domingo, 6 de abril de 2014

Educados para no pensar

Vivimos en una sociedad donde a menudo, se utiliza la palabra democracia sin saber realmente que quiere decir. Porque damos por hecho que muchos países están regidos por una democracia, cuando en realidad se sustentan con una falsa democracia o imagen democrática. Es muy bonito enseñar a todo el mundo como un país puede elige su futuro mediante las urnas, aun así, con esta simple imagen de un pueblo volcado en las urnas, no se puede basar el concepto de democracia.

El principal problema que tiene la misma democracia lo encontramos en el pueblo. La propia gente que forma el pueblo no está lo suficientemente capacitada para poder participar en una votación, es por esta razón por la cual no nos encontramos una democracia. Los ciudadanos, en el momento actual en que nos encontramos, no estamos lo suficiente capacitados para hacer dos de las cosas más básicas que deberíamos saber hacer, cuya importancia a recaído en nuestros tiempos. Cuando hablo de los pilares básicos de las personas, me refiero al pensamiento propio y al pensamiento crítico de cada ciudadano. Todo el mundo puede recordar la época griega donde la sociedad recaía en el pensamiento del individuo. Este afán de conocimiento de nuestro pensamiento ha ido desapareciendo hasta llegar a ser prácticamente nulo.

En las sociedad actual en que nos encontramos, podemos afirmar que las personas no estamos pensando propiamente. En este punto es cuando entendemos que sin el pensamiento propio y crítico no podemos hablar de democracia, sino de imagen democrática.


En estos momentos, el poder actual tiene el control totalitario del sistema educativo, de este modo pueden controlar y manipular la mente de la gente enseñándoles a ser simples títeres con un cerebro programado. Es entonces cuando me pregunto si realmente somos maquinas programadas, porque de ser así estamos en un punto donde no podemos saber si hemos tenido algún pensamiento propio o simplemente tenemos un destino inculcado. 

La Celestina (Pautas de trabajo, pero pocas)

En primer lugar tendréis que hacerme un resumen de cada uno de los 21 capítulos (no más de 10 lineas de cada uno Y SIN TRAMPAS; QUE SEA VUESTRO) y también las actividades voluntarias que encontraréis en el siguiente blog:
http://losetodoperonomeacuerdo.blogspot.com.es/2009/04/la-celestina-actividades-voluntarias.html

En la imagen os marco con círculo rojo el enlace al que debéis acceder para hacer los ejercicios. Son seis documentos word.

Si alguno de vosotros quiere profundizar en la lectura y tiene la edición de Vicens-vives, al final del libro encontrará ejercicios completísimos y muy recomendables. (Por algo recomendé esa edición)

Educados para NO pensar

Sinceramente, no tenía la menor idea de quién era José Luis Sampedro hasta que vi el video e investigué un poco su biografía en Wikipedia. Sin embargo, sus palabras por pocas que hayan sido han calado dentro de mi mente de una forma impensable.

Y es que este hombre tiene toda la razón del mundo. Estamos educados para no pensar; para no pensar en lo que nos conviene a los ciudadanos como conjunto; para no pensar en lo que está bien y lo que está mal para que podamos vivir en paz; para no pensar en lo dañinas que están siendo todas las situaciones que vivimos diariamente; para no pensar por nosotros mismos.

En el video se habla de la democracia, democracia y como se ha hecho un mal uso de ella. La democracia no existe, ni en Europa, ni América ni en ningún lado. ¡Nos hacen creer que existe! Personas como los políticos son los encargados de hacernos creer mediante los medios de comunicación que la democracia existe, que hay justicia, que todos son muy honestos y que están limpios de todo pecado.

Según la Real Academia Española; la democracia se define como una doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno o como el predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado. Basándome en estas definiciones y en la posición de la democracia puedo decir con absoluta seguridad que las palabras de Sampedro son totalmente ciertas. Vivimos rodeados de mentiras, una detrás de otra, bombardeados por los medios de comunicación, como dice Sampedro, sin saber cómo pensar racionalmente.

