sábado, 11 de enero de 2014

El sentido de la Navidad.

El tiempo de Navidad es visto en todo el mundo como una época para estar con la familia, cuidar de los enfermos, ser caritativo con los pobres y por lo general, ser altruista. Hoy en día la Navidad ha degenerado hacia algo completamente distinto, cambiando los valores propios para otros como lo son la hipocresía, el egoísmo y la envidia. De este trueque de valores somos todos cómplices, de bien pequeños esperamos estos tiempos para recibir regalos y hartarnos de comida y de bebida, ignorando así el verdadero porqué de la Navidad.

Sin duda alguna, los supermercados y las tiendas son en gran parte, los mayores corruptores de la Navidad. Aun así, somos las personas las que nos hemos decidido a involucrarnos en este movimiento, nadie nos está poniendo una pistola en la cabeza diciéndonos: “Compra regalos caros para demostrar a tus seres queridos que les quieres.”, es más bien un lavado de cerebro sistemático que se nos inculca desde que somos pequeños.

El mensaje que el capitalismo imparte sobre la Navidad es, cuanto menos, desalmado. “Llévate bien o no te traerán regalos.” o “Si tu pareja no te regala algo caro, es que no te quiere.” son mensajes que, aunque a simple vista nos parecen crueles, a la larga es lo que se practica en nuestra sociedad. Incluso la persona que pretende expresar su amor o su amistad a otra a partir de un regalo, la mayoría de veces opta para la solución más fácil: ir al supermercado y comprar algo que a la otra persona le haga ilusión, en lugar de manufacturar algo a partir de tu esfuerzo y que, aunque el objeto sea de un valor mediocre en comparación de otros fácilmente adquiribles económicamente, éste tendrá una profundidad única y espiritual que difícilmente un objeto fruto de la industria pueda llegar a conseguir. El valor personal que se le añade a un objeto ya depende de cada uno, la mayoría de la gente no llega más lejos del significado material del objeto,  esta es una razón más que tiene la gente para no molestarse demasiado en elaborar un presente para una persona así.

Habiendo dicho todo lo que está mal de la Navidad actual, cabe decir que también hay algunos conceptos que siguen siendo auténticos y beneficiosos para el espíritu de la persona, es el caso de reunirse con la familia y pasar tiempo con tus seres queridos.  La Navidad es la excusa perfecta para reunir familiares que se encuentren lejos y pasar un rato feliz con ellos.


Como ya he dicho antes, la Navidad es un tiempo para ser altruista, pero también es una época de auto reflexión y cada persona es feliz siendo como es y si alguien disfruta de los bienes materialistas de la Navidad, mientras no dañe a nadie con su egoísmo, hay que respetar su manera de ser feliz, que de eso se trata.  

1 comentario:

Teresa dijo...

Me gusta mucho cómo has realizado este trabajo, el vocabulario está muy bien escogido, las construcciones sintácticas muy correctas y complejas; y el conjunto muy bien estructurado. Se escapa algún pequeño error como en "llévate bien" que debe ser "pórtate bien" pero, no empaña el resultado del conjunto.
Haces muy buenas cosas cuando te quitas la gandulería de encima.