domingo, 27 de septiembre de 2015

La independencia de Cataluña


Actualmente,  se ha abierto un gran debate acerca de la autodeterminación de Cataluña y su secesión, con motivo de las elecciones plebiscitarias del próximo domingo 27 de septiembre que auguran una amplia victoria para la candidatura de Junts pel Sí, generando una gran disparidad de opiniones. Hay detractores, gente a favor y gente que no acaba de verlo claro.  La compleja situación actual que se vive en Cataluña a propósito de su relación política con España, y el impacto mediático y social que ha tenido en el imaginario colectivo, ha llevado a múltiples análisis y debates. Desde mi punto de vista, es un tema que resulta muy complejo.

Este proceso de independencia se ha iniciado en medio de la peor crisis social y económica que se vive desde hace mucho tiempo: recortes, desahucios, despidos, empresas en quiebra, donde el presupuesto público se ha recortado brutalmente y que acumula una mayor desigualdad entre ricos y pobres.

En el debate de la independencia de Cataluña, intervienen argumentos tanto racionales como emocionales. Por tanto, me centraré en las ventajas que ofrece la independencia, que a mi parecer son las siguientes: mayor autogobierno, ya que al contar con un gobierno propio con soberanía plena tendríamos más capacidad para decidir sobre nuestros propios asuntos y las políticas estarían más ajustadas a las necesidades. Además, la independencia permitiría reforzar la cultura y la lengua catalana. También habría un mayor presupuesto público ya que Cataluña conservaría toda la recaudación fiscal, permitiendo tener un mayor presupuesto para obras públicas, educación o sanidad. Otro aspecto a destacar es que una parte importante de los catalanes no se sienten españoles y se sentirían más a gusto en un ambiente de independencia.

Después de mencionar los argumentos a favor, intentaré expresar mi opinión acerca de este asunto. Estoy de acuerdo con la independencia si con ello se garantizara un modelo económico y social más justo. Está claro que hay que buscar otro modelo de gestión más federalista y sostenible, y existen alternativas. Se debería empezar a luchar para recuperar todas nuestras soberanías: productiva, energética, alimentaria, cultural, etc.
Además, desde mi punto de vista, habría que plantearse si realmente la independencia de Cataluña podría responder y garantizar unas mejoras tanto sociales, políticas como económicas promoviendo una mejora del estado de bienestar de sus ciudadanos o si simplemente responde  a los intereses de una pequeña mayoría, formada por la burguesía catalana que ha visto el periodo de crisis económica que vivimos como una oportunidad para extender y acaparar más poder en un ambiente de independencia.


En conclusión, este tema resulta muy complejo, y personalmente, no tengo muy claro cuál será el futuro. En todo esto, hay una crisis social y crisis nacional mezcladas. Desde mi punto de vista, habría que resolver primero la crisis social y los problemas que se viven actualmente, para poder formar un país diferente, más justo. Aún así, estoy a favor de un autogobierno y autogestión, ya que el actual modelo perjudica a todos los ciudadanos. La independencia es mucho más que la bandera y los sentimientos de un pueblo; es un proyecto social y económico que debe permitir a las personas vivir con dignidad y en mejores condiciones. 

1 comentario:

Teresa dijo...

Muy buen trabajo, Berta. No te había tenido en clase y es el primer trabajo que te corrijo por esa razón,lo he mirado con mucha atención pero, para mi satisfacción, escribes muy bien, eres clara, ordenada,precisa e interesante.
He encontrado un sólo error cuando dices "impacto mediático y social que ha tenido en el imaginario colectivo, ha llevado..." en el primer párrafo: No entiendo por qué dices "en el imaginario colectivo", no le veo el sentido y no es necesario en la frase que queda perfectamente construida si suprimes este sintagma.

Una vez más, enhorabuena, Berta.