viernes, 28 de febrero de 2014

TODA AYUDA ES BUENA PARA PASAR SELECTIVIDAD






Aquí os dejo un enlace en el que os informan sobre una aplicación gratuita (eso dicen ellos, yo no la he probado) con preguntas tipo "trivial" de selectividad.

Por si quereis probarla. http://www.elandroidelibre.com/2014/02/prepara-las-pruebas-de-acceso-a-la-universidad-con-el-juego-questions-pau.html

domingo, 23 de febrero de 2014

EL SUICIDIO


Este es un tema que siempre lleva mucha discusión, básicamente por dos grandes ideologías predominantes tanto en este tema como en muchos otros. Principalmente, ésta dos ideologías, serían la religión frente de un grupo de ideologías más progresistas.

La gente con una visión más tradicionalista, argumenta que la vida es un privilegio y que debe aprovecharse, a demás de la idea de que la vida solo la puede quitar Dios y no nosotros mismos. Así que esta gente rechaza el suicidio ya que cree que viene a ser un acto de avaricia porque otra persona podría haber aprovechado más la vida, a demás de cometer un pecado ante Dios.

Los partidarios de una visión más progresista, creen que cada persona puede hacer con su vida lo que quera y que a pesar de ser un privilegiado en el sentido de poder vivir, tienes el derecho de poder cesar tu vida donde y cuando quieras.

Des de mi punto de vista, creo que la solución esta en un punto medio entre las dos ideologías. Durante esta crisis, me he dad cuenta aún más, que hay mucha gente que sufre una condiciones de vida muy injustas, por ello, deciden quitar-se la vida para ahorrarse sufrimiento. En este caso, creo, que la solución no pasa por el suicidio, sino en intentar pedir ayuda a la administración o donde o quien sea para intentar mejorar la situación. Ahora bien, hoy en día, esta solución quizá sea un poco utópica.

Por el contrario, hay otra gente que decide acabar con su vida, bien porque creen que su significado en este mundo es nulo, bien porque creen que ya lo han hecho todo. Pero sea como sea, creo que estas personas no se quitan la vida para terminar con algún sufrimiento, sino, es debido a una decisión puramente existencial, de lo que están completamente concienciados. Estas personas, desde mi punto de vista, no necesitan ningún tipo de ayuda, que hay que dejarlas actuar por su propio razonamiento.

¿Es justificable el suicidio?

Todos nos hemos preguntado alguna vez qué sentido tiene quitarse la vida. Y es que observar cómo una persona rebosante de salud toma esta decisión nos parece una locura. Habitualmente, el suicidio está motivado como fuga y liberación de un estado de angustia o como acto de desesperación. Otras veces el suicidio se entiende como gesto agresivo contra personas como padres, el hijo o hija propios, presuntos culpables del sufrimiento. Hoy sorprende la poca o nula importancia de los motivos: una mala nota en el colegio, la primera desilusión amorosa, un reproche de los padres... ¿Es posible, o mejor dicho, es correcto que por cosas de tan escasa importancia haya de privarse de la vida?
                       
Ante una situación en la que alguien quiere suicidarse, la psicología y la filosofía buscan respuestas a esta pregunta. La reflexión va estrictamente ligada a los fenómenos sociales y culturales de nuestro tiempo ya que cambian la imagen que uno tiene de sí. En el mundo globalizado en el que nos encontramos, ya queda más que claro que quien no es talla 0, rico y social pertenece a un grupo de más baja categoría. A pesar de que acto seguido surjan multitudes que intenten desmentir esto y cambiar la sociedad, en nuestro interior siempre está presente la imagen de aquello que nos falta para ser “felices”. Los suicidas llevan esto al extremo y no se limitan a pensar qué les falta para disfrutar de su vida, sino que deciden sencillamente poner fin a su vida.
Ciertamente, se podría objetar que una persona que desea morirse simplemente no está bien de la cabeza, y que su comportamiento irracional es injustificado. No obstante, tener deseos diferentes a la mayoría no es estar loco. No tiene sentido considerar este acto como consiguiente a un problema mental porque realmente desear morir es igual de irracional que desear vivir. Es obvia la inexistencia de cualquier mención que pudiera hacer al suicidio asistido, la eutanasia, por su clara finalidad de acabar con el sufrimiento de una persona hospitalizada en estado grave. Si lo hacemos con los seres animales sin tener ningún escrúpulo no veo lugar a discusión.
A su vez, el argumento religioso de que Dios y sólo Dios tiene derecho a darnos y a quitarnos la vida quedaría refutado matizando que, en tal caso, también Dios y sólo Dios promete una vida sin sufrimientos. Está a nuestro alcance ver la cantidad de personas que hoy en día malviven en la calle o no tienen trabajo, o tienen la vivienda hipotecada o embargada o todas las anteriores juntas, no está precisamente a gusto con la vida. ¿Eso significa que Dios les ha dado la espalda? ¿Dios bondadoso tiene derecho a hacer esto? Creo que la respuesta a este argumento es evidente.


