sábado, 12 de octubre de 2013

Manipulación en los medios de comunicación.

Desde el inicio de los tiempos, la información ha sido sinónimo de poder y hoy en día no es una excepción. La información que se emite a través de los medios y que llega a nosotros debería entrar en nuestros cerebros por un filtro, recogiendo la información necesaria y expulsando de ella elementos superfluos.

Al decir “elementos superfluos” me refiero, más que nada, al posicionamiento del emisor en cuanto a su ideología y a su objetividad. La sinceridad en los medios de comunicación no es un elemento que prospere, ¿Os imagináis un anuncio resaltando los inconvenientes del producto? Aun así, entiendo y respeto la posición del emisor en los anuncios. En cambio, lo que critico es la manipulación de la información dependiendo de la ideología del emisor. Es muy difícil llegar a filtrar la verdad en un noticiario televisivo ya que la verdad depende mucho de quien influya en ese medio.

 El caso más obvio que relaciona información con poder es el caso de Julian Assange, el propietario de Wikileaks que reveló graves secretos de estado al público mediante internet. A Assange se le ha acusado de delitos y es actualmente perseguido por darle a la gente un derecho que es saber en qué trapicheos están metidos nuestros estados. Pinchar teléfonos, espiar e-mails, etc. de los ciudadanos, parece ser que hoy en día es un derecho del gobierno, ¿No es así, Obama?  

Una empresa con poder económico puede llegar a esconder la verdad presionando a un medio con retirar la publicidad de éste. De tal manera, la información puede llegar a ser un método de impunidad o de castigo a partir de sobornos económicos. Otra balanza más a añadir a la desigualdad entre pobres y ricos.


Es difícil aislarse de los medios, ya que sin ellos, digan la verdad o no, son nuestra salida de la ignorancia. Un espectador no se puede fiar de nada, ni de la información de quien comparte tu ideología. Nadie debería poder persuadirnos e influir en nuestras ideas y deberíamos instalar en nuestros cerebros un filtro de objetividad para poder disfrutar de un derecho global como es la información. 

1 comentario:

Teresa dijo...

Este texto va de menos a más. Los primeros párrafos tienen errores en las construcciones sintácticas y uso del léxico. Este problema disminuye cuando "dices las cosas por su nombre". Os digo que empleéis un léxico elevado pero siempre que conozcáis bien su significado.
Una oración mal construida e incoherente es: "Es difícil aislarse de los medios, ya que sin ellos, digan la verdad o no, son nuestra salida de la ignorancia"