jueves, 23 de enero de 2014

La consulta.

¿Sí; sí, sí; no o no? ¿Dónde está el peligro en estas respuestas? Según el gobierno pseudo-democrático de mi país, es una ofensa hacia la Constitución, incita odio y es una amenaza directa a la “unidad” de España. Es curioso que en el siglo XXI, los gobiernos democráticos tengan tan poca moral. Les da igual destruir una cultura entera, un pueblo, una lengua, con tal de beneficiarse económicamente de ello.

Sin duda alguna, la famosa consulta debe realizarse, aunque ya hace tiempo que debería estar hecha. Sea cual sea  el resultado, la consulta hoy en día es un tema de debate, lo ha sido en todas las cenas  en el día de Navidad en toda España. La consulta, es en definitiva, una cortina de humo demasiado grande para desvanecerla. Hay veces en las que pienso que la Generalitat quiere que desde Madrid no nos dejen realizar esta consulta, no hasta el momento, ya que así la población está distraída y no se preocupa ni por los problemas sociales ni por los económicos. A poca gente le preocupa las reformas que aplica el gobierno y el estado de nuestro país, esta distracción de la consulta, nubla tanto nuestra mente, que ni tan sólo nos preocupamos para intentar arreglar los problemas que tenemos hoy y que tendremos mañana, seamos o no seamos independientes.

La problemática entre España y Cataluña no es algo nuevo, siempre ha habido diferencias administrativas y es cierto, que el gobierno español nunca ha sabido lidiar con el gobierno catalán, siempre que desde Madrid se  ha aplicado una política hacia Cataluña, ha provocado represalias y ha multiplicado la problemática. En el caso de la consulta, más de lo mismo, si el gobierno de España dejara realizarla, fuese respetuoso con la educación de los catalanes y les dejara más autonomía, hoy quizás no estaría escribiendo sobre este tema.

Lo que está claro es que, cuando se llegue a realizar esta consulta, sin importar el resultado, va a haber controversia. Como catalán, no quiero ni llegar a imaginar la humillación y la decepción que sentiría si llegara a ganar el “no”. Toda una campaña propagandística y toda una lucha popular y pacífica en favor de la independencia, a la más mísera ruina. Si esto llegara a suceder, los catalanes independentistas, sentiríamos una vergüenza tan grande, que puede que incluso algunos llegaran a plantearse la opción del exilio.  


Sea cual sea la respuesta de la consulta (si se llega a realizar, claro) y sea cual sea el  futuro que nos depara a los catalanes, hay que tener muy claros, cuales son los errores que cometimos en un pasado para que, ya sea como nación, como estado federal o como una comunidad autónoma, no volvamos a cometerlos y sobretodo, seguir adelante.   

1 comentario:

Teresa dijo...

Bien redactado. Sólo he encontrado este error "preocupamos para intentar arreglar" porque debería llevar POR en vez de PARA.