En breve, personalmente estoy en contra del suicidio por todos los contraargumentos anteriores. No obstante, opino que es imposible cesar este fenómeno dramático pero podría controlarse. En el contexto de un Estado de Derecho, el suicida debería ser examinado por un juez o un psicólogo antes de que se le concediera el permiso para suicidarse. También sería razonable que se le intentara convencer de que puede disfrutar de su vida si se lo propone, pero, una vez hecho esto, ¿qué razón hay para impedirle que sea él quien ponga el punto final a su existencia?


sábado, 22 de febrero de 2014

El suicidio

Conocemos el suicidio como el acto que lleva a cabo un ser a quitarse su propia vida. Este acto, normalmente viene precedido por diversas causas como pueden ser problemas que rodean a la misma persona. El suicidio podríamos considerar que es el último remedio por aquellos que se ven abordados por muchos problemas y ha perdido la esperanza de conseguir cosas en su vida, ya que con él se libran para siempre de los mismos problemas que los rodean, siempre teniendo en cuenta las trágicas consecuencias, la muerte.

Si nos ponemos a analizar el suicidio podemos sacar sus puntos positivos y sus puntos negativos. Como único punto de vista positivo, a mi parecer es el hecho que eludes cualquier responsabilidad en el mundo de los vivos. Como puntos negativos extraeríamos la consecuencia del primero, la muerte.

Yo personalmente estoy en contra del suicidio, ya que como dijo alguien algún día, “mientras hay vida, hay esperanza”, y me parece que todos en este mundo deberíamos luchar hasta el último suspiro, siendo la esperanza lo último que perdemos. Yo creo que si luchas de verdad para conseguir aquello que quieres, y le pones todo tu cuerpo y alma puedes resolver la mayoría de problemas y dificultades con las que te puedes cruzar.

El suicidio.

Desde el primer segundo en el que respiras, tú y sólo tú, eres dueño de tu existencia, tú tienes el control de ella y nadie, bajo ninguna circunstancia, debería elegir cuando terminar con tu vida. El suicidio ha existido desde siempre en la humanidad y sea por suerte o sea por desgracia, continúa marcando nuestra sociedad. En siglo XXI, mal que nos pese, la muerte sigue siendo tabú.

Hace ya unos siglos, la Iglesia castigaba el suicidio diciendo que  sólo Dios puede decidir cuándo y cómo tiene que morir una persona. Los sacerdotes que predicaban en contra del suicidio, no lo hacían por simple altruismo y benevolencia, lo que se pretendía era mantener a las clases pobres trabajando de forma miserable, sometiéndoles así a una esclavitud espiritual. ¿Qué peón seguiría trabajando en vida si, después de ella te esperara un descanso eterno?

Como ya he dicho, el suicidio no es cosa del pasado, hoy en día prevalece en nuestra sociedad pero con distintos matices. Cuando la medicina no puede salvar nuestras vidas y el dolor de la persona es insufrible, en muchos países es legal la eutanasia. Hay casos incluso, en que personas que creen que ya no están haciendo nada en vida, deciden hacerse la eutanasia y optar por la solución más fácil: rendirse.

Cuando la vida es muerte, la muerte es vida, esto no hay quien lo dude, pero últimamente aspectos tan superficiales como las relaciones sociales, han provocado el suicidio de muchas personas. Hace poco, fue noticia que una adolescente se había suicidado debido a unas fotos que corrían a través de las redes sociales. No sé hasta qué punto  llegó a ser traumática tal situación para la chica, pero sin duda alguna, no debería de haber supuesto el final de su breve existencia.


La vida es como una escultura de hielo, frágil pero a la vez preciada. Todo el mundo quiere evitar que este hielo se derrita y que se conserve en el mejor estado posible. El calor pesimista del fracaso, el sufrimiento y la falta de esperanza, derriten el hielo, el ánima de la persona y las ganas de seguir adelante. Considero que debería de estar en una situación muy crítica para optar por el suicidio, incluso si mi vida no tuviera sentido alguno. Si las circunstancias lo permitieran, buscaría como poder influir positivamente a la vida de otras personas para que no terminasen del mismo modo que yo. Aun así, la decisión recae en cada uno y la vida es una propiedad privada que no está en venta. 

el suicidio

Nos encontramos en una época de alta presión psicológica, consecuencia de la fuerte crisis que estamos viviendo y es en estos tiempos, donde encontramos en España un incremento de los suicidios en la población de clase media o baja. Estos hechos parecen no preocuparles a los dirigentes de nuestro país, cuyos intentos por ignorar los hechos deberían estar penalizados. Porque parece insultante que mientras hay gente que se suicida porque no tiene nada, el gobierno este ayudando a los bancos causantes del problema. Para poder más sobre este problema debemos ser audaces y entender el porqué del aumento de suicidios.

Al hurgar dentro del problema encontramos, que un porcentaje muy elevado de las personas que se suicidan tienen problemas de hipoteca o no tienen ningún trabajo. Eso quiere decir que sus ingresos son insuficientes para poder vivir. Este problema deriva de la cruel crisis que estamos viviendo y en él podemos ver la frialdad de los bancos, los cuales dan la espalda a los afectados por las hipotecas. Pero echar toda la culpa a los bancos seria no llegar al fondo de la cuestión debido a que las personas somos las principales causantes del problema. Nosotros fuimos quienes firmamos esas absurdas hipotecas sin pensar en el cuento de la lechera.

