domingo, 26 de enero de 2014

La Consulta. ¿Legal o ilegal?

Está claro que uno no puede obviar, ni si quiera tratar de ignorar, la inminente situación de Cataluña, mucho más acentuada durante los últimos meses. 

Hace poco, nuestro Presidente, Señor Mas, nos sorprendió con la noticia de una futura consulta independentista; con fecha y todo, mira qué bien.

Repito, eso está muy bien, pero el tema a debatir es otro. ¿Bajo qué circunstancias se aprobó la realización de dicha consulta?

Pues... Si mal no entendí, la Generalitat de Catalunya actuó completamente a espaldas del gobierno y de la ley. 

En cierta parte, es comprensible que, por lo que a la consulta sobiranista se refiere, el asunto haya acabado así. Cuando a alguien le están continuamente reprimiendo y cortando las alas, finalmente se opta por "autodarse" rienda suelta. En el caso de Catalunya, esta represión, a mi parecer, ha pasado de castaño oscuro, por lo que entiendo la actitud de la Generalitat. 

No obstante, esto no quita el hecho de que la consulta sea ilegal, que lo es. Probablemente parezca legal moralmente, a mi me lo parece (todo el mundo tiene derecho a la autodeterminación), pero, lamentándolo mucho, desde el punto de vista legal o jurídico, no lo es. El Gobierno de España no nos ha dado permiso. 

Está claro que este es un asunto complicado de tratar desde cualquiera de sus prismas; pero, mis compañeros se empeñan una y otra vez. ¡Qué le vamos a hacer!

Para finalizar, y como thinking general, tan sólo me gustaría decir, a todo el que lea esto, que, de las tres palabras que diga un político, nos creamos una octava parte y que no dejemos que estos políticos tomen el control de nuestras mentes e ideologías. 

No prejuzguemos, por favor. Su único objetivo es enfrentarnos como ciudadanos los unos a los otros. 


Marta Gallego

sábado, 25 de enero de 2014

LA CONSULTA

Un país que quiere que todo el mundo lo trate como democrático y que en muchas ocasiones utiliza la misma democracia cómo un escudo para defenderse. Este país que en todo momento quiere dar impresión de ser fuerte y estar unido, se aterroriza con el simple término consulta. Le horrorizan las simple palabra si, parece que siente miedo al escuchar la voz del mismo pueblo.

Estamos viviendo un período en el cual el pueblo catalán se siente realmente marginado, esta sin ninguna duda arto de tener que soportar todo el peso de un país sin ni siquiera serlo y solo hace falta mirar la tirria que muchos españoles y localidades de España sienten hacia nosotros. Es por estas y otras razones por las cuales hace unos meses el presidente del gobierno de Cataluña decidió que era el momento oportuno para proponer una consulta, fue en ese momento en que toda la Generalitat se movilizo y muchos de los principales partidos decidieron el día en que se iba a celebrar la consulta. Aunque parece un paso minúsculo, en la sociedad en la que estamos viviendo se puede decir que si se realizara sería un paso trascendente e importante porque sería claramente el pueblo quien por fin decidiría su futuro.

Todo este cuento de la lechera es muy bonito pero cuando pisamos la realidad todo nuestro planteamiento cambia rápidamente porque en primer lugar el presidente de España ha prohibido repetidas veces el proceso de la consulta y afirmo que no se celebraría ninguna consulta, porque el gobierno y el sistema legislativo no lo permitirían. Es entonces cuando nos planteamos si todo nuestro sueño servirá para algo o simplemente todo se quedara en un mísero intento de decidir el futuro del pueblo o en un montón de palabras pronunciadas por el pueblo que no fueron escuchadas.


Aunque el camino no será fácil debido a las repetitivas zancadillas que nos va a poner el gobierno español, tenemos que estar todos unidos y defender nuestro derecho a expresar nuestros sentimientos porque no es solo cuestión de decidir el futuro de Cataluña y elegir una supuesta independencia, es reivindicar el derecho que todo ciudadano de España tiene a expresar su opinión e intentar llegar a soluciones elegidas por el pueblo porque eso es lo que es la democracia, es escuchar la voz del pueblo.

LA CONSULTA; ¿LEGAL O ILEGAL?

Primeramente, querría introducir desde un punto de vista histórico. Esta situación de independencia, es relativamente novedosa. De los trescientos años que llevamos esposados a España, solo hace unos cien años que surgió este sentimiento separatista o independentista. I es que desde el 1714 que España está haciendo todo lo posible para esclavizar a los catalanes para así poderse aprovechar.

Con datos históricos en la mano, podemos probar que en el pasado, Cataluña fue una nación con lengua i cultura propia, que siempre estuvieron muy ligadas a España. De hecho, por lo que entraron en discusión y en una posterior batalla, fue por un tema puramente económico, del que España quería aprovecharse. Pero los españoles, en lugar de procurar estrechar lazos y que ambas partes fueran amigas optaron por el camino del “o todo o nada”. Hasta la actualidad, han conseguido quedarse con todo, pero ahora que la gente está más despierta i es menos ignorante, Catalunya ha visto todas la injusticias y malos tratos y ha decidió acabar con ello. Por lo que España se puede quedar con el nada.

En Catalunya, viven una gran diversidad de personas, gran parte de ellas son catalanes de toda la vida, y ortos son venidos de diferentes partes de España y de todo el mundo y no todos, está claro, quieren la independencia. Por este motivo, el gobierno de Catalunya quiere organizar una consulta para saber con datos reales que postura es la que está más generalizada.


Desde este punto de vista, parece que moralmente la consulta está totalmente justificada que en teoría estamos en un país democrático todos los ciudadanos deberían poder expresar su opinión. Pero por otro lado, existe la ley. El presidente del Gobierno Español, ha dicho repetidas veces que la consulta no cabe en la constitución, sin embargo desde Catalunya se han encontrado 5 formas legales. Ahora bien, muchas de ellas pasan por decisión del ejecutivo Español. Es por este motivo que aunque hayan formas legales, si el gobierno no quiere, no se puede realizar la consulta.

CONSULTA, ¿LEGAL O ILEGAL?

CONSULTA, ¿LEGAL O ILEGAL?



¿Legal o ilegal?

¿Es ilegal decidir tu futuro? ¿Es ilegal tener derecho a expresarte? ¿Es ilegal querer que te país sea un estado independiente? ¿Es ilegal tener una manera de pensar contrario al estado Español?

