lunes, 18 de noviembre de 2013

LA UTILIZACIÓN DE LAS CÉLULAS MADRE EMBRIONARIAS: ¿CRIMEN O CURA?


Las células madre tienen una gran importancia en la medicina desde que se sabe que pueden dividirse de manera casi indefinida y de transformarse en cualquier otro tipo de célula. Ese potencial hace que puedan ser utilizadas por una nueva línea de la medicina, la medicina regenerativa, que consiste en crear tejido sano que sustituya al dañado por un trauma o afectado por una enfermedad. A pesar de ser uno de los principales objetivos científicos contemporáneos este tema ha dado lugar a numerosas controversias.

En primer lugar, debemos saber que las formas de obtención de estas células pueden ser a partir de los fetos de desarrollo temprano que hayan sido abortados, cordones umbilicales, cadáveres, tejidos u órganos adultos o de embriones clonados en laboratorios con el único fin de obtener células embrionarias. A primera vista, es obvio que haya muchas personas que se opongan a la utilización de éstas puesto que es inmoral y poco ético destruir una vida para salvar otra. Además, se cree que la vida humana está siendo infravalorada mediante el uso y descarte de células madre de embriones. En cuanto a las células madre adultas que se utilizan actualmente en terapias de enfermedades, se cree que también son eficaces y, por tanto, no hay necesidad de aventurarse en un territorio con células madre embrionarias.

Sin embargo, hay quien apoya la investigación con este tipo de células provenientes de los embriones. En oposición a los que rechazan esta técnica porque consideran que aunque el embrión tenga 4 o 5 días de haberse formado se considera ya una vida, desde el punto de vista científico el embrión en la etapa de cinco días de evolución sólo es un conjunto de células, por lo que no se está destruyendo ninguna vida. Incluso se añade que de todos modos los embriones restantes de la fertilización in vitro serían destruidos, por lo que de esta manera no se desperdicia su uso.


Cierto es que existen alternativas; aún así están lejos de ser perfectas y requieren todavía mucha investigación antes de que se pueda utilizar con éxito, como la obtención de células madre embrionarias sin llegar a la creación de un feto o usar estrictamente las células madre adultas. El potencial terapéutico de las segundas es menor y son más propensos a desarrollar anormalidades genéticas en el tiempo. Considero necesario admitir que es poco probable que se encuentre una solución completa próximamente para este debate viendo que a lo largo de la historia tampoco se han encontrado tales en debates entre lo ético y lo moral. 

1 comentario:

Teresa dijo...

Muy buen trabajo, otra vez. Puestos a buscar defectillos, aquí las oraciones no siempre ayudan a la claridad de la argumentación.