Hoy en día, la gente es llevada a extremos incontrolables donde cometen o pueden cometer cualquier estupidez. En esos puntos las personas ven el suicidio como la única salida que tienen. Es entonces cuando me pregunto si realmente quitarse la vida es una salida o es la forma de no afrontar tus problemas.

A mi parecer la vida es demasiado importante para dejar perderla por cualquier problema. Como siempre dice mi madre, todos los problemas tienen una solución, solo tenemos que ser capaces de escuchar a nuestro cerebro y encontrarla. Por esos motivos creo que el suicidio no soluciona tus problemas solamente los ignora haciéndote daño a ti mismo. El único modo de sobrepasar los obstáculos que nos pone la vida es afrontarlos hasta encontrar el remedio a tus problemas, porque en la vida tenemos que ser valientes y seguir hacia adelante.

EL SUICIDIO

El suicidio se refiere al acto en el cual un ser humano decide quitarse la vida por alguna razón. Hoy en día, no es difícil encontrar dichas situaciones o motivos que suelen acompañar al suicidio, por los tiempos que corren. Sin embargo, este escabroso tema es mucho más complejo y enrevesado de lo que parece a simple vista.

Podríamos determinar que hay infinitas causas por las cuales suicidarse y normalmente, todas esas se resumen a una mala temporada en que a uno las cosas le van mal. Entonces, en ese momento en que una persona se ve ahogada en sus propios problemas ve como única solución quitarse de en medio, aunque suene rudo decirlo de esta forma. Des de fuera, la perspectiva cambia, se ve como si todo tuviera solución, como si el suicidio fuera la opción más y como si las personas que se quisiesen suicidar no fueran lo suficientemente valientes para luchar por sus vidas.

En mi opinión, no se debe juzgar a la ligera a nadie en general pero a las personas que tienen tendencias suicidas porque no sabemos lo que nosotros haríamos si estuviésemos en su situación. Por otra parte, pienso que la vida es un regalo y que es una obligación luchar y esforzarnos para cuidar y vivirla.

A pesar de las malas rachas, el suicidio también puede ser usado con otros fines o con otros motivos. A veces, una persona no quiere seguir viviendo por el mero hecho de que no le gusta vivir porque, hay una gran diferencia entre las personas que no les gusta su vida con las que no quieren vivir. Pero, como ya he dicho, existen muchas razones que encontramos buenas para suicidarnos.


Al fin y al cabo el suicidio es un término tratado como una especie de epidemia o enfermedad que se puede curar con fármacos y tratamientos médicos cuando para mí, el suicidio es solo una pierda muy costosa que nos encontramos en nuestro camino pero con las dosis necesarias de apoyo, lucha, amor y ganar de vivir se puede superar. A veces los humanos solo necesitamos algo que nos haga sentir vivo, algo nuevo, algo costoso de encontrar y las personas que tienden al suicidio, solo les hace falta encontrarla. 

viernes, 21 de febrero de 2014

Nelson Mandela. ¿Un terrorista?

Me pregunto qué hubiese sido de la nación sudafricana sin Nelson Mandela, sin su "Tata". 

El político sudafricano que lideró los movimientos contra el apartheid, tras una larga lucha y veintisiete años de cárcel, presidió, en 1994, el primer gobierno en Sudáfrica que ponía fin al régimen racista del país.

Nacionalista, antirracista y antiimperialista; esa era su ideología.

Pero Nelson Mandela no sólo pensaba, sin que, más importante aún, también actuaba. 

Nació, y conoció un mundo lleno de injusticias y discriminaciones hacia la raza negra, hacia su raza, la cual cosa le impulsó, durante su juventud, a luchar pacíficamente por los derechos igualitarios de la humanidad, por la equidad entre blancos y negros. 

No obstante, en una sociedad en la que la violencia era la única solución a los problemas y la crueldad el único sentimiento palpable, él y su partido, el African National Concress, terminaron por convencerse de la imposibilidad de seguir luchando por métodos no violentos, los cuales no debilitaban al régimen y provocaban una represión igualmente sangrienta. 

Así pues, Mandela se encargó de dirigir el brazo armado del ANC , "La Lanza de la Nación", cuya estrategia se centró en atacar instalaciones de importancia económica o de valor simbólico, eso sí, EXCLUYENDO ATENTAR CONTRA VIDAS HUMANAS. 

Y ésta última frase es la que me hace preguntarme sobre las aptitudes terroristas de Madiba. 

Terrorismo: Forma violenta de lucha política mediante la cual se persigue la destrucción del orden establecido o la creación de un clima de temor e inseguridad.

De acuerdo con esta definición, podríamos decir que Mandela sí actuó y participó de actos terroristas. Sin embargo, él jamás trató de herir ni matar a sus compatriotas.  

Amaba la especie humana, logró conciliar a blancos y negros a pesar de los evidentes motivos que tenían estos últimos para no olvidar ni perdonar a aquellos quienes les anularon como personas durante décadas. 

Es curioso. Incluso con su marcha consiguió unirnos a todos. 

