sábado, 15 de febrero de 2014

NELSON MANDELA, ¿TERRORISTA?

Hasta hace unas semanas había oído a hablar poco de Nelson Mandela. Sabía que era muy mayor y que cada dos por tres salía en las noticias a causa de su enfermedad. También sabía que había sido alguien muy importante que había llevado a cabo proyectos muy grandes pero en realidad, no tenía ni la más remota idea de quién era. Entonces, ¿si era un terrorista? ¡Voy a descubrirlo!

Según su biografía, Nelson Mandela, nacido en sudáfrica un 18 de junio de 1918 y conocido por Madiba, fue un político que lideró los movimientos contra el Apartheid y que, tras una larga ducha y 27 años cárcel, presidió en 1994 el primer gobierno que ponía fin al régimen racista. Su ideología era un socialismo africano: nacionalista, antirracista y antiimperialista. Después de la matanza de Sharpeville, en la que la policía abrió fuego contra una multitud desarmada que protestaba contra las leyes racistas matando a 69 manifestantes, los líderes del Congreso Nacional Africano  (Mandela era uno de dichos líderes) se terminaron convenciendo de la imposibilidad de seguir luchando por métodos no violentos que no debilitaban al régimen y que provocaban una represión igualmente sangrienta.

En 1961, Mandela pasó a encargarse de dirigir el brazo armado del ANC (la Lanza de la Nación). Su estrategia se centró en atacar instalaciones de importancia económica o de valor simbólico, excluyendo atentar contra vidas humanas. Un año después viajó por diversos países africanos recaudando fondos, recibiendo instrucción militar y haciendo propaganda de la causa sudafricana. A su regreso fue detenido y condenado a cinco años de cárcel. Un juicio posterior contra los dirigentes de la Lanza de la Nación le condenó a cadena perpetua en 1964. Y durante 27 años, los pasó encerrado en condiciones pésimas en la prisión de Robben Island.

Con un resumen un poco rápido y solo parándome en lo más relevante para contestar la pregunta que se me ha planteado, he podido ver quién fue Madiba, que hizo, a lo que estuvo sometido y en como lo sobrellevó. Entiendo porqué algunos piensan que Mandela fue un terrorista aunque, sinceramente, no comparto la misma opinión.

Supuesto terrorista porque lideró una de las campañas contra el régimen racista y porque, mediante la organización, llevaba a cabo sabotajes contra dicho régimen atentando solamente hacia objetos materiales. En realidad, es de ingenuos pensar que alguien como Nelson Mandela pudiera llegar a la categoría de terrorista porque, tal y como conocemos la definición de terrorista, a Mandela no le pega.

De hecho, solo hace falta ver sus palabras: “He luchado contra la dominación blanca, y he luchado contra la dominación negra. He buscado el ideal de una sociedad democrática y libre en la que todas las personas vivan juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal que espero vivir y lograr. Pero si es necesario, es un ideal por el cual estoy preparado para morir”.

Para mí, Mandela simboliza un mito, un ídolo, una inspiración y un modelo a seguir el cual  consiguió cambiar la manera de vivir y de ver el mundo de una realidad donde toda esperanza y libertad parecía perdida. No le frenó el hecho de estar 27 años dentro de una cárcel para calar en los corazones de miles de personas tanto negras como blancas. Un movimiento que encabezó un hombre bueno, sabio, insistente, reivindicativo que simboliza un personaje clave en nuestro mundo tal y como lo conocemos. Cuando Madiba murió a finales del 2013, el mundo se consternó de tal modo que las calles de todas las ciudades del planeta se llenaron de recuerdos hacia Mandela y en Sudáfrica, negros y blancos se unían para llorar y alabar al hombre que los liberó.


Sin duda esta figura marcó un antes y un después y estoy segura que estos ojos tardaran mucho en volver a ver alguien como Nelson Mandela.