Una cosa con la que estoy totalmente de acuerdo con el señor Sampedro es que los ciudadanos estamos educados para pensar visceralmente y no racionalmente. Si estuviésemos educados para pensar como es debido para algunas cosas como por ejemplo la elección de un nuevo presidente, etc, otro gallo cantaría. Pero sucede una cosa muy popular últimamente, que cuando nuestra sociedad generalmente conformista se da cuenta que la están engañando y abusando de ella, se sublevan.

Pero una manifestación o cualquier otro tipo de “batalla” no servirá para cambiar las cosas aunque, estas revelaciones hay que hacerlas por el mero hecho de hacerlas, para que los que mandan sepan que a los del pueblo no les gusta un pelo como están siendo tratados y poco a poco, las cosas cambian.


Al principio de la redacción tenía muy claras dos cosas: la primera que los ciudadanos de este mundo somos unas marionetas incapaces de ver más allá de sus ombligos y que cuando hay alguien que ve más allá, se intenta desacreditar, tapar, olvidar. Y la segunda, que Sampedro ha conseguido que me plantee muchas cosas y que, debo aprender a pensar. 

Educados para NO pensar

Actualmente la mayoría de democracias existentes tienen problemas y discrepancias entre el gobierno y el pueblo. Entiendo que la palabra democracia significa "Sistema político en favor del sistema de gobierno en que el pueblo ejerce la soberanía mediante la elección de sus dirigentes". Por eso me parece totalmente incoherente que en un estado democrático el gobierno y la voz pública no vayan a la una. Si fuera así, tendríamos que dejar de hablar de democracia, porque el gobierno no está haciendo la tarea que le corresponde, que es la de obedecer a las decisiones del pueblo. Los presidentes y ministros deberían ser títeres del pueblo pero con autoridad para ejercer. Pero el sistema es corrupto, y los políticos han tomado un rumbo dictatorial. Y no, no me tapo la boca por decir que estamos en una dictadura, pero es que no cabe duda que cada vez nos acercamos más a los regímenes de mediados del siglo pasado, con gobiernos tardíos e imperiosos.

Antes, cuando empezaban a difundirse las tendencias socialistas y marxistas, la población estaba mucho más involucrada en la política, y cuando terminaban las jornadas laborales había puntos de encuentro para informarse y debatir sobre la heterogeneidad de los partidos que iban surgiendo, y más o menos, sobretodo los hombres, eran capaces de expresar una opinión política decente. Con esto quiero decir que hoy en día mayoritariamente no entendemos de política. No estamos educados para poder votar, porque muchos votantes simplemente están engañados por las falsedades que se cuentan durante la campaña publicitaría. Ellos (los políticos) no están haciendo bien la faena, pero nosotros (el pueblo) tampoco.

Como yo misma acabo de ver al escribir esta última línea, existe una distancia enorme entre "ellos" y "nosotros", y es que miles de obstáculos se interponen entre el pueblo y los políticos. No podemos decir que haya democracia cuando los que toman las decisiones no piensan igual que los de arriba, cuando en realidad sólo deberían ejercer de representación. Mi idea de democracia dista mucho del modelo político actual, y es que si fuera por mi, los políticos no podrían aprobar nada sin el consentimiento popular. Pero coincidiendo con el señor Sampedro, todas la votaciones están siendo corruptas. Todo el sistema político es deshonesto y demasiado interesado económicamente.