El cinco de diciembre de 2013 se despidió de este planeta que tanto le había hecho llorar, pero también sonreír. Se fue; dejando a todo un mundo sin aliento. 



EL SUICIDIO

El suicido, es un acto por el que un individuo, deliberadamente, se provoca la muerte. Nos encontramos delante de un tema muy difícil de tratar. Como éste, todos los que están relacionados con el campo de la muerte, ya que tienen una gran subjetividad y es  difícil comprenderla ya que nadie sabe que hay detrás  o cuales son los motivos que han llevado a una persona a ese punto máximo de desesperación para llevar a cabo una acción tan extrema. Pero, ¿es justificable quitarse la vida? La vida, es una realidad preciada por muchos y poco deseada para algunos pocos. 

La mayor parte de los suicidios son causados por enfermedades mentales como puede ser la depresión, trastornos por consumo de alcohol, la violencia, diferentes entornos culturales o simplemente diversos entornos culturales y/o sociales.  Sin embargo, la naturaleza, siempre tan sorprendente, nos ha enseñado que a veces el suicidio no viene dado por voluntad sino que interviene un factor genético. Los familiares de personas suicidas tienen más probabilidad de padecer tendencias al respecto.

Mucho gente atribuye a los suicidas el adjetivo de cobardes y sobretodo de egoístas. Piensan que no han sabido afrontar sus problemas y no han sido lo suficientemente fuertes como para dar la cara y luchar contra sus miedos, pesadillas y conflictos que tanto los anulaban. Que han sido cobardes y prefirieron tomar el camino fácil: cortar el problema por la raíz suicidándose y dejando que sus familiares cubren con su duelo. Sin embargo, cada persona tiene  una forma distinta de reaccionar ante los problemas. Y aun así, tienes que ser una persona muy fuerte para poder llegar al punto  de quitarte la vida con tus propias manos.


Llegar a ese estado extremo de desesperación de quitarse la vida es difícil. Pero cada uno es amo de su cuerpo y solo nosotros podemos decidir sobre eso. El suicido es un modo de desaparecer, se comete tímidamente, silenciosamente, pero es una decisión personal, de cada uno  ya que  no hay nada en el mundo más indiscutible  que el derecho  que tiene el hombre a disponer de su propia vida y persona.

jueves, 20 de febrero de 2014

EL SUICIDIO

Mucha gente ve el suicidio como la solución más fácil a todos sus problemas, sin pensar en las cosas buenas (y malas) que dejas atrás llevando a cabo esta acción.

Bajo mi punto de vista, la gente que utiliza el suicidio para acabar con la mala “racha” o temporada por la que están pasando, pero esta solución es una solución egoísta y cobarde. ¿Por qué la gente que comete este acto no piensa en la gente que deja atrás y en las consecuencias que tiene sobre ellas este acto? Para mí son gente cobarde y egoísta que solo se preocupa de sí misma sin importar-le en absoluto lo que sufra la gente que vive día a día con ellos, porque suicidarse es escoger la solución fácil. ¿Por qué antes de tirarse de un puente, meterse un tiro, colgarse o bien cortarse las venas; no piensan en la gente que no tiene elección entre seguir viviendo y luchar por afrontar los obstáculos o morir? Hay gente que no tiene elección, simplemente muere porque así es la vida la gente vive y muere, pero mucha de esta gente no elige morir, muere por circunstancias de la vida; cáncer, un atentado, etc. Ellos no eligen morir, así que me parece de lo más patético, cobarde y egoísta que alguien acabe con su vida por problemas algunos graves y algunos no tanto. Aún así todos los problemas tienen una solución por remota que sea, si quieres tu vida la encontraras sino te tiraras a la vía del tren y acabaras con todo, sin pararte un momento a pensar si vale la pena acabar con todo lo que tienes por un problema que puede que a la larga tenga una solución.


Yo personalmente no renunciaría a mi vida, me afrontaría a los problemas de cara y buscaría soluciones, sabiendo que los problemas graves no se solucionan de un día para otro, ni de un mes para otro, requiere tiempo y sacrificio y mucha gente no está dispuesta a hacer este esfuerzo, porque son débiles, o cobardes, o egoístas o simplemente porque están cegados y no ven que a pesar de estar mal ahora en un futuro les aguarda algo mejor seguro, porque si ya has tocado fondo, peor no podrás estar. 

miércoles, 19 de febrero de 2014

EL SUICIDIO

Últimamente, los indices de suicidio son mucho mayores que durante las dos décadas pasadas, y me atrevo a decir que es debido a las circunstancias en las que se encuentra la economía del país a causa de la crisis. Así mismo, cuando en Los Estados Unidos se produjo el Crack del 29, el indice de suicidios volvió a incrementar; es decir, que pare ser que los altibajos económicas son directamente proporcionales al número de suicidios por año.

Afortunadamente, soy una persona que no ha vivido la crisis de cerca, debido a que mis padres no han perdido el trabajo y ningún ser próximo ha sufrido alguna tragedia fruto de la explosión de la burbuja constructora. No obstante, he visto muchos documentales acerca de la situación estatal y doy fe que en algunos lugares se está pasando muy mal. El otro día por ejemplo vi un 30 minuts que hablaba sobre los despidos laborales y me quedé pasmada.