El estado afirma que la consulta es ilegal. Pero, como pueden afirmar que a consulta es una acción ilegal, cuando es una pregunta que se le hace a los ciudadanos catalanes para saber si la mayoría de la población está de acuerdo con ser un estado independiente. Después de esta prohibición, de los recortes en nuestra sanidad y educación, de querer quitarnos nuestra lengua, nuestra cultura. Después de sacar leyes tan absurdas y dañinas para el individuo, de robarnos a mano armada. Después de todos estos abusos, ¿Quién se sentiría orgulloso de ser ciudadano español? Yo personalmente no me siento orgullosa de vivir en este estado centralista donde lo único que saben hacer es robar y sacar leyes absurdas para enriquecerse con nuestras desgracias.

Siento vergüenza de vivir en un país en que tiene el mismo derecho a decidir un perro que yo, en un país en que no puedo expresar mis ideologías sin ser apaleado por los guardias de seguridad del estado.

Para mí la fecha de la consulta es sinónimo de esperanza, es sinónimo de prosperidad y de progreso. No será fácil, pero bajo mi punto de vista mejor solo que mal acompañado.


Pueden tachar la consulta de ilegal, pero vuelvo a plantearme la siguiente pregunta ¿Es ilegal querer decidir tu futuro, el futuro de un pueblo que mayoritariamente comparte el mismo pensamiento? Muchos verán la consulta como algo inútil, yo veo la consulta como un paso hacia la independencia. I no considero para nada que sea un acto ilegal independientemente de lo que dicte el gobierno de España. 

Consulta, ¿legal o ilegal?

Para empezar, creo que es importante introducir la diferencia entre consulta popular y referéndum. El primero no se basa en el censo electoral sino en el padrón de mayores de 16 años, además “prescinde de mecanismos y garantías presentes en procesos electorales vinculantes i oficiales”. El segundo es una votación popular convocada por el poder legislativo (Parlament) o por el jefe de estado de un país, “con el objetivo de que la ciudadanía de su opinión ante una reforma legislativa o constitucional”.

Dicho esto, en el Estatut de Cataluña de 2006, la Generalitat tenía la competencia exclusiva para convocar consultas populares. En el recorte del Estatut del 2010 por parte del Tribunal Constitucional, se restringió la interpretación del texto, desautorizando la posibilidad de celebración de una consulta por parte de la Generalitat. ¿Fue esta reforma el primer signo de que se veían venir, en un futuro próximo, cambios en la relación Cataluña-España?

Dos años más tarde, hay un anuncio por parte del presidente de la Generalitat, Artur Mas, de la fecha de una consulta popular para la autodeterminación de Cataluña, el 9 de noviembre de 2014, dando mucho que hablar entre los medios.

Los distintos partidos políticos catalanes se sitúan principalmente en dos posiciones antagónicas, aquellos que defienden la realización de la consulta y los que están en contra de que esta pueda celebrarse, bueno, se dividen en tres, también encontramos al PSC. A lo largo de las distintas entrevistas, debates y discursos que se han realizado este mes, el principal y mayor problema es la legalidad de dicha consulta.

Con la autorización por parte del Gobierno español, el referéndum es completamente legal, dentro de la Constitución española de 1978 encontramos la “ley orgánica 2/1980 de 18 de enero regula diferentes variedades posibles de referéndum, entre las que se incluye el referéndum consultivo autonómico, que según la legislación debe estar autorizado por el Estado español”.

Actualmente hay una segunda opción legal, el Parlament está en curso de aprobar una nueva ley de consultas, la cual seguramente será llevada al Tribunal Constitucional por el Gobierno de España, previéndose que esta será suspendida hasta que se dicte sentencia, no es difícil de predecir cuál será el resultado de esta.

En conclusión, la consulta es legal, siempre y cuando se limite a las anteriores opciones y, por el momento, esas son las únicas para el presidente de Cataluña, Artur Mas quién insiste: "Convocaré la consulta de acuerdo con un marco legal".

viernes, 24 de enero de 2014

Estado y Govern, una historia de amor

Había una vez, dos niños que jugaban en un efímero trozo de tierra. Uno se llamaba Estado, y el otro, se llamaba Govern. Govern, era un jovencito con ideas brillantes, con ganas de trabajar, y bastante hábil con los negocios. Estado, vivía estancado en un pasado que le habían impuesto sus antecesores. Govern siempre pedía al Estado que escuchase sus propuestas para hacer más entretenido el corto período que duraba el recreo, pero este, siempre hacía caso omiso de sus peticiones. Por los alrededores de esta efímera porción de tierra, habían otros chiquillos, Eusko Jaurlaritza, Xunta,... Anteriormente, estos también pidierón a Estado que eschuchará sus propuestas, con, eran claramente, de razonable comprensión, ya que aportaban nuevos horizontes recreativos. Estado, se aseguró de que no le molestaran, ofreciendoles a cambio, un puñado de canicas y una dieta basada en chucherias difícil de rechazar. Govern, se mostró más reacio a esta petición. Los mayores, como EU, pusieron en entre dicho las transacciones evidentes, y el tráfico de influencias al que eran sometidos los niños pequeños por parte de Estado, pero nunca se mobilizaron al respecto.
Pasaron los días y, Estado, una mañana, se levantó con un espíritu más dialogante que nunca. Empezó a prometer a Govern que escucharía sus propuestas, las estudiaría, y estaría encantado de emplearlas como una bala para tirotear el aburrimento que suponían esos cuatro largos años de poder en el recreo. Al final, como tantos proyectiles, quedó en la recamara, y ahí, desapareció. Govern, cada día, se mostraba más molesto contra Estado, y un murmuro interior, le sugería que a lo mejor sería hora de buscar nuevos amigos. cuando Estado se enteró, no quiso dejarlo marchar, ya que era su principal fuente de inspiración, la química del cerebro de Govern, le hacía mantener el respeto y acontentar a los otros niños.
Govern ya no estaba para juegos, había perdido la fe en la pseudo-democracia del descampado.
Un día, al levantarse, recordó un caso que había leydo sobre un compañero de fatiga, Scotland, el cual era extrangero, por supuesto, y se empeñó a reclamar lo que era suyo. Govern organizó, a escondidas, una especie de votación secreta, en la qque preguntaba que juegos prefería, los suyos, o los del matón de turno. Estado lo prohibió. saltó a la yugular de Govern, y detrás suyo, todos los que Estado había comprado, aunque no todos los compañeros estubieron de acuerdo.
Govern aún espera. recuerda una frase que le dijeron hace mucho tiempo, que la mediocridad, se alcanza cuando uno es demasiado realista. Govern no es mediocre; Govern es INDEPENDENTISTA.