No discrepo absolutamente en nada de las sabias palabras del señor Sampedro, y por eso estoy de acuerdo en que los jóvenes tenemos que luchar como se ha hecho muchas veces al largo de la historia. ¿Qué es más fácil, pasturar a un rebaño de ovejas o a uno de toros revolucionados? No podemos dejarnos dominar. En la democracia manda el pueblo, y este tiene que reconquistar la verdadera opinión pública.

sábado, 5 de abril de 2014

Educados para NO pensar

Se dice que la democracia es una forma de organización del Estado en la que el pueblo, mediante métodos de votación, escoge y toma decisiones que conciernen a todo el país. Ahora bien, de la teoría a la práctica existe un trecho un tanto considerable, de manera que es difícil afirmar con total seguridad que la democracia haya existido en algún lugar del mundo. Aún así, podemos estar seguros de la de existencia de una versión tarada de este modelo, la "pseudodemocracia".

Para empezar, estoy plenamente de acuerdo con José Luis Sampedro cuando expone su visión de la opinión pública. 
Desde el nacimiento de los medios de comunicación hasta hoy, estos (junto con la Iglesia) han influenciado ampliamente en el criterio de los ciudadanos, manipulándolos, maquillando información y mintiendo, directamente, para que toda la clase de poderosos que están detrás sean bien vistos. 

Cada vez es más vergonzoso y evidente, cuando vemos un telediario, que la mayoría de noticias que se emiten, pocas veces se pueden denominar justamente como noticias, sino que deberían responder al nombre de propaganda. Tan solo los artistas, políticos, empresarios, etc, que más venden o interesan son exhibidos por televisión, en la radio o en los periódicos, y eso es deplorable.

Por lo que respecta a la educación, todo el mundo conoce el actual sistema, en el que los alumnos empollan, memorizan y al cabo de un mes se olvidan casi por completo de lo que habían estudiado. Dicho de otra forma, un sistema en que los alumnos nunca acaban aprendiendo de verdad. 
De este modo, no se incita a los estudiantes para que formen opiniones sólidas sino a que se basen en lo escrito y establecido, lo cuál parece ser siempre lo correcto y adecuado. De lo contrario, desentona.

Personalmente creo que es extremadamente complicado hacer frente a este sistema y intentar cambiarlo, y mucho menos mediante procesos pacíficos. Creo que las manifestaciones y las muestras de desacuerdo y de lucha no deben desaparecer bajo ningún concepto pero me encuentro en una posición vacilante respecto a su efectividad para modificar o corregir los incontables errores que cometen los gobiernos y las potencias que influyen indirectamente en nuestras decisiones.

Pienso sinceramente que no existe salida para esta inmensa atmósfera de corrupción en la que hasta el más honesto está implicado. No se pueden hacer cambios, en el sentido más profundo de la frase, cuando estos son solo superficiales.


EDUCADOS PARA NO PENSAR

Las palabras de este, a mi parecer, sabio señor, en escucharlas, me dejaron con una extraña sensación. El vídeo terminó, y me fue inevitable reflexionar durante varios minutos sobre sus palabras, unas palabras que considero verdades como templos. 

Y es que no podría estar más de acuerdo con J.L.Sampedro. 

No sé qué entendemos o, incluso, qué entendería la Real Academia Española por "DEMOCRACIA"; pero, desde luego, poco debe parecerse a lo que existe en España y en otros países del mundo. 

Y escribo esto indignada. 

Vivimos nuestro día a día bombardeados constantemente con informaciones de todo tipo. Sería genial que fuésemos capaces (bastaría con intentarlo) de recoger toda esa información variopinta e hiciésemos de ella un buen uso: valorarla, razonar y, finalmente, crear, generar, nuestra propia opinión al respecto de cualquier asunto. 

Desgraciadamente, pocas veces hacemos ese esfuerzo, por lo que nosotros mismos cavamos nuestra propia tumba y nos condenamos a la manipulación por parte del poder. 

Sin embargo, al igual que piensa J.L.Sampedro, no solamente nosotros tenemos la culpa de nuestra, de alguna manera, ignorancia. El que tiene el poder, manda, y manda sobre todo. De esta manera, desde bien chiquitines, la educación que se nos imparte, así como lo que nos llega por parte de los medios de comunicación, viene filtrada por un gobierno de ideología e intereses X, el cual se encarga de cultivar una sociedad en beneficio de esa X. Y si el gobierno pretende hacer de sus ciudadanos unos peleles que bailen al son de sus mentiras y corrupción, nosotros, sin más remedio, creceremos siendo auténticos peleles. 