Es imaginariamente duro, sobretodo para los padres de familia, llegar a casa sin trabajo; o para aquellos que les embargan la casa, no tener adonde ir. En esas situaciones la gente suele pasarlo sumamente mal, y se echan mucha presión encima. En esas situaciones el sentimiento de culpabilidad es tan grande en la persona, que puede llevarla hasta el extremo de caer en una depresión y quitarse la vida. Es también cierto que a partir del 2008 el índice de frecuentación a los psicólogos ha crecido vertiginosamente.

Encontrar una salida en el suicidio no ha sido una innovadora forma de acabar con los problemas; es más, es muy tradicional de los períodos de depresión que ha ido sufriendo el país, muy atado también al carácter de la población. Así pues, debido al clima y al carácter más apático de los ciudadanos norte-europeos los suicidios allí ya no son una novedad debido a que suelen mantenerse bastante altos. 

Podemos entender el suicido como una medida para terminar con la constante presión labora, la inflelicidad, el pesimismo, la depresión, el tormento, el fracaso en una vida demasiado idealizada, etc. Está claro que es una vía de escape existente; sin embargo creo que los humanos poseemos las suficientes cualidades para darle un giro al pesimismo, y volver a sonreír. 

sábado, 15 de febrero de 2014

NELSON MANDELA, ¿TERRORISTA?

Hasta hace unas semanas había oído a hablar poco de Nelson Mandela. Sabía que era muy mayor y que cada dos por tres salía en las noticias a causa de su enfermedad. También sabía que había sido alguien muy importante que había llevado a cabo proyectos muy grandes pero en realidad, no tenía ni la más remota idea de quién era. Entonces, ¿si era un terrorista? ¡Voy a descubrirlo!

Según su biografía, Nelson Mandela, nacido en sudáfrica un 18 de junio de 1918 y conocido por Madiba, fue un político que lideró los movimientos contra el Apartheid y que, tras una larga ducha y 27 años cárcel, presidió en 1994 el primer gobierno que ponía fin al régimen racista. Su ideología era un socialismo africano: nacionalista, antirracista y antiimperialista. Después de la matanza de Sharpeville, en la que la policía abrió fuego contra una multitud desarmada que protestaba contra las leyes racistas matando a 69 manifestantes, los líderes del Congreso Nacional Africano  (Mandela era uno de dichos líderes) se terminaron convenciendo de la imposibilidad de seguir luchando por métodos no violentos que no debilitaban al régimen y que provocaban una represión igualmente sangrienta.

En 1961, Mandela pasó a encargarse de dirigir el brazo armado del ANC (la Lanza de la Nación). Su estrategia se centró en atacar instalaciones de importancia económica o de valor simbólico, excluyendo atentar contra vidas humanas. Un año después viajó por diversos países africanos recaudando fondos, recibiendo instrucción militar y haciendo propaganda de la causa sudafricana. A su regreso fue detenido y condenado a cinco años de cárcel. Un juicio posterior contra los dirigentes de la Lanza de la Nación le condenó a cadena perpetua en 1964. Y durante 27 años, los pasó encerrado en condiciones pésimas en la prisión de Robben Island.

Con un resumen un poco rápido y solo parándome en lo más relevante para contestar la pregunta que se me ha planteado, he podido ver quién fue Madiba, que hizo, a lo que estuvo sometido y en como lo sobrellevó. Entiendo porqué algunos piensan que Mandela fue un terrorista aunque, sinceramente, no comparto la misma opinión.

Supuesto terrorista porque lideró una de las campañas contra el régimen racista y porque, mediante la organización, llevaba a cabo sabotajes contra dicho régimen atentando solamente hacia objetos materiales. En realidad, es de ingenuos pensar que alguien como Nelson Mandela pudiera llegar a la categoría de terrorista porque, tal y como conocemos la definición de terrorista, a Mandela no le pega.

De hecho, solo hace falta ver sus palabras: “He luchado contra la dominación blanca, y he luchado contra la dominación negra. He buscado el ideal de una sociedad democrática y libre en la que todas las personas vivan juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal que espero vivir y lograr. Pero si es necesario, es un ideal por el cual estoy preparado para morir”.

Para mí, Mandela simboliza un mito, un ídolo, una inspiración y un modelo a seguir el cual  consiguió cambiar la manera de vivir y de ver el mundo de una realidad donde toda esperanza y libertad parecía perdida. No le frenó el hecho de estar 27 años dentro de una cárcel para calar en los corazones de miles de personas tanto negras como blancas. Un movimiento que encabezó un hombre bueno, sabio, insistente, reivindicativo que simboliza un personaje clave en nuestro mundo tal y como lo conocemos. Cuando Madiba murió a finales del 2013, el mundo se consternó de tal modo que las calles de todas las ciudades del planeta se llenaron de recuerdos hacia Mandela y en Sudáfrica, negros y blancos se unían para llorar y alabar al hombre que los liberó.


Sin duda esta figura marcó un antes y un después y estoy segura que estos ojos tardaran mucho en volver a ver alguien como Nelson Mandela. 

lunes, 10 de febrero de 2014

NELSON MANDELA; ¿UN TERRORISTA?

