miércoles, 28 de octubre de 2015

Metadata y sus efectos.

Hoy en día es fácil acceder a los datos personales de gente desconocida o conocida sin tener permiso alguno. Esto nos deriva a una pregunta importante que hay que plantearse. La pregunta es la siguiente: ¿Hay límite de la privacidad en internet? Esta pregunta es difícil responder dado que la línea que difiere en esta pregunta es muy fina o si más no, turbia. Por este motivo quiero decantarme en contra.
Es verdad de que hay muchas medidas para controlar el acceso a información personal. Sin embargo es insuficiente dado que mediante un pequeño programa podemos acceder a cualquier dato sin necesidad de burlar sistemas de seguridad  o desbalijar contraseñas. Dado que existe una información llamarada metadatos que mediante el escaneo de archive se puede conseguir, a través de ellos se puede acceder al ordenador creador de dicho documento y a partir de allí se consigue información personal, como pueden ser contactos, cuentas bancarias, contraseñas de páginas web… Incluso te puede hacer que te conectes invo0luntaiament a un servidor donde el pirata informático pude controlar lo que el usuario haga. Esto se debe a que los usuarios no limpian sus metadatos i pueden ser vulnerables de controlado por una tercera persona. En adición, esto se puede realizar sin tener que piratear el ordenador, en otras palabras es legal. Por otra parte, la mayoría de la gente no lee las condiciones de términos de usos y sus requerimientos. Esto da lugar a que las empresas que tengan acceso a los datos de sus usuarios, pueden mostrar los datos a los gobiernos si el gobierno quiere dicha información por motivos de seguridad. Por consiguiente la información personal no está a salvo. Hace 4 años el gigante motor de búsqueda llamado google, creó una aplicación llamada Google Ads. Está aplicación sirve para que las multinacionales tengan una buena información estadística, para así mostrar sus productos a la gente que encaja en el perfil de comprador que establece la empresa. Esto es un negocio multimillonario por este motivo muchos países no hincan el diente dado que están hablando de empresas que tiene más poder que los estados. Por este motivo se me opongo a la tesis planteada.

En resumen, no hay límite de privacidad de cara a los usuarios dado que están sujetos a requisitos obligados a la hora de utilizar los servicios gratuitos de empresas, por dichos argumento vuelvo a reafirmar que ninguna persona es tiene privacidad  al cien por cien porque empresas y gobiernos tienen acceso a dicha información.

martes, 27 de octubre de 2015

LA PRIVACIDAD ESTÁ EN PELIGRO

Nos encontramos en una época que está marcada por los procesos de la globalización y del nacimiento de una sociedad red, que tiene lugar en las sociedades más industrializadas porqué la tecnología necesaria para la sustentación de esta sociedad red tiene una relación con el grado de desarrollo de una sociedad.

Todo el contenido que publicamos en Internet nos puede llevar a serios problemas y realmente no somos conscientes de lo importante que puede llegar a ser una de estas publicaciones.

La privacidad es un derecho fundamental y necesario para todos los seres vivos, aunque deja de serlo una vez nos ponemos en contacto con la red. La privacidad en Internet se refiere al control de la información que posee un determinado usuario que se conecta a Internet, interactuando por medio de diversos servicios en línea con los que intercambia datos durante la navegación.

Pero, ¿existe realmente la privacidad de nuestros datos e información?

Maximilian Schrems es un estudiante austriaco de Derecho. Unos años más tarde de adherirse a la red social más popular del planeta, la cual es Facebook, interpuso una denuncia por considerar que EEUU no garantizaba una protección suficiente de los datos de los usuarios que la compañía transfería desde Europa al otro lado del Atlántico. El caso Snowden fue el que puso en alerta a Schrems. Las revelaciones del exanalista sobre las actividades de espionaje de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) le hicieron sospechar que EEUU, donde facebook tiene instalados sus potentes servidores, no garantizaba que los datos estuvieran a salvo frente  a las actividades de vigilancia de las autoridades públicas.