LA CONSULTA: ¿LEGAL O ILEGAL?

Sin duda alguna, si hiciéramos un  sondeo sobre la palabra más repetida en los medios de comunicación a lo largo de estos últimos meses, la ganador sería la palabra consulta. La confrontación española-catalana y la inglesa-escocesa han convergido en un punto; y es que en los dos casos se pide un referéndum para valorar la opinión del ciudadano. El caso es: ¿Qué hay de malo en preguntar sobre las preferencias de cada uno?

A veces, cuando tenemos miedo a que algo ocurra ya que olfateamos un inminente fracaso, intentamos por todos los medios evitarlo. Y quizás sea esto lo que está intentando el actual gobierno español. Es de sentido común en un país demócrata (en teoría), que manifestar los deseos o necesidades de cada uno sea una cosa legal; pero de repente, cuando se trata de independizar una parte del país, de esa España que sigue con el sentimiento unitario de hace más de un siglo, se convierte en ilegal. 

Hacía apenas un par de meses que la Constitución se había modificado sin problemas para poder aprobar la reforma laboral, y de golpe, el presidente del Gobierno se opone al referéndum con el argumento insólito de seguir lo que manda la constitución. Por favor. Ya no se trata de que la consulta sea legal o no, simplemente se trata de democracia, palabra que también aparece escrita en la dichosa constitución, y que parece haberse borrado con los años. 

Es más, en mi opinión creo que los métodos que está empleando el Gobierno español son más parecidos a los de una dictadura que a otra cosa; con lo que quiero decir que quizás sería bueno que empezaran a cuidar las formas de actuar, y a dejar más libertad a los ciudadanos, porque con la represión no van a amansar al pueblo. El país se encuentra verdaderamente inmerso en un estado paradójico, donde se prohíbe una consulta y se tolera la expoliación y el fraude fiscal. 

Por eso y por muchos argumentos más, para mi la consulta es totalmente legal e inofensiva, ya que, además, por mucho que salga el sí en mayoría, no se declararía el estado independiente de forma repentina. Simplemente es una pregunta para poder valorar la petición de los catalanes. Con mis debidos respetos, me sabe realmente mal como se está llevando el asunto. Totalmente deprimente.

"La unitat espanyola té un vici d´origen: no és espontània, és una imposició". (Josep Armengou)

La alimentación vegetariana

Todos conocemos al menos a una persona con alimentación vegetariana. A pesar de que los hay de muchos tipos –los que no comen huevos, los que no consumen productos lácticos o aquellos que se abstienen de cualquier producto relacionado con los animales-, todos tienen en común que no consumen carne. Para algunas personas sólo se trata de una dieta pero, sin embargo, para otros es una forma de vida y actitud de respeto hacia los seres animales.

Para empezar, aunque por definición el ser humano sea omnívoro, muchos nutricionistas consideran que si la se controla la ingesta de proteínas y grasas, la dieta vegetariana es igual de válida y respetable que cualquier otra. Además, debemos recordar el caso de intoxicación de aquél niño pequeño por la bacteria E. coli contenida en una hamburguesa en los Estados Unidos, entre otros múltiples casos semejantes. Esto se debe a que cada vez la gente come más carne y ante el crecimiento de la demanda de pienso para el ganado ha aumentado el uso de químicos en la agricultura. La carne que consumimos proviene de animales criados en granjas, no como seres vivos que son sino como producto alimenticio. A los granjeros les sale más barato alimentar al ganado con maíz transgénico para acelerar su crecimiento y la mayoría crecen incapaces de asimilar el peso que ganan (por lo que pocos llegan a caminar) y conteniendo esta bacteria nociva para los humanos. Aún así, no debemos caer en el error de pensar que los vegetarianos únicamente se abstienen de comer carne, ya que algunos también lo hacen con el pescado. La pesca industrial causa la muerte de millones de seres marinos a causa de la sobre explotación de los mares y la alteración de los hábitats litorales. Esto es una cadena que afecta hasta al ser más insignificante. En una ocasión, 50.000 aves marinas aparecieron muertas de hambre en la costa de las islas Shetland debido a la sobre explotación pesquera del mar del Norte. Por otra parte, una alimentación vegetariana debe estar controlada por un nutricionista ya que si no se ingieren las cantidades de proteína animal, minerales y ácido graso omega-3 el cuerpo puede funcionar mal y que sea susceptible a cualquier resfriado y la persona tenga dolores musculares y de las articulaciones. No debemos olvidar que siempre se puede recurrir a la ganadería ecológica que respeta los seres animales, aunque muchas veces la razón por descartar esta opción en estos tiempos que corren es puramente económica.

Por último, pienso que con los conocimientos actuales no hay ninguna necesidad de contraponer los derechos o intereses de las personas con los de los demás animales. El consumo actual de productos de origen animal no solo perjudica a estos seres sino que también contribuye al hambre ya la destrucción de nuestro planeta. En mi opinión, las iniciativas dirigidas a mostrar al público la realidad que cuidadosamente se les oculta sobre lo que pasa en los mataderos, las granjas o los barcos pesqueros son positivas y no deberían ser censuradas. Personalmente, es un tema que me ha llegado a preocupar bastante en los últimos tres meses, por lo que estoy siendo poco a poco ovo-lacto-vegetariana a pesar de comer carne de pollo o pescado una vez a la semana para no interrumpir bruscamente la ingesta de proteína animal que mi cuerpo requiere.

jueves, 23 de enero de 2014

LA CONSULTA, ¿LEGAL O ILEGAL?

La consulta soberanista de Cataluña, o también llamada el referéndum por la independencia de Cataluña es un tema que vamos a escuchar muchas veces éste año. Aun así, el nacionalismo catalán no es moderno, sino que ya desde siglos pasados encontramos una especial relación entre Catalunya y sus habitantes: una relación patriótica y nacionalista que no tienen las otras comunidades. La concepción de los catalanes de considerar Cataluña como un país, con su autonomía, ha implicado mucha tensión con España, tanto como cultural, económicamente, políticamente y/o socialmente.

Antes de terminar el 2013, el gobierno catalán impuso una data para realizar el referéndum para la independencia de Cataluña en el día 9 de noviembre de 2014. Ya desde que ésta famosa  data apareció marcada en los calendarios, ha aumentado más la tensión y generado nuevos conflictos y también nuevas preguntas. ¿La consulta es legal o ilegal? ¿Tendrá validez política? ¿Será aceptada por la unión europea? ¿Si, si, o no rotundo?.  El estatuto de autonomía, concretamente en el artículo 122, otorga a la Generalidad la competencia exclusiva  de consultas populares pero según la constitución, el pueblo no tiene derecho a una autodeterminación. Parece ser un poco contradictorio.