Hasta hace cuestión de unos minutos sabia poco sobre la vida de Nelson Mandela; pero, su nombre me sonaba estrechamente familiar. Sabía que era negro y que luchaba contra el racismo. Sabía que se había convertido en un líder de masas y que murió hace muy poco. Pero aún sabiendo solo esto, el día de su muerte sentí lástima. Sabía que había sido uno de los grandes. Y después de haber leído su biografía, me reafirmo. Sí, Nelson Mandela era como Ghandi; un luchador incansable.

Mandela dirigió la lucha contra el Aparthait impuesto por el partido Nacional usando distintos medios. Primero utilizó la vía pacífica reivindicativa que tenía mucha fuerza en Sudáfrica, y que recibía el apoyo de la mayoría de ciudadanos negros. No obstante, a pesar de las buenas intenciones de la lucha pacífica, la represión fue muy dura y el líder y muchos manifestantes fueron detenidos. Cada vez que Mandela intentaba cualquier tipo de movimiento por pacífico que fuera, el gobierno lo reprimía y terminaban encerrados en la prisión. Y eso se convirtió en un día a día. Cuando Mandela cumplía la condena, después de estar encerrado en las peores condiciones existentes, volvía a luchar contra el sistema del Aparthait.

Visto el éxito, el líder recondujo el procedimiento de lucha que había seguido hasta entonces y decidió reivindicarse por medio del sabotaje. Todos sus actos volvieron a ser menospreciados por el gobierno y reprimidos. Mandela pasó gran parte de su vida en la prisión injustamente.

Ahora, ¿Se le puede considerar un terrorista por haber estado en la prisión o por haber luchado contra el sistema? Me mantengo en el no. Creo que no es la primera vez en la historia dónde los líderes pacíficos que oponen resistencia al sistema terminan encerrados y detestados por el gobierno, y creo que es debido a la impotencia que sienten los gobernadores al ver que no tienen razón, o que su política sigue caminos abusivos y frágiles. Nelson Mandela fue un guía para los negros, una manifestación de esperanza.

Creo que el título de éste texto debería ser el siguiente: Nelson Mandela, un inconformista. Y es que es intolerable el trato que recibieron los negros en Sudáfrica, o que siguen recibiendo en muchos lugares del mundo. Por eso la figura de Mandela fue y es tan importante, condujo a la dócil sociedad sudafricana a la libertad, la organizó, de alguna forma la educó y a la vez luchó por su educación. Lastimosamente, por el camino murieron muchos ciudadanos, pero estoy segura que habrían estado conformes en morir defendiendo los derechos de su pueblo.

Nelson Mandela lo dio todo por su pueblo, y esto se traduce en un liderazgo excelente. Cuando quieres a lo que defiendes, lo haces con todo tu anhelo. Mandela decía:

Los verdaderos líderes deben estar dispuestos a sacrificarlo todo por la libertad de su pueblo.

domingo, 9 de febrero de 2014

NELSON MANDELA, ¿UN TERRORISTA?

Acabamos el año 2013 con la triste noticia de la muerte de Nelson Mandela. Pacifista para unos, terrorista para otros… Muchos piensan que no debería ser icono de los derechos civiles por ser un comunista, terrorista y racista. Lo cierto es que este es un tema bastante complejo que debería analizarse bien antes de hacer pública una sentencia así.

En primer lugar, la gente que acusa a Mandela de ser un comunista se basa en que durante el apartheid el gobierno capitalista le calificó como tal y era un delito serlo. Primero, después de la Guerra Fría, el gobierno de Sudáfrica se quedó en el lado Occidente. Además, en los años 40 Mandela hizo amistades con Joe Slovo, un comunista ferviente con quien fundó un movimiento militante para atacar las instalaciones del gobierno. Todo esto nos lleva a la conclusión de que Nelson Mandela es un comunista pero no es así. Para entender los ataques del movimiento Umkhonto we Sizwe debemos recordar que el año antes de su formación, la policía mató a unos manifestantes gratuitamente y el gobierno excluyó al Congreso Nacional Africano que luchaba por la libertad de los negros en Sudáfrica. Viendo todo esto, cabe mencionar que el CNA no era un partido comunista, al igual que no lo era el movimiento de Mandela.

A su vez, otros afirman que Madiba era un terrorista aferrándose a la inclusión de éste en una lista de vigilancia contra el terrorismo por parte de los Estados Unidos hasta el año 2008. Esto fue a consecuencia de que cuando Umkhonto we Sizwe ejecutó sus primeros ataques, Mandela estaba al mando. Lo cierto es que él pensaba que la desobediencia civil no era suficiente para erradicar el racismo y la segregación; creía que sólo existen dos opciones: seguir sometiéndose al racismo o luchar para suprimirlo. No obstante, cuando salió de la cárcel después de veintisiete años su punto de vista cambió y se dio cuenta de que si no dejaba atrás su odio jamás sería plenamente libre.


