domingo, 12 de enero de 2014

El sentido de la Navidad

¿Qué es lo que hay detrás de dos semanas de vacaciones, algunas comidas familiares y un buen negocio?

Tradicionalmente las Navidades fueron un símbolo de creencia religiosa que celebran el nacimiento del niño Jesús en un mísero portal del pueblo de Belén, tal y como está escrito en la Biblia. Las Navidades eran épocas donde las familias, pobres y ricas, se reunían al completo para festejar la esperada llegada al mundo del Mesías; y gastaban gran parte de los ahorros anuales en comida de calidad, con los tradicionales menús que llenaban los platos de sopa, pollo y turrón. Quien más quien menos, vivía la época derrochando felicidad y esperanza. No estaba de menos algún festejo inusual para alejar al pueblo de la cotidianidad laboral. 

Pero: ¿En qué se han convertido actualmente? ¿Sigue brillando la ilusión en los ojos de la gente? 

Actualmente las Navidades se han convertido en la estrategia de mercado más tenaz en tiendas de todos los ámbitos. Comida, juguetes, caprichos, perfumes, etc. Es una época dónde es inevitable un gasto excesivo. Los originales reyes magos que adoraban al infante con oro incienso y mirra ahora reciben unas cartas infinitas repletas de juguetes que suelen concluir con un mensaje tipo: "y que haya paz y amor en el mundo" o bien "que nadie pase hambre". Vale, está bien que nadie pase hambre, pero por favor ¡no lo pidas después de una lista de veinte juguetes!. Encima va y se multiplican. No hay tres reyes magos sino que por si fuera poco hay además papa Noël y tronca. 

Ahora, hay que decir que por nada cambiaría la ilusión de los más chiquillos, cuando la cabalgatas atraviesan el pueblo, y luego se sientan en los regazos de sus majestades, y los miran de forma intrigante. Hoy en día, con esa tan criticada monarquía, que ocupa páginas y páginas en los periódicos y telediario, ¡que menos que los Reyes magos le saquen el protagonismo al Rey al menos el día 6!

A pesar de todo, yo sí he sentido el espíritu navideño algunas veces. La decoración, el ambiente, los regalos, etc. Yo he sentido nervios la noche de reyes, me he sacado fotos con los ellos y con papá Noël, he "cagado" la tronca, he gozado de esas dos necesitadas semanas de vacaciones, y sobretodo, he pasado buenos momentos, he comido deliciosa comida, he esquiado sin cesar y he jugado a entretenidos juegos de mesa que me han hecho pasar unos maravillosos momentos con mi familia. Por eso y por lo que viene, que el sentido que tienen las Navidades para mí no cambie nunca. Ya veis, como en casi todos los textos argumentativos concluyo igual: el sentido de las Navidades es distinto para todos y cada uno de nosotros. Solo se trata de encontrar el nuestro.

1 comentario:

Teresa dijo...


Muy bien redactado y muy buena elección del vocabulario en algunos momentos.
La relatividad de tu conclusión sólo es aparente porque en el fondo tú criticas la visión consumista de la Navidad.
Te comento un par de errores que has cometido: En "Quien más quien menos, vivía",NO debes colocar una coma entre el sujeto y el predicado; en " No estaba de menos" la expresión correcta es "no estaba de MÁS"; finalmente, NO quieres decir "intrigante" sino "intrigada",es decir, no intriga sino que está intrigado (es lo que os expliqué en clase sobre los participios presente y pasado del latín).