Toda información tiene un valor y puede utilizarse de muchas formas distintas. En muchas ocasiones sus fines son ilícitos y corrompen los datos personales de los usuarios.

Según David Puron, vicepresidente de la ingeniería de Blackphone, los usuarios cada vez son más conscientes de los problemas que puede traer la falta de privacidad. Hay algunas sociedades, como la estadounidense o la alemana, que son más susceptibles con los aspectos de la privacidad y consideran el derecho de la privacidad como un derecho humano.

Desde siempre, aquél que tiene el poder quiere controlar al resto de la sociedad. Ahora, con la ayuda de las nuevas tecnologías, lo tienen más fácil. A través de Internet pueden encontrar registrada a la mayoría de la población, pudiendo así, espiarlos a través de servidores como hacía Estados Unidos.

En conclusión creo que la privacidad debería conservarse ya que son datos personales. Deberíamos ser más prudentes a la hora de publicar según qué cosas y vigilar cuando estemos conectados en Internet, porqué nunca sabes quién se esconde detrás de la pantalla.


lunes, 26 de octubre de 2015

Privacidad 0

En un mundo cada vez más conectado, hay que tener en cuenta la capacidad de Internet y que un simple clic puede marcarnos un antes y un después.
Internet ha sido un gran invento que nos ha permitido unir los continentes de una manera abismal. También es una herramienta muy rápida y cómoda a la hora de trabajar. Pero los derechos de la privacidad de las personas se han visto cada vez más amenazados con la llegada de este.
En las redes sociales se hace pública una gran cantidad de información personal. Parte de estos datos se introducen ya en el momento en que el usuario se registra, otras a través de comentarios, fotos… Pero también hay información que es filtrada por otros usuarios que le afectan directamente.
Pocas veces al ver una publicación se piensa lo que supone para la intimidad, el hecho de que esta información esté escrita y registrada en la red, cambia de si está se ha transmitido oralmente. Ya que cuando explicamos un hecho cara a cara nos estamos asegurando quien es el receptor, pero cuando esta información entra en la red, ya no la podemos controlar. Hay que tener en cuenta que aunque se eliminara, los administradores siempre tendrían acceso a esa información y por lo tanto el estado también. Él cual se ha demostrado con los años que no siempre hace un buen uso.
Cuando se accede a una página web nuestra dirección IP, el código identificador del dispositivo conectado a Internet, queda gravada para siempre. Los anuncios que un usuario puede ver, ya sea en una red social o en cualquier página web, son personalizados a sus intereses. Esto va relacionado con las consultas que una persona hace en Google, entonces este buscador hace un perfil de la gente para poder hacer una publicidad dirigida.
Parece una controversia, nos quieren vender las nuevas tecnologías como una forma de libre accesibilidad, pero todos somos conscientes que es una libertad controlada i que a la vez todo el mundo también puede acceder a nuestros datos. Hay ciertos límites, que cada vez más se intentan saltar para controlarnos.

Internet, un gran invento, siempre que se utilice con sensatez. 