Finalmente, algunos defienden que el llamado “héroe” es en realidad un racista viendo que Umkhonto we Sizwe declaró la guerra a la "supremacía blanca" y al "estado blanco". Esto es totalmente ilógico teniendo en cuenta que Mandela se oponía firmemente al racismo, estaba dispuesto a morir por la eliminación del mismo. Después de todo, Nelson Mandela no sólo fue un ejemplo de vida y un pacifista, sino también uno de los más grandes defensores de la lucha armada de su país. La prueba viviente de que, en determinadas circunstancias, la resistencia por la vía de las armas, es una reacción más que lógica a la propia violencia institucional.

El éxito

En un momento en nuestra vida en que empezamos a hacernos preguntas y plantearnos como queremos que sea nuestro futuro, se nos aparece en la mente la palabra éxito, porque todo el mundo quiere conseguir el camino del éxito, pero, ¿qué significa alcanzar el éxito?
Muchas veces cuando imaginamos una vida exitosa se nos vienen en la mente montón de imágenes de gente con trajes, trabajos estresantes y de gran responsabilidad, personas que ganan mucho dinero. Es entonces cuando todos nosotros pensamos en querer conseguir esas vidas. Pero eso no es llegar al éxito, eso solo es tener ansias de dinero, porque aunque no lo parezca todo el mundo quiere tener dinero para realizar sus sueños y este detalle no nos acerca al éxito. Porque el verdadero éxito es alcanzar nuestras metas, nuestros propósitos.
Sin ninguna duda dentro de nuestras metas debe hallarse el término felicidad porque de eso depende nuestra salud, la ilusión por seguir hacia delante. Aunque también tenemos que ponernos otros objetivos o propósitos, y cuando tengamos nuestras referencias tenemos que luchar por ellas y no ponernos trabas sino seguir hacia delante. Porque como todas las cosas en la vida, el éxito es un uno por ciento inspiración y un noventainueve por ciento de trabajo duro, ya que las cosas solo se consigue con mucho sudor y paciencia. Por eso es muy importante encontrar nuestras vocaciones personales y profesionales puesto que estas nos van a seguir toda la vida y de ese modo podremos realizarlas de la mejor forma.

A veces pensamos que ya no nos podemos esforzar mas pero es entonces cuando tenemos que saber que mientras nosotros estamos durmiendo o estamos descansando alguien en otro sitio del mundo continua trabajando, por eso debemos luchar ferozmente para conseguir nuestros objetivos y metas porque será entonces cuando los conseguiremos que llegaremos al verdadero éxito. 

¿ENTENDEMOS LO QUE LEEMOS?




El ser humano, el homo sapiens, se caracteriza por la curiosidad, la racionalidad, el afán de la ventaja moral por encima de cualquier otra especie o semejante. El hombre observa, atiende, investiga,… ¿Pero sus horizontes están realmente preparados para abarcar tan distintas posibilidades de la realidad?

El hombre moderno, cree que puede hallar una explicación clara y concisa, a cualquier fenómeno que pueda ocurrir en el día a día. La ciencia, las matemáticas,… son constantemente usadas para intentar ofrecer un alivio a la consciencia, a la intriga, de la mente del elemento pensante. Entonces, ¿qué ocurre cuando aparecen hechos que no podemos demostrar, imaginar, o, sencillamente, creer?  

A medida que la sociedad, valiéndose del progreso, “avanza”,  la consciencia social i particular de las personas, sufre un proceso regresivo, un proceso de atrofia. Nos estamos acostumbrando, mejor dicho, nos estamos dejando acostumbrar, a que se resuelvan nuestras preocupaciones, nuestras inquietudes con solo dar un clic. Estamos reservando nuestra capacidad para aventurarse en los confines del conocimiento, para unos pocos, los cuales puedan aplicar teorías que se conjeturen en leyes. Justo en este momento, perdemos nuestro poder de abstracción. Perdemos la forma, el método de poder buscar por nosotros mismos una idea, un concepto de ese objeto, materia,… que queramos interpretar.

Por lo tanto, ¿cómo podemos entender lo que leemos, si ni siquiera pensamos en ello? Nos contentamos sabiendo que alguien da una respuesta a esa inquietud que tenemos, y nos sentimos incluso asombrados cuando la recitamos en voz baja, aunque probablemente, no lleguemos a entender que significan esas palabras largas y confusas que se asemejan más a nombres de ciencia ficción, que otras que puedan guardar alguna lógica.     

En la mayoría de los casos, no entendemos lo que leemos. Hemos reservado una posición a nuestra imaginación, que se esconde detrás del conformismo. Solo que intentásemos abrir un pequeño agujero de gusano dentro de nuestra mente, podríamos empezar a ver lo invisible, a creer en lo imposible, a vivir lo invivible. No estoy hablando de entender, porque ¿que razón tiene conocer el funcionamiento de cualquier fenómeno, cuando lo podemos vivir?

«No existimos a menos que nos sintamos profunda y sensualmente en contacto con lo que puede ser tocado, pero no conocido»
D. H. Lawrence (1885-1930)

Móviles en el aula

Hoy en día los móviles, en concreto los smartphones, tienen mucha funcionalidad. Es un grave error prohibirlos en un centro educativo, sea cual sea el motivo. Las escuelas, en lugar de prohibir su uso, deberían fomentar un uso productivo, ya sea utilizándolo como agenda, como calculadora, etc. Prohibir toda esta funcionalidad es prohibir el progreso, y además gran parte del equipo docente ya utiliza tecnologías parecidas al móvil como es el caso de las tablets, y parece ser que el resultado que obtienen es bastante óptimo. ¿Por qué los alumnos no podemos sacar beneficio de estas tecnologías?