Según muchos estudios, la independencia de Cataluña es viable en todos los sentidos, puede generar un gran impacto al principio y seguramente sería difícil arrancar el país, pero según diarios como el New York times e otros, consideran viable la independencia.


Aún que la consulta no sea legal, nos encontramos delante de un pueblo históricamente luchador, con un nacionalismo propio y sobretodo cansado de todas las injusticias y abusos cometidos por España. Ya desde antes de 1714, el pueblo catalán ha luchado para ser reconocido y obtener los derechos comunes  sin restricciones. Nos encontramos delante de miles de personas que quieren votar, que quieren dar su opinión, que quieren determinarse y sobretodo, nos encontramos delante de miles de personas que quieren definirse y tener derecho a decidir cuál quieren que sea su nacionalidad y donde quieren vivir. Aun así, dejando de banda el sentimiento nacionalista, ¿no es coherente que un pueblo quiera opinar y decidir sobre donde quieren formar parte? Cataluña tiene una bandera, un himno, una historia una lengua pero sobretodo un amor. Los políticos decidirán sobre el futuro de un pueblo, sobre la historia que está por venir, decidirá sobre miles de personas. Pero, ¿es de locos querer tanto a su tierra? Puede, pero pienso que eso ya no está en manos de los políticos.

La consulta.

¿Sí; sí, sí; no o no? ¿Dónde está el peligro en estas respuestas? Según el gobierno pseudo-democrático de mi país, es una ofensa hacia la Constitución, incita odio y es una amenaza directa a la “unidad” de España. Es curioso que en el siglo XXI, los gobiernos democráticos tengan tan poca moral. Les da igual destruir una cultura entera, un pueblo, una lengua, con tal de beneficiarse económicamente de ello.

Sin duda alguna, la famosa consulta debe realizarse, aunque ya hace tiempo que debería estar hecha. Sea cual sea  el resultado, la consulta hoy en día es un tema de debate, lo ha sido en todas las cenas  en el día de Navidad en toda España. La consulta, es en definitiva, una cortina de humo demasiado grande para desvanecerla. Hay veces en las que pienso que la Generalitat quiere que desde Madrid no nos dejen realizar esta consulta, no hasta el momento, ya que así la población está distraída y no se preocupa ni por los problemas sociales ni por los económicos. A poca gente le preocupa las reformas que aplica el gobierno y el estado de nuestro país, esta distracción de la consulta, nubla tanto nuestra mente, que ni tan sólo nos preocupamos para intentar arreglar los problemas que tenemos hoy y que tendremos mañana, seamos o no seamos independientes.

La problemática entre España y Cataluña no es algo nuevo, siempre ha habido diferencias administrativas y es cierto, que el gobierno español nunca ha sabido lidiar con el gobierno catalán, siempre que desde Madrid se  ha aplicado una política hacia Cataluña, ha provocado represalias y ha multiplicado la problemática. En el caso de la consulta, más de lo mismo, si el gobierno de España dejara realizarla, fuese respetuoso con la educación de los catalanes y les dejara más autonomía, hoy quizás no estaría escribiendo sobre este tema.

Lo que está claro es que, cuando se llegue a realizar esta consulta, sin importar el resultado, va a haber controversia. Como catalán, no quiero ni llegar a imaginar la humillación y la decepción que sentiría si llegara a ganar el “no”. Toda una campaña propagandística y toda una lucha popular y pacífica en favor de la independencia, a la más mísera ruina. Si esto llegara a suceder, los catalanes independentistas, sentiríamos una vergüenza tan grande, que puede que incluso algunos llegaran a plantearse la opción del exilio.  


Sea cual sea la respuesta de la consulta (si se llega a realizar, claro) y sea cual sea el  futuro que nos depara a los catalanes, hay que tener muy claros, cuales son los errores que cometimos en un pasado para que, ya sea como nación, como estado federal o como una comunidad autónoma, no volvamos a cometerlos y sobretodo, seguir adelante.   

La consulta, ¿legal o ilegal?

El referéndum de autodeterminación a Cataluña o también llamado la consulta, es un referéndum de independencia que está previsto que se celebre el 9 de noviembre de 2014. Este acto podría ser considerado el paso más grande que se ha hecho des de hace mucho por la independencia de Cataluña pero en mi opinión va mucho más allá. Un referéndum significaría que por fin, la voz del pueblo quedaría grabada en la historia de manera formal y que se supiesen los deseos del pueblo.

La independencia catalana tiene unos fundamentos lo suficientemente sólidos como para que el gobierno español haga los oídos sordos y se basa en lo siguiente: el derecho al autogobierno, la autogestión financiera, la capacidad de decidir sobre el modelo socioeconómico, la defensa de la cultura y la lengua catalanas y la preservación del derecho civil catalán, entre otros matices.

Además, a todos esos argumentos se le puede sumar el hecho de que existe una herida, al parecer, imperceptible que ha quedado sin cicatrizar. Toda la incomprensión, represión e incluso discriminación que hemos sufrido por parte del pueblo vecino es algo que siempre quedará en nuestras memorias pero lo peor de todo es que no se intenta enmendar el daño hecho sino que hoy en día se sigue con este malicioso juego. Tampoco quiero excusar al pueblo catalán de toda culpa para echársela a España por qué seguro que se han cometido mil y un errores por parte de ambas bandas.

No obstante, problemas aparte, la consulta está programada para finales de este año y consta de una pregunta con dos apartados: ¿Quiere que Cataluña sea un Estado?. Y en caso de respuesta afirmativa, ¿quiere que este Estado sea independiente?.  

Pero no todo el mundo está de acuerdo en que uno es libre para autodeterminarse o para expresarse, sencillamente. Dentro de España, las posiciones hacia la consulta están muy claras y remarcadas depende de en que ideología se esté. Por eso, los partidos como el PP, el PSOE y UPyD piensan que la consulta es totalmente ilegal y que debe pararse cuanto antes. Sin embargo, Amaiur, el PNV y el BNG dan un incondicional apoyo a que el referéndum siga adelante. Referente a los partidos catalanes los que están a favor son ERC, ICV y la CUP. En contra, C’s y CIU se divide en los que están a favor y los que están en contra. También hay que tener en cuenta la opinión de otros países y organizaciones internacionales que opinan que nadie puede refrenar el derecho a autodeterminarse y que el gobierno español debería permitirlo.