No hay tu tía. 

Porque nos hemos acomodado y nos hemos vuelto conformistas. Lo siento, pero no creo que este sea el camino. Para nada. 

¿Reaccionamos de una vez por todas?

viernes, 4 de abril de 2014

Educados para no pensar

Hoy en día está claro que prácticamente en ningún lugar del mundo se ejerce el sistema democrático que se nos vende. Aún quedan optimistas que creen que las cosas pueden mejorar pero la cruda verdad es que estamos tan implicados con el máximo culpable de todo esto que nos limitamos a conformarnos.


Sí, me refiero a los medios de comunicación. Aquellos canales de televisión, frecuencias de radio, periódicos, que cada vez que intentan informarnos están consiguiendo todo lo contrario. ¿Cómo se puede decir que vivimos en una democracia si todos estos medios están en manos de cinco o seis de mentalidad capitalista? Nos educan haciéndonos creer que quien tiene más cosas es mejor y quien reflexiona más es "rarito"; nos educan a no pensar. Porque una población que tiene al alcance la información verdadera, la no manipulada, es la que no tendrá problemas para darse cuenta de lo que falla en el sistema y, evidentemente, rebelarse. Además, si ésta decide mostrar su indignación mediante una protesta corre el peligro de que llegue la policía anti-disturbios y les silencie a la fuerza. ¿Dónde está el derecho a la libre expresión? 

Por otra parte, nos educan para ser máquinas, robots de películas de ciencia ficción, por la misma razón. Se crea un pueblo que no es capaz de razonar y ver que lo que postulan la gente que tiene el poder de nuestro mundo únicamente les beneficia a ellos, dejando a los jóvenes y adultos con el cerebro lavado e incapaz de manifestarse en contra. Unos "licenciados" que se saben mil fórmulas físicas o leyes pero son incapaces de relacionar dos ideas así que aplauden sin recelo lo que los políticos y los medios de comunicación de turno les cantan. No podemos querer un sistema democrático justo si nos dejamos llevar por las apariencias del que habla y por las mentiras que dice. Es difícil elegir un líder fiable, como ya he dicho, muchos salen de las universidades siendo unos oradores ejemplares con unas cualidades impresionantes de persuasión, pero no es imposible. 


En breve, debemos ser optimistas y, sobretodo, no dejarnos engañar. Los ciudadanos somos los que decidimos en una democracia, nuestro destino está en nuestras manos y tengo fe en que no tardaremos en conseguirlo. 

jueves, 3 de abril de 2014

EDUCADOS PARA NO PENSAR.

Según la RAE, democracia es la doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. Actualmente, éste es el modelo político de nuestro país y el de muchos otros, pero, ¿ésta existe? ¿O nos encontramos en una falsa democracia?

En mi punto de vista, coincidiendo con el señor Sampendro, la opinión pública no es el resultado del pensamiento reflexivo de la gente. Pero, por qué? La respuesta seria que no estamos educados para pensar. Ésta reflexión no es actual, ya siglos antes de Cristo, grandes filósofos como Sócrates u otros, pensaban que las personas debían  estar dividas según su función. En una de estas divisiones encontrábamos los Hombres de oro, que son los Hombres hechos para pensar, tienen prudencia y sabiduría pero sobretodo la capacidad de razonar. Éste tipo de persona eran educados para razonar y para poder tener una opinión propia, un pensamiento crítico. Su educación fue totalmente distinta a la de los soldados o a la de los artesanos. Sin embargo, actualmente, la educación es la misma para todos, y  no todo el mundo tiene la capacidad de la lógica o del razonamiento propio por lo tanto, no será desarrollada su capacidad.