Hace unos años, nos obligaron a los alumnos a comprar unos portátiles, el resultado fue bastante triste ya que no se utilizó la funcionalidad de estos tal y como quería el centro. Sí es cierto que los culpables del mal uso de estos portátiles fuimos nosotros. Aun así, es bueno apostar por el progreso aunque el resultado sea malo, tarde o temprano los ordenadores o las tablets  llegarán a sustituir los libros de papel.

Una buena solución para el mal uso de los móviles y la tecnología en el aula, sería educar a los alumnos para sacar más provecho de las nuevas tecnologías e intentar, gracias a ellas, mejorar el resultado académico del alumno. Como ya he dicho, los móviles han dejado ya de ser juguetes a ser una herramienta más de trabajo, igual que no sería lógico prohibir el uso del lápiz tampoco lo es prohibir el uso del móvil.

Si lo que pretende el equipo docente es evitar el uso de redes sociales en la escuela ya sea “Facebook” o “Whatsapp”, deberían ser suficientemente tolerantes para confiar en el buen uso de las redes y los medios de comunicación. Hoy por hoy, nuestra identidad en internet, mal que nos pese, es casi tan importante como nuestra identidad física. Fuera de las horas lectivas, los alumnos deberían de poder hacer lo quisieran con sus móviles. Es una falta de respeto no atender a un profesor mientras enseña por estar en “Facebook”, pero aun así, es decisión de cada uno, si antepones tu vida social a tu vida académica ya es cosa tuya, el que más pierde en esta situación es el alumno y no el profesor, por esto no se puede castigar a alumnos que pueden sacar provecho de estas tecnologías.


Si lo que se pretende es impartir un buen uso de la tecnología, lo que no se puede hacer es prohibirla, y si se prohíbe, que se prohíba para todos, no solo los alumnos. Si confían en que un docente sea lo suficientemente responsable para hacer un buen uso de estas herramientas deberían confiar también en los alumnos. 

jueves, 6 de febrero de 2014

¿ NELSON MANDELA, UN TERRORISTA?

Antes de su triste muerte, la historia de Nelson Mandela y de sus actos ya había recorrido medio mundo. Pero, ¿quién era verdaderamente?  Era de verdad un terrorista? O solo un hombre  que luchaba por los derechos y la libertad?

Nelson Mandela nació en Sudáfrica y ya des de joven estuvo involucrado en actos y movilizaciones contra el sistema de segregación racial denominado el apartheid. Finalmente, por sus actos revolucionarios, Nelson Mandela fue condenado a prisión en una isla frente Ciudad del cabo donde paso 27 años de su vida. Pero cuales son los motivos de su encarcelamiento? Nelson Mandela dirigió varios actos de violencia pública y participo en diferentes atentados terroristas. Lo único que hacia Nelson Mandela era responder con violencia a la violencia de los blancos. Él decía que”   ¿Por qué en esta sala me enfrento a un magistrado blanco, soy acusado por un fiscal blanco y escoltado hasta el banquillo por un ordenanza blanco? ¿Puede alguien sugerir honesta y seriamente que en este tipo de ambiente la balanza de la justicia está equitativamente equilibrada?”. El Presidente que lo liberó, lo liberó con una condición: que dejara la lucha violenta y se pasara a la pacífica pero él no quiso, ya que el gobierno blanco seguía usándola y no quiso renunciar a ella. Más tarde Mandela ayudo en la absolución del aperhaire hasta que en 1994, Mandela fue elegido presidente de Sudáfrica  y empezó un período donde intento reconciliar a los sudafricanos.

En mi opinión, tanto los contribuyentes del aperchare como Nelson Mandela eran terroristas. Los dos grupos luchaban por unos ideales, en los dos casos ideales totalmente distintos  pero los dos, reunían sus fuerzas para luchar con violencia. Sin embargo, el aperchare estaba reprimiendo totalmente la población y Nelson Mandela luchaba por los ideales de una clase tristemente considerara inferior, por intentar crear el pensamiento de una única sola raza, la humana. 

Toda la historia del aperchare y del caso de Mandela me ha llevado a finalizar con una pregunta: ¿Quién es el terrorista entonces? El aperchare era un sistema de segregación racial que básicamente quería dividir el país en dos, ya sean los estudios, lugares de recreo o calles, con el poder absoluto de los blancos y todo eso, conseguirlo mediante la fuerza. En el otro lado del ring, tenemos a  Nelson Mandela un terrorista que luchaba contra terroristas, una persona que luchaba por la libertar de los hombres y por sus ideales, que decidió tomar las armas, ya que la única solución restante era rendirse y someterse a la esclavitud.

Nunca, nunca y nunca otra vez, debería ocurrir que esta tierra hermosa experimente la opresión de una persona por otra.

Nelson Mandela