domingo, 6 de abril de 2014

Educados para NO pensar

Actualmente la mayoría de democracias existentes tienen problemas y discrepancias entre el gobierno y el pueblo. Entiendo que la palabra democracia significa "Sistema político en favor del sistema de gobierno en que el pueblo ejerce la soberanía mediante la elección de sus dirigentes". Por eso me parece totalmente incoherente que en un estado democrático el gobierno y la voz pública no vayan a la una. Si fuera así, tendríamos que dejar de hablar de democracia, porque el gobierno no está haciendo la tarea que le corresponde, que es la de obedecer a las decisiones del pueblo. Los presidentes y ministros deberían ser títeres del pueblo pero con autoridad para ejercer. Pero el sistema es corrupto, y los políticos han tomado un rumbo dictatorial. Y no, no me tapo la boca por decir que estamos en una dictadura, pero es que no cabe duda que cada vez nos acercamos más a los regímenes de mediados del siglo pasado, con gobiernos tardíos e imperiosos.

Antes, cuando empezaban a difundirse las tendencias socialistas y marxistas, la población estaba mucho más involucrada en la política, y cuando terminaban las jornadas laborales había puntos de encuentro para informarse y debatir sobre la heterogeneidad de los partidos que iban surgiendo, y más o menos, sobretodo los hombres, eran capaces de expresar una opinión política decente. Con esto quiero decir que hoy en día mayoritariamente no entendemos de política. No estamos educados para poder votar, porque muchos votantes simplemente están engañados por las falsedades que se cuentan durante la campaña publicitaría. Ellos (los políticos) no están haciendo bien la faena, pero nosotros (el pueblo) tampoco.

Como yo misma acabo de ver al escribir esta última línea, existe una distancia enorme entre "ellos" y "nosotros", y es que miles de obstáculos se interponen entre el pueblo y los políticos. No podemos decir que haya democracia cuando los que toman las decisiones no piensan igual que los de arriba, cuando en realidad sólo deberían ejercer de representación. Mi idea de democracia dista mucho del modelo político actual, y es que si fuera por mi, los políticos no podrían aprobar nada sin el consentimiento popular. Pero coincidiendo con el señor Sampedro, todas la votaciones están siendo corruptas. Todo el sistema político es deshonesto y demasiado interesado económicamente.

No discrepo absolutamente en nada de las sabias palabras del señor Sampedro, y por eso estoy de acuerdo en que los jóvenes tenemos que luchar como se ha hecho muchas veces al largo de la historia. ¿Qué es más fácil, pasturar a un rebaño de ovejas o a uno de toros revolucionados? No podemos dejarnos dominar. En la democracia manda el pueblo, y este tiene que reconquistar la verdadera opinión pública.

1 comentario:

Teresa dijo...


Buen trabajo en conjunto, Laia. El apartado más flojo sería el del léxico empleado: redundancias "problemas y discrepancias" (¿no son problemas las discrepancias?),empleo de términos poco acertado "Los presidentes y ministros deberían ser títeres del pueblo pero con autoridad para ejercer" ("títere" tiene un valor negativo que no creo que sea el más adecuado para lo que intentas defender), y algún catalanismo "pasturar".
Por lo demás, buen trabajo.