viernes, 21 de febrero de 2014

Nelson Mandela. ¿Un terrorista?

Me pregunto qué hubiese sido de la nación sudafricana sin Nelson Mandela, sin su "Tata". 

El político sudafricano que lideró los movimientos contra el apartheid, tras una larga lucha y veintisiete años de cárcel, presidió, en 1994, el primer gobierno en Sudáfrica que ponía fin al régimen racista del país.

Nacionalista, antirracista y antiimperialista; esa era su ideología.

Pero Nelson Mandela no sólo pensaba, sin que, más importante aún, también actuaba. 

Nació, y conoció un mundo lleno de injusticias y discriminaciones hacia la raza negra, hacia su raza, la cual cosa le impulsó, durante su juventud, a luchar pacíficamente por los derechos igualitarios de la humanidad, por la equidad entre blancos y negros. 

No obstante, en una sociedad en la que la violencia era la única solución a los problemas y la crueldad el único sentimiento palpable, él y su partido, el African National Concress, terminaron por convencerse de la imposibilidad de seguir luchando por métodos no violentos, los cuales no debilitaban al régimen y provocaban una represión igualmente sangrienta. 

Así pues, Mandela se encargó de dirigir el brazo armado del ANC , "La Lanza de la Nación", cuya estrategia se centró en atacar instalaciones de importancia económica o de valor simbólico, eso sí, EXCLUYENDO ATENTAR CONTRA VIDAS HUMANAS. 

Y ésta última frase es la que me hace preguntarme sobre las aptitudes terroristas de Madiba. 

Terrorismo: Forma violenta de lucha política mediante la cual se persigue la destrucción del orden establecido o la creación de un clima de temor e inseguridad.

De acuerdo con esta definición, podríamos decir que Mandela sí actuó y participó de actos terroristas. Sin embargo, él jamás trató de herir ni matar a sus compatriotas.  

Amaba la especie humana, logró conciliar a blancos y negros a pesar de los evidentes motivos que tenían estos últimos para no olvidar ni perdonar a aquellos quienes les anularon como personas durante décadas. 

Es curioso. Incluso con su marcha consiguió unirnos a todos. 

El cinco de diciembre de 2013 se despidió de este planeta que tanto le había hecho llorar, pero también sonreír. Se fue; dejando a todo un mundo sin aliento.