Las cartas están echadas y el pueblo ha hablado. En mi opinión esta consulta debe celebrarse sea considerada legal o ilegal porque todo ser humano, todo pueblo y toda nación debe tener el derecho de poder ser lo suficientemente libre como para autodeterminarse. Además, el respeto es algo que también creo que debería de empezar a practicarse. En realidad es mucho más sencillo de lo que parece. 

Consulta ¿legal o ilegal?

Actualmente, y desde hace ya unos siglos, existe en España una tensa relación entre el gobierno central y el gobierno de Cataluña. Son bien sabidas, y a la historia de este país me remito, las continuas trabas y restricciones que ha puesto el gobierno español a la ciudadanía catalana, tanto cultural como políticamente. La consulta sobre el futuro de los catalanes, convocada el próximo nueve de noviembre, al parecer, también presenta inconvenientes.

Por lo que a mí concierne, encuentro un tanto paradójica la situación que se está generando con este debate. Por un lado, vivimos en un país democrático, donde supuestamente el pueblo ejerce la soberanía (o eso dicen) pero, por otro lado, no se les permite a los habitantes del país votar, a favor o en contra, sobre la cuestión de la independencia, que indudablemente, es un asunto de gran trascendencia.

Aunque no a todos les convenza el funcionamiento del actual gobierno catalán, cabe decir que la propuesta de la consulta presentada a Madrid, siempre ha sido pacífica y mediante el diálogo (como debe ser). Aún así, la constante negativa con que se ha respondido desde el gobierno central, no nos conduce a nada más que intentar buscar alternativas para que el pueblo pueda comunicar libremente su opinión y su voto. No me refiero a una alternativa violenta, ni mucho menos, sino a algún método que nos sirva a la población catalana para poder decidir nuestro futuro.

Sinceramente, creo que la consulta debe hacerse aunque sea "ilegal", como intentan tacharla algunos reacios a la libertad de expresión. Aquellos que se aferran a la constitución cuando les conviene, evidenciando aún más su participación fraudulenta en la "pseudodemocracia" española. Lo que tiene que ser ilegal y castigado es no dejar votar, y en consecuencia, decidir. 

En conclusión, pienso que sobre la legalidad o ilegalidad de la consulta recae mucha importancia, pero los catalanes tenemos todo el derecho del mundo y más, como lo tiene un extremeño, un andaluz, un vasco, un gallego, etcétera, para tomar una decisión de este tipo. Hay ciertas cuestiones, como el anhelo y el sentimiento de una nación, donde la ley merma potestad. Es demasiado sencillo.

miércoles, 15 de enero de 2014

LA NAVIDAD

LA NAVIDAD

La navidad, empezó hace más de 2.000 años, cuando los cristianos la empezaron a celebrar con  el nacimiento de Jesús.
Año tras año, cada vez más gente ha ido celebrando esta fiesta. Hoy en día, en todo el mundo se celebra.
Actualmente la Navidad, la podemos diferenciar en dos grandes partes. La primera es la que se celebra con un fin puramente religioso, mientras que la segunda, no responde a este desenlace sino que cada vez hay más personas que celebran la Navidad como una fiesta para estar con la familia, comprar regalos y hacer vacaciones, sin estar celebrando el nacimiento de Jesús.
Cada vez más esta tradición ha ido volviéndose más consumista y materialista, favoreciendo al comercio  ya que es la época del año donde se gasta más dinero en las tiendas. Es lo que conocemos como las famosas compras navideñas.
Por las fiestas de navidad, las familias suelen reunirse al completo para disfrutar de buenas comidas y regalos, perdiéndose los valores tradicionales de la Navidad en los que la bondad, la generosidad, la  solidaridad y  el compromiso, con los demás, fueron los pilares.
Por eso podemos decir que el espíritu de la Navidad se ha convertido en un negocio. Cuando los famosos Reyes Magos, trajeron oro, incienso y mirra a Jesús solo lo hicieron para ayudarle a sobrevivir, mientras que actualmente, la gran mayoría de los regalos  de los reyes tienen un único fin, satisfacer a las personas  que lo reciben y dar mucho negocio a las tiendas.
Un claro ejemplo, es papa Noel, conocido también como San Nicolás, antes era verde, con los años ha ido cambiando el color hasta convertirse en  el actual rojo, como consecuencia de la marca Coca-Cola.

En resumen, la Navidad de hoy en día tiene un fin más comercial que religioso.

martes, 14 de enero de 2014

El sentido de la navidad

Es difícil encontrar el verdadero sentido de la navidad, supongo que depende de cada uno, de los valores que consideramos más importantes y de nuestra personalidad y forma de ser. Es verdad que el significado que da nuestra sociedad nos influye a la hora de ver la navidad. Hay que decir que en los últimos años los valores han ido cambiando, y se ha dado importancia a valores que antes no la tenían.

Por un lado, tenemos el valor material de la navidad. Esta es sin duda la época del año en que se consume más; ya sean regalos o comida. La navidad cobra un sentido material cuando lo más importante y lo que más nos interesa es recibir regalos y hacer regalos, materiales, y como más caros mejor.

Contrariamente encontramos el sentido más tradicional de la navidad, religión aparte. Se trata del reencuentro con la familia y amigos, reunirnos con nuestros seres queridos y disfrutar con ellos. Siguiendo este sentido, la navidad tiene también un significado solidario por algunas personas, que dedican esta época a ayudar aquellos que lo necesitan.


Personalmente, creo que cada uno ve la navidad con sus propios ojos, cada uno le da un significado u otro. Pero, en el fondo el sentido más tradicional, el de reunirse con la familia, es el verdadero. Pues se puede tener dinero o no, y al fin y al cabo la gente que en navidad está sola es a la que no le gusta.

domingo, 12 de enero de 2014

El sentido de la Navidad

¿Qué es lo que hay detrás de dos semanas de vacaciones, algunas comidas familiares y un buen negocio?

Tradicionalmente las Navidades fueron un símbolo de creencia religiosa que celebran el nacimiento del niño Jesús en un mísero portal del pueblo de Belén, tal y como está escrito en la Biblia. Las Navidades eran épocas donde las familias, pobres y ricas, se reunían al completo para festejar la esperada llegada al mundo del Mesías; y gastaban gran parte de los ahorros anuales en comida de calidad, con los tradicionales menús que llenaban los platos de sopa, pollo y turrón. Quien más quien menos, vivía la época derrochando felicidad y esperanza. No estaba de menos algún festejo inusual para alejar al pueblo de la cotidianidad laboral. 

