domingo, 25 de octubre de 2015

LA SUPUESTA PRIVACIDAD DE NUESTROS DATOS

LA SUPUESTA PRIVACIDAD DE NUESTRO DATOS

Definimos como datos los medios que se usan para la identificación de las personas caracterizados por la diferenciación entre ellos. Cada uno posee su propia información y tiene unos derechos de privacidad.
Hasta ahora uno podía controlar sus datos, pero en los últimos años la gran evolución de la tecnología ha supuesto una digitalización de todos éstos, los cuales se almacenan en la red en bases de datos muy protegidas. Pero la verdad es que nos hemos convertido en unos seres totalmente vulnerables ante todo ese gran sistema. Esas bases de datos no están tan protegidas como aparentan: si no, ¿Por qué hay empresas publicitarias que los consiguen sin que tú les hayas dado permiso? Y también algunos hackers pueden acceder a ellos, es por eso que no podemos asegurar dónde irán a parar los datos que proporcionamos. ¿Es denunciable esto? , nos podemos preguntar. Por supuesto que lo es, porque la privacidad es un derecho, pero sería muy difícil que esta denuncia fuera aceptada porque rompería con un esquema y no sería conveniente para los intereses de grandes empresas y probablemente no iría a ninguna parte, es así como está montado el sistema.
Gran parte de la información que hemos colgado a la red es debido a que actualmente las posibilidades ventajosas que nos ofrecen las aplicaciones de internet hacen ganarnos la confianza y disponernos a dar nuestra identidad para poder disfrutar de aquel servicio, cómo por ejemplo Facebook, una herramienta que nos permite la comunicación entre distintas personas y poder ver su actividad pero con una registración previa que incluye facilitar los datos del usuario.
No somos conscientes de la cantidad de datos que colgamos en internet y de las consecuencias que pueden llevar. Lo que deberíamos hacer es proporcionar solamente y únicamente los datos imprescindibles  y asegurarnos que los facilitamos a una página de confianza. También debemos evitar dar nuestros números de teléfono y la dirección de nuestro domicilio.
Incluso hay empresas que usan los datos para hacer negocio, consiguen las direcciones de correo electrónico y los venden a empresas publicitarias para que puedan beneficiar-se.
Sin embargo, en algunos casos sí que pienso que se tendrían que consultar los datos personales para poder extraer información, por ejemplo de un supuesto delincuente y que esto pudiera servir de ayuda para saber más información y de este modo poder sacar ventajas para poderlo identificar y para saber su actividad. Pero ¿hasta qué punto sabemos si los están usando para la seguridad o para simplemente intereses?, ¿quién lo decide? ¿Cuál es el límite?

Cómo conclusión podría decidir que nuestros datos no están seguros en la red, que se deben establecer unas normas más rígidas para su seguridad y que por nuestra parte tenemos que concienciar-nos de la información que colgamos a internet y la consecuencias que eso puede conllevar.