miércoles, 2 de abril de 2014

¿Educados para no pensar?

Si es cierto que actualmente vivimos en una pseudodemocracia, pero en la situación actual es difícil remarcar un culpable. Desde mi punto de vista, todos somos culpables de cómo está el Mundo hoy en día, somos el perro obediente que acepta el alimento que nos da nuestro amo  sin preguntarnos si es lo mejor que nos puede dar.  Realmente es cierto que se nos educan para arrinconar en nuestra mente las ansias revolucionarias. Teles de plasma, Ipads, coches, etc. oprimen nuestro afán para mejorar el Mundo.   

Los adultos de hoy en día ya están educados según un modelo educativo que favorece a los que están  en el poder, aun así,  como votantes deberían ser mucho más críticos con los políticos a los que votan y no fijarse tanto en prejuicios sociales y en qué político te va a favorecer más económicamente. Tal y cómo dice Sampedro en la entrevista “¿Somos tan tontos de votar a los que están en el poder?”, particularmente creo que no somos tan tontos, al contrario, la gente vota a quién le favorecerá más, sin importar las polémicas  sociales, controversias o delitos, que pueda llegar a causar el partido en cuestión.

En el sistema educativo en el que estoy siendo formado, se da más importancia a quien es capaz de memorizar innumerables e inútiles normas o conceptos que son tal y como son porqué lo pone en los libros, sin llegar más lejos. En vez de valorar el espíritu creativo y crítico, estamos formando autómatas limitados y obedientes. La razón de porqué el sistema no ha cambiado es que los beneficiados son muchos más que los perjudicados.  

Es difícil darte cuenta si de verdad tu opinión o idea sobre el Mundo y la realidad es la correcta, si de verdad vivo en una especie de “Matrix” que alguien ha inculcado en mi mente. ¿Por qué pienso cómo pienso? ¿Lo que considero bueno es realmente bueno? Dudar si eres de verdad crítico con la situación actual o si te han creado así, los límites de nuestro razonamiento no están claros.  


Dicho todo esto, es difícil determinar hacia dónde avanzamos como sociedad. Si hay algo cierto, es que si queremos un cambio tendremos que trabajárnoslo y quizás renunciar a muchos de los placeres materiales que nos aporta nuestro sistema actual. Aun así, cualquier cambio es bueno, bueno de verdad. 

1 comentario:

Teresa dijo...

Bien ordenado y muy interesante tu punto de vista. Quizá sólo me confunde la última frase, no acabo de entender por qué la empleas y me da la sensación de que has utilizado un tópico: ¿cualquier cambio es bueno, y encima, bueno de verdad?.