sábado, 24 de octubre de 2015

La privacidad en Internet y la protección de datos

Hoy en día, Internet forma una parte esencial de las sociedades actuales y es un medio indispensable en muchos aspectos y para muchas personas. En este contexto, la privacidad y la protección de datos en la red se han convertido en objeto de gran debate. A raíz  el caso Snowden, que devolvió esta polémica al primer plano, muchas personas empezaron a tomar más interés a cerca del gran vacío que garantiza el derecho a la privacidad y cada vez más gente es consciente de sus peligros.

La privacidad es un derecho fundamental. No obstante, éste es quebrantado en el momento en que entramos en la red. Lo más alarmante es que, muy a menudo, cuando entramos a formar parte del universo virtual, al compartir los datos personales en las redes sociales, no nos damos cuenta de los peligros que supone. Por ejemplo, publicar fotos de dónde hemos estado o dar "me gusta" a una página.
La protección de la información privada en Internet es fundamental para preservar nuestra privacidad. Por ello, el papel de las autoridades es determinante y esencial para la evolución de este derecho fundamental.

Los estados de todo el mundo han invertido muchos recursos con el fin de proteger a los usuarios en Internet, pero también para poseer datos sobre los mismos. Son intereses que engloban tanto el historial de búsqueda, es decir, todo lo que buscamos en la red; como los movimientos que hacemos; con que personas nos relacionamos; qué compramos, dónde hemos estado, etc. Sin ir más lejos, el aparato de vigilancia que Estados Unidos ha construido abarca todo el mundo y tiene acceso a la información de cualquier ciudadano.

Sin embargo, los intereses de  controlar los datos de los usuarios de Internet no se limita a los estados, si no que ha adquirido una dimensión mucho más grande de lo que realmente creemos. Existen empresas que se dedican exclusivamente a la recopilación de información y ésta, se ha convertido en un arma muy valiosa para empresas.

En este contexto, la publicidad digital ha visto un gran campo en el cual extenderse y se ha instalado en nuestro entorno prácticamente sin darnos cuenta. La recopilación de información sobre lo que buscamos sirve para que estos datos sean analizados por terceras personas. Al saber nuestros intereses y gustos, inmediatamente después de una búsqueda, nos aparece una gran cantidad de anuncios que están relacionados, por lo que estamos constantemente bombardeados de publicidad. Este hecho pone de manifiesto la vulnerabilidad en Internet.

Creo que las organizaciones para la protección de datos (la AEPD, en el caso de España) y los estados mismos, deberían tomar una posición más firme con respecto a las vulneraciones de los derechos de privacidad de los usuarios y establecer  una serie de sanciones tanto por los que son directamente responsables como por los encargados del tratamiento de los ficheros que almacenen los datos de carácter personal.  
A pesar de todo, hay que ser realista y considero que para las personas responsables de la protección de datos, los intereses por tener un mayor control sobre la población son mucho más grandes que los de proteger nuestra información y mantener una seguridad en Internet, puesto que a la vez son los máximos beneficiarios e interesados.


Para concluir, destacaría que la privacidad y la intimidad son un derecho fundamental de los ciudadanos y debería estar garantizado. Por otra parte, también creo que debemos ser conscientes de la gran cantidad de datos que exponemos en la red y el uso que pueden hacer terceros. Parece que Internet se ha convertido en un espacio donde es imposible preservar la intimidad, ya que estamos frente a una circulación constante y permanente de datos, que de alguna u otra forma se almacenan. Y es que en Internet, la moneda de cambio es nuestra privacidad.