No hemos sido educados para ese pensamiento crítico, solo unos pocos tienen esa capacidad y además, nuestra opinión se ve influida por otros factores externos como pueden ser los medios de comunicación, los cuales están dominados por el dinero, el poder económico. Por lo tanto, la gente votará y apoyará a lo que ve en televisión, dominado por el poder económico. Su opinión no será propia, sino formada por esos intereses de los ricos. A lo largo de nuestra vida, esos factores nos condicionan y el poder termina manipulando y creando una opinión.

El ser humano siempre ha sido muy influenciable. Por eso, considero que no todo el mundo podría votar en unes elecciones, igual que no todo el mundo puede gobernar un país. No me gusta hacer diferencia entre personas por su físico, raza, etcétera, pero sí que me atrevería a hacerlas por  capacidad de razonamiento. Por eso, nos encontramos con dos opciones: Dejar que solo unos pocos privilegiados sean capaces de razonar y dejar que influyen en nuestro pensamiento o conseguir esa sabiduría y  libertad de pensamiento propio que identifique a cada persona.  

Como conclusión, podemos afirmar que en todos los sistemas capitalistas, nos encontramos en una falsa democracia, donde no todos tendrán esa capacidad y por lo tanto, no todos tendemos los mismos derechos.

 “Desde la infancia nos enseñan: Primero a creer lo que nos dicen las autoridades, los padres, los curas... Y luego a razonar sobre lo que hemos creído. La libertad del pensamiento es al revés, lo primero es razonar y luego creernos lo que nos ha parecido bien de lo que razonamos “

José Luís Sampedro 

miércoles, 2 de abril de 2014

¿Educados para no pensar?

Si es cierto que actualmente vivimos en una pseudodemocracia, pero en la situación actual es difícil remarcar un culpable. Desde mi punto de vista, todos somos culpables de cómo está el Mundo hoy en día, somos el perro obediente que acepta el alimento que nos da nuestro amo  sin preguntarnos si es lo mejor que nos puede dar.  Realmente es cierto que se nos educan para arrinconar en nuestra mente las ansias revolucionarias. Teles de plasma, Ipads, coches, etc. oprimen nuestro afán para mejorar el Mundo.   

Los adultos de hoy en día ya están educados según un modelo educativo que favorece a los que están  en el poder, aun así,  como votantes deberían ser mucho más críticos con los políticos a los que votan y no fijarse tanto en prejuicios sociales y en qué político te va a favorecer más económicamente. Tal y cómo dice Sampedro en la entrevista “¿Somos tan tontos de votar a los que están en el poder?”, particularmente creo que no somos tan tontos, al contrario, la gente vota a quién le favorecerá más, sin importar las polémicas  sociales, controversias o delitos, que pueda llegar a causar el partido en cuestión.

En el sistema educativo en el que estoy siendo formado, se da más importancia a quien es capaz de memorizar innumerables e inútiles normas o conceptos que son tal y como son porqué lo pone en los libros, sin llegar más lejos. En vez de valorar el espíritu creativo y crítico, estamos formando autómatas limitados y obedientes. La razón de porqué el sistema no ha cambiado es que los beneficiados son muchos más que los perjudicados.  

Es difícil darte cuenta si de verdad tu opinión o idea sobre el Mundo y la realidad es la correcta, si de verdad vivo en una especie de “Matrix” que alguien ha inculcado en mi mente. ¿Por qué pienso cómo pienso? ¿Lo que considero bueno es realmente bueno? Dudar si eres de verdad crítico con la situación actual o si te han creado así, los límites de nuestro razonamiento no están claros.  


Dicho todo esto, es difícil determinar hacia dónde avanzamos como sociedad. Si hay algo cierto, es que si queremos un cambio tendremos que trabajárnoslo y quizás renunciar a muchos de los placeres materiales que nos aporta nuestro sistema actual. Aun así, cualquier cambio es bueno, bueno de verdad.