Pero: ¿En qué se han convertido actualmente? ¿Sigue brillando la ilusión en los ojos de la gente? 

Actualmente las Navidades se han convertido en la estrategia de mercado más tenaz en tiendas de todos los ámbitos. Comida, juguetes, caprichos, perfumes, etc. Es una época dónde es inevitable un gasto excesivo. Los originales reyes magos que adoraban al infante con oro incienso y mirra ahora reciben unas cartas infinitas repletas de juguetes que suelen concluir con un mensaje tipo: "y que haya paz y amor en el mundo" o bien "que nadie pase hambre". Vale, está bien que nadie pase hambre, pero por favor ¡no lo pidas después de una lista de veinte juguetes!. Encima va y se multiplican. No hay tres reyes magos sino que por si fuera poco hay además papa Noël y tronca. 

Ahora, hay que decir que por nada cambiaría la ilusión de los más chiquillos, cuando la cabalgatas atraviesan el pueblo, y luego se sientan en los regazos de sus majestades, y los miran de forma intrigante. Hoy en día, con esa tan criticada monarquía, que ocupa páginas y páginas en los periódicos y telediario, ¡que menos que los Reyes magos le saquen el protagonismo al Rey al menos el día 6!

A pesar de todo, yo sí he sentido el espíritu navideño algunas veces. La decoración, el ambiente, los regalos, etc. Yo he sentido nervios la noche de reyes, me he sacado fotos con los ellos y con papá Noël, he "cagado" la tronca, he gozado de esas dos necesitadas semanas de vacaciones, y sobretodo, he pasado buenos momentos, he comido deliciosa comida, he esquiado sin cesar y he jugado a entretenidos juegos de mesa que me han hecho pasar unos maravillosos momentos con mi familia. Por eso y por lo que viene, que el sentido que tienen las Navidades para mí no cambie nunca. Ya veis, como en casi todos los textos argumentativos concluyo igual: el sentido de las Navidades es distinto para todos y cada uno de nosotros. Solo se trata de encontrar el nuestro.

El sentido de la Navidad

No les pasa a ustedes que comienza diciembre y se sienten con ganas e ilusión por la llegada de la Navidad? 

Ciertamente... ¡Tanto da! El caso es que las calles comienzan a tomar un ambiente especial y a mi se me pone el alma feliz, feliz.

Puede que haya alguien que cuestione este sentir mío, que opine que la Navidad es una época del año como cualquier otra, con la diferencia que a la gente le da por gastar todo aquello que ahorraron durante el año. No obstante, he de decir que esa felicidad que me invade nada tiene que ver con lo material y todo lo que la Navidad conlleva. De hecho, podría incluso decir que trata de todo lo contrario.

Gastemos lo que gastemos, el hecho es que las Navidades, por norma general, nos hacen a todos un poquito mejores personas. Las Navidades nos unen como familia, como humanos; nos hacen visitar a aquél tío que tanto tiempo llevamos sin ver, nos hacen demostrarle a ese ser querido que seguimos ahí a pesar de cada uno ir a la suya en el día a día, nos obligan a comer y cenar con la familia y retomar y recordar esas miles de historias que compartimos y nos definen como tal. 

Desde otra perspectiva, es "triste" que tengamos que vernos obligados a demostrar nuestro amor a los seres queridos solo por la llegada de estas fechas; pero, realmente, en una sociedad en que el estrés del día a día nos absorbe y anula como personas, si no fuese por fiestas así, muchos tan siquiera encontrarían tiempo para levantar el teléfono y decir "te quiero". Sin embargo, la mayoría de nosotros, decidimos, a la llegada de la Navidad, pasar estas fiestas tan especiales con nuestros seres queridos.

Pensemos en lo espiritual, por lo que a la Navidad se refiere. Qué importa lo que regalemos o cuánto consumamos; lo que importa es que, sean cuales sean las circunstancias, permanecemos unidos. 


sábado, 11 de enero de 2014

El sentido de la Navidad.

El tiempo de Navidad es visto en todo el mundo como una época para estar con la familia, cuidar de los enfermos, ser caritativo con los pobres y por lo general, ser altruista. Hoy en día la Navidad ha degenerado hacia algo completamente distinto, cambiando los valores propios para otros como lo son la hipocresía, el egoísmo y la envidia. De este trueque de valores somos todos cómplices, de bien pequeños esperamos estos tiempos para recibir regalos y hartarnos de comida y de bebida, ignorando así el verdadero porqué de la Navidad.

Sin duda alguna, los supermercados y las tiendas son en gran parte, los mayores corruptores de la Navidad. Aun así, somos las personas las que nos hemos decidido a involucrarnos en este movimiento, nadie nos está poniendo una pistola en la cabeza diciéndonos: “Compra regalos caros para demostrar a tus seres queridos que les quieres.”, es más bien un lavado de cerebro sistemático que se nos inculca desde que somos pequeños.

El mensaje que el capitalismo imparte sobre la Navidad es, cuanto menos, desalmado. “Llévate bien o no te traerán regalos.” o “Si tu pareja no te regala algo caro, es que no te quiere.” son mensajes que, aunque a simple vista nos parecen crueles, a la larga es lo que se practica en nuestra sociedad. Incluso la persona que pretende expresar su amor o su amistad a otra a partir de un regalo, la mayoría de veces opta para la solución más fácil: ir al supermercado y comprar algo que a la otra persona le haga ilusión, en lugar de manufacturar algo a partir de tu esfuerzo y que, aunque el objeto sea de un valor mediocre en comparación de otros fácilmente adquiribles económicamente, éste tendrá una profundidad única y espiritual que difícilmente un objeto fruto de la industria pueda llegar a conseguir. El valor personal que se le añade a un objeto ya depende de cada uno, la mayoría de la gente no llega más lejos del significado material del objeto,  esta es una razón más que tiene la gente para no molestarse demasiado en elaborar un presente para una persona así.

Habiendo dicho todo lo que está mal de la Navidad actual, cabe decir que también hay algunos conceptos que siguen siendo auténticos y beneficiosos para el espíritu de la persona, es el caso de reunirse con la familia y pasar tiempo con tus seres queridos.  La Navidad es la excusa perfecta para reunir familiares que se encuentren lejos y pasar un rato feliz con ellos.


Como ya he dicho antes, la Navidad es un tiempo para ser altruista, pero también es una época de auto reflexión y cada persona es feliz siendo como es y si alguien disfruta de los bienes materialistas de la Navidad, mientras no dañe a nadie con su egoísmo, hay que respetar su manera de ser feliz, que de eso se trata.  

