martes, 15 de octubre de 2013

La manipulación ideológica en los medios de comunicación

Desde siempre el hombre ha tenido la necesidad de expresar y compartir sus opiniones y para resolverlo empezó a utilizar sus propios medios de comunicación.

Con los avances tecnológicos se ha logrado contar con sistemas de comunicación más eficaces, de mayor alcance, más potentes y prácticos. Un medio de comunicación es un centro emisor a través del cual se transmiten señales mediante un código y facilita la comunicación entre los seres humanos. Podemos hacer una gran clasificación de los medios de comunicación: la comunicación oral, prensa y libros, radio, televisión, Internet,… 

Se entiende como manipulación ideológica las modificaciones de los medios para poder reflejar realidades creadas por ellos. Este manejo significa el hecho de alterar la información o exagerar lo que se le debe mostrar a las masas o también ocultar la información que se quiere o tiene que mostrar. Por ejemplo, hace dos días hubo una manifestación en Plaça Catalunya de Barcelona debido a la fiesta nacional de España, según la Delegación del Gobierno había 105.000 manifestantes, 30.000 según la Guardia Urbana y 160.000 según los convocantes. En estas cifras podemos ver la evidente exageración de los convocantes, con una clara intención de darle a la noticia mayor importancia de lo que realmente ha sucedido. 

Dejando de lado las cifras, hoy he escuchado por la radio la siguiente declaración de la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, asegurando que en el 12 de octubre, «la Cataluña silenciosa y mayoritaria rompe su silencio hoy en una fiesta en la que participan familias, amigos para decir que una Cataluña dividida y fracturada no es el futuro», en esta afirmación podemos ver otro claro ejemplo de manipulación de los hechos. Evidentemente que ha habido miles de catalanes manifestándose en la citada fecha, pero si por “mayoría” entendemos esos “105.000” (confiando en la supuesta objetividad en el recuento de la Delegación del Gobierno) frente los 2 millones de manifestantes durante la Diada Nacional de Catalunya, observamos una evidente distorsión de la realidad e incluso con falta de sentido. Esta declaración probablemente será escuchada ciegamente y seguida por personas que creerán y ni se molestarán en contrastar la información, completamente convencidos que esa es la realidad. Y precisamente esa es la intención, convencer de algo por propio interés. En el ejemplo anterior la intención de Sánchez-Camacho es por una parte hacer creer que el movimiento independentista catalán es minoritario y  por otra que no puede hacer frente al “unionismo que realmente quiere la mayoría de catalanes”.

En mi opinión podemos afirmar que los medios de comunicación están orientados a crear realidades, para poder imponer una ideología que está provista por la comisión directiva de cada canal de televisión, emisora de radio, cada redacción de diario, etc. 

Cabe diferenciar entre los medios de comunicación privados y públicos, los primeros se deben a los intereses de las empresas de las cuales son propiedad. En este caso su imparcialidad y capacidad de manipulación es más evidente. Por el contrario los medios públicos “teóricamente” son los garantes de una información veraz e imparcial, pero se ven influenciados por el color político que tenga el gobierno en ese momento.

Podemos ver que una cosa insignificante puede ser convertida en un evento nacional y una cosa importante se hace inexistente. Lo mejor que se podría hacer es buscar diferentes medios alternativos, para contrastar la información que recibimos. Este sería un paso fundamental para evitar la manipulación de la sociedad. Pero esta es una tarea que está solo a cargo de los consumidores de estos medios, que somos nosotros mismos.

1 comentario:

Teresa dijo...

Buen trabajo, Natalia. Puestos a encontrar pegas, deberías haber empleado a un periodista como ejemplo de manipulación en los medios en vez de utilizar a un político.