domingo, 20 de septiembre de 2015

TRES MOTIVOS PARA LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA

Cuadro de texto: Tomàs Garcia Espot       2n de Batxillerat


Estos últimos años, y en concreto, estos últimos días posteriores a la Diada de Cataluña y anteriores a las elecciones al parlamento catalán del día veintisiete de setiembre, el tema de si Cataluña debería ser un estado independiente ha llevado tras de sí mucha polémica, discusiones, pero sobretodo amenazas vía redes sociales por parte de sus detractores.

Yo, personalmente, estoy a favor de la independencia. Creo que, en el siglo veintiuno, un estado miembro de la Unión Europea, como es España, debería poner menos palos a la ruedas a un pueblo perteneciente a una de sus regiones, el cual quiere decidir su futuro por la vía democrática y con la participación directa de toda la población catalana. Muchos han dado sus motivos para dicha emancipación. Éstos son los míos:

Primer motivo: las reformas llevadas a cabo por el gobierno central, del Partido Popular, han empeorado, en primer lugar, la sociedad del bienestar de gran parte de la población española, y por supuesto, también catalana, por culpa de la reforma sanitaria y de las muchas privatizaciones que se han llevado a cabo desde que el PP llegó al poder en 2011 ;  en segundo lugar, la situación política de Cataluña, puesto que el Estatuto de Autonomía fue injustamente recortado en el año 2010, por el Tribunal Constitucional, ya que hacían referencia a la competencias, tanto económicas como fiscales que concernían a dicha comunidad; en tercer lugar, la educación y la lengua catalana, debido a la nueva reforma educativa impulsada por el ex-ministro de educación, José Ignacio Wert, el cual declaró pública y abiertamente, su deseo de españolizar a los niños catalanes. El gobierno español, careciente, como siempre, de un mínimo sentido democrático, ha intentado hacer todo lo posible por evitar que Cataluña pueda prosperar tanto económica como comercialmente. Esta realidad puede verse patente en el hecho de que Cataluña es la comunidad que fiscalmente, aporta más dinero al estado español, pero que, por otra parte, es la que recibe menos a cambio.  Es el llamado expolio fiscal.

Segundo motivo: culturalmente, Cataluña es una región rica en cultura y tradiciones, con una lengua propia y una gran y por supuesto, historia milenaria. Evidentemente, el gobierno central y sus medios de comunicación, además de varias personalidades del mundo de la cultura y de la lengua castellana, han intentado borrar o negar dicha historia y cultura, e incluso han opinado que el catalán solo es un dialecto hablado por provincianos. Continuando con el contenido del motivo. Además de su identidad cultural e histórica, Cataluña ha sido y continúa siendo, una región altamente industrializada  (fue la primera región en hacerlo a finales del siglo XIX junto con el País Vasco), próspera e innovadora, la cual quiere tener relación, tanto comercial como política con otras regiones de los países extranjeros, como es el caso de la construcción del corredor mediterráneo, el cual pretende unir España y Francia. Cabe añadir que, a nuestro pesar, dicho proyecto nunca ha sido aprobado por el gobierno español, el cual, por otra parte, hace construir líneas de alta velocidad en zonas donde solamente hay pueblos con una escaso número de población que puede hacer uso de dicho servicio ferroviario.

Tercer (y último) motivo: la democracia. El nueve de noviembre del año 2014, se celebró un proceso participativo no vinculante. Este hecho se debió a que el gobierno español, codo con codo, con el Tribunal Constitucional, pusieron tantas pegas como fuese posible, para criminalizar el referéndum que la sociedad catalana quería organizar para decidir cual sería su futuro. Fue entonces cuando se degradó y se convirtió en una consulta no vinculante, la cual tampoco convenció al gobierno del PP y fue ilegalizada de nuevo por la justicia. Hasta que se convirtió en lo que fue: un referéndum/consulta descafeinado, pero que, pese a eso, obtuvo un gran numero de votantes y una mayoría de la población (80%) expresó su deseo de que Cataluña sea independiente. En conclusión, ese motivo se justifica por si solo. Si hay una mayoría que, primero, quiere decidir, en forma de democracia directa, su futuro, y segundo, cree que la emancipación de un estado corrupto y podrido como es España, beneficiaría a la población catalana, entonces, los políticos que se hacen llamar "demócratas" y los jueces o magistrados que se hacen llamar "justos", deberían dejar de mirarse el ombligo y dejar de velar solo por sus intereses maquiavélicos, y empezar ha hacer lo que no creo que hayan hecho nunca, escuchar y negociar.



1 comentario:

Teresa dijo...

Te envío una rúbrica con la valoración.