viernes, 4 de abril de 2014

Educados para no pensar

Hoy en día está claro que prácticamente en ningún lugar del mundo se ejerce el sistema democrático que se nos vende. Aún quedan optimistas que creen que las cosas pueden mejorar pero la cruda verdad es que estamos tan implicados con el máximo culpable de todo esto que nos limitamos a conformarnos.


Sí, me refiero a los medios de comunicación. Aquellos canales de televisión, frecuencias de radio, periódicos, que cada vez que intentan informarnos están consiguiendo todo lo contrario. ¿Cómo se puede decir que vivimos en una democracia si todos estos medios están en manos de cinco o seis de mentalidad capitalista? Nos educan haciéndonos creer que quien tiene más cosas es mejor y quien reflexiona más es "rarito"; nos educan a no pensar. Porque una población que tiene al alcance la información verdadera, la no manipulada, es la que no tendrá problemas para darse cuenta de lo que falla en el sistema y, evidentemente, rebelarse. Además, si ésta decide mostrar su indignación mediante una protesta corre el peligro de que llegue la policía anti-disturbios y les silencie a la fuerza. ¿Dónde está el derecho a la libre expresión? 

Por otra parte, nos educan para ser máquinas, robots de películas de ciencia ficción, por la misma razón. Se crea un pueblo que no es capaz de razonar y ver que lo que postulan la gente que tiene el poder de nuestro mundo únicamente les beneficia a ellos, dejando a los jóvenes y adultos con el cerebro lavado e incapaz de manifestarse en contra. Unos "licenciados" que se saben mil fórmulas físicas o leyes pero son incapaces de relacionar dos ideas así que aplauden sin recelo lo que los políticos y los medios de comunicación de turno les cantan. No podemos querer un sistema democrático justo si nos dejamos llevar por las apariencias del que habla y por las mentiras que dice. Es difícil elegir un líder fiable, como ya he dicho, muchos salen de las universidades siendo unos oradores ejemplares con unas cualidades impresionantes de persuasión, pero no es imposible. 


En breve, debemos ser optimistas y, sobretodo, no dejarnos engañar. Los ciudadanos somos los que decidimos en una democracia, nuestro destino está en nuestras manos y tengo fe en que no tardaremos en conseguirlo. 

1 comentario:

Teresa dijo...

Buen trabajo. Veo un par de errores en el empleo de la palabra
"cosas" y en el conector de las dos siguientes oraciones: "Porque una población que tiene al alcance la información verdadera, la no manipulada, es la que no tendrá problemas para darse cuenta de lo que falla en el sistema y, evidentemente, rebelarse. Además, si ésta decide mostrar su indignación mediante una protesta corre el peligro de que llegue la policía anti-disturbios y les silencie a la fuerza." (Tal como lo expresas, en vez de "Además" deberías emplear "Aunque".)