El sentido de la navidad

La Navidad es una fiesta cristiana donde se conmemora el nacimiento de Jesús. Para los cristianos es una fiesta llena de tradiciones como los villancicos, la misa de navidad, las comidas especiales, el belén, etc. Algunas de las tradiciones cristianes navideñas aún se conservan pero la Navidad no solamente es una fiesta celebrada por las comunidades  cristianas, sino que también la disfrutan otras más comunidades, ya sea con fines religiosos o sin ellos.

Personalmente, en la sociedad  actual, el sentido de la navidad ha cambiado mucho desde el principio. Para algunos, la Navidad es una de las fiestas más importantes del año y a esta fecha tan especial  le puedes dar tantos significados como diversas formas de prepararte para celebrarla. Para unos tal vez le recuerda que es en ese tiempo cuando reciben sus regalos, para otros quizás sean vacaciones; los peques la relacionan con que no van a la escuela, los jóvenes piensan en los intercambios y fiesta; y para muchos otros, es la excelente oportunidad para ver a los parientes que están lejos, olvidarse de la dieta y compartir con ellos una deliciosa cena.

La Navidad es una excusa para reunirse con esos parientes lejanos que solo los ves dos veces en todo el año. Es una época para relacionarse con viejos amigos,  para estar de celebración con la familia y de dar pequeños detalles a tus seres queridos.

Para los niños, supone una época llena de regalos e ilusión. Reciben aquellos juguetes que llevaban esperando todo el año, ya sea a través de los reyes magos, “la tronca” o el Papá Noel.

Por la parte económica, la Navidad es una época donde se consume mucho más de lo que se necesita. Según algunos estudios, entre comida y regalos, la gente se puede llegar a gastar entre 500 y 1500 euros en estas épocas. Muchas familias que a veces no llegan ni a fin de mes, se gastan una gran cantidad en comida y regalos que muchas veces no son ni necesarios. Se tiene por costumbre regalar cosas caras a los más queridos pero, ¿ es de verdad necesario? Si en mi casa se necesita una televisión, se compra en todo el año, si se compra ropa, es cuando es necesaria. Muchos de mis amigos piden cosas a sus padres en éstas fechas: que si el “iPad”, el móvil nuevo, ese capricho que tanto queremos, etc. Pero realmente lo necesitamos, o es más el morbo del regalo nuevo o de obtener ese capricho?

Personalmente, la navidad se ha convertido en una excusa para las compras compulsivas. No querré más a mi familia porque me compre un bolso de 100 euros ni tampoco porque me regale un ordenador. Sería importante volver a las tradiciones navideñas más antiguas, la de los villancicos, la decoración extremadamente exagerada y a ese espíritu navideño que todo el mundo tiene escondida en algún lugar de su cuerpo.

El sentido de la navidad

Nos encontramos en el día siete de enero sentados en el sofá asimilado la vuelta al colegio e intentando terminar de digerir el montón de comida que nos hemos zarpado en las navidades, es en esos últimos instantes de las vacaciones de navidad cuando hacemos una reflexión de lo que realmente una ha hecho. Es entonces cuando te das cuenta de que sin ninguna duda las navidades tienen cosas muy buenas y otras no tanto.
Estamos en un momento en que el mundo ha evolucionado rápidamente y este cambio ha influenciado en la forma de entender la navidad.
Antiguamente la navidad se entendía como una época en que las distintas familias hacían diferentes actos altruista ayudando a los demás y haciendo que las navidades fuesen una de las mejores épocas del año, pero actualmente esta mentalidad ha ido cambiado, ya que hoy en día las navidades se sustentan básicamente por la unión de la familia y la compra masiva de comida y de regalos.

Pero no podemos decir claramente que este cambio de mentalidad hacia el consumismo sea el infierno ya que como en todos los cambio encontramos puntos a favor y puntos en contra. La parte más positiva que hemos heredado de la antigua navidad y que es muy importante en el tiempo en el que estamos es la reunión familiar. Si, la unión de toda la familia, aunque nos pueda parecer un tostón tener que saludar a gente que hacía un año que no veías y tener que dar besos a la tías más besuconas, este es un aspecto muy bonito de la navidad debido a que hoy en día nuestros familiares están realmente esparcidos por todo el mundo y la navidad consigue unir a toda la familia y dar ese punto de magia y felicidad que todos necesitamos.   

viernes, 10 de enero de 2014

EL SENTIDO DE LA NAVIDAD

Durante las fiestas de navidad, la mayoría de casas y hogares, están en plena ebullición. Grandes y extensos manjares, que roban horas y horas del preciado tiempo humano. Y, yo me pregunto a que viene tanto alboroto. Si, alboroto. Dos tristes semanas en las que parece que todo el mundo es bueno, donde la gente pasea por la calle saludando a cualquiera que se cruce en su camino, felicitándolo, agradeciéndole su existencia. Las sonrisas de oreja a oreja, son palpables hasta en el aire. Transcurrido este espacio de tiempo, todo el mundo vuelve a sus andadas, excepto los que no tienen nada, que,  total, como son unos desgraciados, pues siempre viven igual, ¿no?

Somos la sociedad que bosteza. La sociedad que se acostumbra a que puede redimirse de sus errores claudicándolos durante unos días y chantajeando con falsas bondades. Por favor, PERSONAS, un poco de personalidad, un poco de racionalidad.
La navidad, hoy en día ya carece de sentido. Los más pequeños, unas fiestas donde juegan con una ilusión temporal y con fecha de caducidad, los jóvenes, unas fechas de dispersión y fiestas y frío, los mayores, unas fechas teatrales y de substancial gasto económico, y los que gozan de la vejez, unos días en los que hace más frío y donde se cocina para diez.

El significado que guardaba la navidad, el amor, la paz, la bondad,… son términos que no congenian con la actualidad. Los ladrones, son ladrones durante y pasadas las fiestas, los estafadores  más de lo mismo, los malos,… desconfíen de quien es extremadamente afable durante fechas señaladas, pues tiene que ocultar.


El espíritu “navideño”, es ese espíritu que sin pretensión, surge a la luz en cualquier fecha del año; haga sol, haga frío,…  pero, por supuesto que, cuando hay luces encima de nuestras cabezas, la bondad se hace más sencilla. Por lo menos, el progreso hace que los corazones más oscuros, tengan luz por navidad,… Puta navidad. 

"Si pierdo la voz en la maleza, me queda la palabra."

jueves, 9 de enero de 2014

Sentido de la Navidad

La Navidad es una festividad cristiana, el 25 de diciembre se conmemora el Nacimiento de Jesucristo en Belén según los evangelios de San Mateo y San Lucas. 

Si bien aún persisten algunas tradiciones religiosas como el belén, los villancicos, las misas especiales, etc. Hoy en día, ha trascendido las fronteras de la religión, actualmente, la Navidad es tiempo de celebración, regalos, alegría y familia, es vivida por muchos como una oportunidad para reunirse con los seres queridos, realizar un balance del año que finaliza y proyectar deseos y objetivos para el nuevo período que comienza. El 24 de diciembre, Nochebuena, en millones de hogares en todo el mundo familiares y amigos se sientan a la mesa para compartir la cena.

Hay distintas opiniones sobre el sentido de estas fechas, desde los más religiosos, que creen que la Navidad ha de ser un tiempo en el que debemos expresar amor, reconciliación y el perdón de unos a los otros, “en recuerdo del sacrificio de Jesucristo para la salvar toda la humanidad”, hasta los más racionales que critican el consumismo desmedido de estas épocas y, muchos, llegan a pensar que la Navidad es un evento puramente comercial, impulsado por los grandes almacenes y las tiendas de ropa y artículos electrónicos.

En mi opinión, los regalos y los demás gastos navideños no tienen tanto que ver con la publicidad y el consumo como se dice. Desde sus antiguos orígenes, la caridad navideña estaba orientada a compartir con aquellos que lo necesitaban. En el círculo íntimo, esto puede traducirse en saber cómo es la persona a quién se le hará un regalo y qué gustos tiene. Por lo tanto, más que una forma de medir en dinero cuánto se aprecia al otro, la Navidad es una instancia para demostrar cuánto se conoce a los seres queridos y qué es lo que necesitan. Esto muchas veces puede demostrarse con pequeños gestos: el libro indicado (un regalo que dice: “Sé quién es tu autor favorito”), un disco deseado durante mucho tiempo (“Presto atención cuando estás escuchando música”). 

Finalmente, mucha gente trabaja más tiempo para poder cumplir con los costosos regalos de navidad. Pues, en realidad, creo que el sentido de la Navidad es poder compartir con los seres queridos y hacerse un tiempo para aquellos que no siempre reciben la debida atención como resultado del trabajo y las obligaciones de todo el año.

martes, 7 de enero de 2014

EL SENTIDO DE LA NAVIDAD

Des de pequeña siempre he vivido la Navidad como tiempo de celebraciones, grandes comilonas, hacer el pesebre y el árbol, estar con la familia y, también, de regalos. Pero antiguamente no era este el sentido de la navidad; antes, se celebraba la Navidad con un motivo religioso e ideológico. No obstante, ahora ese sentido ha cambiado, se ha transformado en lo que yo conozco.

Ahora el significado que todo el mundo le da a las fiestas navideñas es, como acabo de decir, de festividades. La verdad es que la mayoría de gente entiende por Navidades tiempo de celebraciones, comidas abundantes, reuniones familiares, regalos para el Papa Noel, los Reyes Magos y el “tió”, en Catalunya. Así pues, lo que entendemos por Navidad parecen ser todas las cosas materiales que hemos ido heredando pero, el que de verdad debe reflexionar la gente es que las fiestas de la Navidad representan una especie de celebraciones religiosas que la iglesia cogió del verdadero sentido de la Navidad.

El verdadero sentido de la Navidad se encuentra en un hecho del cual casi nadie se percata o no le da importancia. Realmente, la Navidad solo simboliza el cambio del solsticio de invierno. No obstante, la iglesia tomó estos días para escenificar el nacimiento de Jesucristo. Así mismo, la estrategia de la Iglesia católica al coger estos días para simbolizar el nacimiento de su propio Dios se basaba en que de esta forma, sería mucho más sencilla la reconversión de los pueblos paganos.


En mi opinión, el verdadero sentido de la Navidad es originariamente el solsticio de invierno pero también está la tradición que hemos heredado de la Iglesia. No puedo renunciar a lo que des de pequeña he vivido por Navidad y es así en mi caso como en cualquier otro. Para mí, las Navidades son unas fechas de reuniones familiares, de hacer el árbol con sus guirnaldas y sus bolas, de poner lucecitas en el balcón, de oír villancicos típicos de esos que aunque estas harta de oírlos, siempre se agradecen porque si no parece que no sea Navidad. También son fechas de compras, de regalos y por supuesto, de ilusión y magia.  

sábado, 4 de enero de 2014

El sentido de la Navidad

Cada año celebramos la Navidad sin cuestionarnos qué clase de fiesta es. Llegados a tal punto en el que el consumismo y la ignorancia forman parte de nuestra cultura, a pocos les importa ya que realmente fue el día en que nació Jesucristo y es una celebración religiosa.

La Navidad es la fiesta más celebrada por las personas. Actualmente, los niños esperan impacientes esta época del año sólo por los regalos, la llegada de Papá Noel, el reno de la nariz roja y los árboles decorados, que son más una costumbre pagana. Hasta los ateos y los enemigos de la Iglesia se detienen y celebran, a su manera, este acontecimiento. Reconozco que mi familia y yo somos esa clase de personas no religiosas que únicamente forman parte de este evento por las reuniones familiares. Es otra excusa para llenar la mesa de manjares, recordar los buenos y malos momentos del año y estar a gusto todos juntos. El no ser una familia religiosa explica que, por supuesto, los pequeños de la casa solamente se manifiesten a la hora de los regalos, aunque yo haga un gran esfuerzo por cambiar esto inventando juegos e historias para contarles. Así pues, el sentido de la Navidad es tener una oportunidad para reflexionar, hacer planes y corregir aquellas pequeñas cosas que se puedan mejorar. Ahora bien, los regalos y las fiestas deben pasar a un segundo plano, ya que lo importante es compartir el sentido navideño en familia y con los amigos.

En resumen, para algunos, la palabra Navidad evoca el Nacimiento del Niño Jesús que viene al mundo a salvarnos, para otros, es sinónimo de fiesta y diversión. Sin embargo, considero que el verdadero sentido de la Navidad consiste en reconocer que es el momento de cambiar cosas que no están bien, agradecer a Dios (o a quien se quiera) todo lo bueno que nos ha pasado y mirar con optimismo todo el camino que nos falta por recorrer, acercarnos a nuestros seres queridos, y convertirnos en personas más humanas y sensibles con todo lo que nos rodea.