domingo, 25 de octubre de 2015

LA SUPUESTA PRIVACIDAD DE NUESTROS DATOS

LA SUPUESTA PRIVACIDAD DE NUESTRO DATOS

Definimos como datos los medios que se usan para la identificación de las personas caracterizados por la diferenciación entre ellos. Cada uno posee su propia información y tiene unos derechos de privacidad.
Hasta ahora uno podía controlar sus datos, pero en los últimos años la gran evolución de la tecnología ha supuesto una digitalización de todos éstos, los cuales se almacenan en la red en bases de datos muy protegidas. Pero la verdad es que nos hemos convertido en unos seres totalmente vulnerables ante todo ese gran sistema. Esas bases de datos no están tan protegidas como aparentan: si no, ¿Por qué hay empresas publicitarias que los consiguen sin que tú les hayas dado permiso? Y también algunos hackers pueden acceder a ellos, es por eso que no podemos asegurar dónde irán a parar los datos que proporcionamos. ¿Es denunciable esto? , nos podemos preguntar. Por supuesto que lo es, porque la privacidad es un derecho, pero sería muy difícil que esta denuncia fuera aceptada porque rompería con un esquema y no sería conveniente para los intereses de grandes empresas y probablemente no iría a ninguna parte, es así como está montado el sistema.
Gran parte de la información que hemos colgado a la red es debido a que actualmente las posibilidades ventajosas que nos ofrecen las aplicaciones de internet hacen ganarnos la confianza y disponernos a dar nuestra identidad para poder disfrutar de aquel servicio, cómo por ejemplo Facebook, una herramienta que nos permite la comunicación entre distintas personas y poder ver su actividad pero con una registración previa que incluye facilitar los datos del usuario.
No somos conscientes de la cantidad de datos que colgamos en internet y de las consecuencias que pueden llevar. Lo que deberíamos hacer es proporcionar solamente y únicamente los datos imprescindibles  y asegurarnos que los facilitamos a una página de confianza. También debemos evitar dar nuestros números de teléfono y la dirección de nuestro domicilio.
Incluso hay empresas que usan los datos para hacer negocio, consiguen las direcciones de correo electrónico y los venden a empresas publicitarias para que puedan beneficiar-se.
Sin embargo, en algunos casos sí que pienso que se tendrían que consultar los datos personales para poder extraer información, por ejemplo de un supuesto delincuente y que esto pudiera servir de ayuda para saber más información y de este modo poder sacar ventajas para poderlo identificar y para saber su actividad. Pero ¿hasta qué punto sabemos si los están usando para la seguridad o para simplemente intereses?, ¿quién lo decide? ¿Cuál es el límite?

Cómo conclusión podría decidir que nuestros datos no están seguros en la red, que se deben establecer unas normas más rígidas para su seguridad y que por nuestra parte tenemos que concienciar-nos de la información que colgamos a internet y la consecuencias que eso puede conllevar.

sábado, 24 de octubre de 2015

¿ES LÍCITO QUE EL ESTADO ACCEDA A NUESTRA PRIVACIDAD EN INTERNET?

En este mundo tan dirigido y gobernado por las máquinas: ordenadores, smartphones, Internet… dependemos directamente de los grandes servidores de Google, Facebook u otras redes sociales. Tenemos cuentas bancarias, direcciones, números de teléfono y los sitios web que más solemos visitar. Los smartphones de Android sincronizados con Google gracias al sistema GPS son capaces de aprender donde vives, donde trabajas e incluso los lugares que más frecuentas, y se aprovechan de ello: te dicen los horarios de trenes que te convienen para ir a trabajar, dónde tienes aparcado tu coche o las últimas noticias del bar que más te gusta. Un claro ejemplo de esta falta de privacidad es la campaña (que nunca se puso en práctica) de Amazon, el gigante de ventas on-line. Un grupo de estadistas contratados por esta empresa llegó a la conclusión de que como ellos sabían qué productos habías buscado y qué productos no habías comprado podían llenar los camiones con dichos productos y llamar a tu casa ofreciéndote los productos que te habían interesado. Si los comprabas, bien, y si no lo hacías, pues simplemente se devolvería al almacén de dónde hubiesen venido.

Los grupos terroristas se publicitan con mensajes subliminales en internet y captan más combatientes y criminales gracias a las redes sociales. ¿No se podría evitar el crecimiento de las organizaciones terroristas como el E.I. o Al-Qaeda si hubiera alguien que controlase las cuentas de la gente en Internet?

La respuesta es sí, se podría. Es más, se hace, pero tiene un gran inconveniente: los humanos somos seres racionales y como tales siempre acabamos cayendo en la tentación y nos dejamos llevar por los sentimientos. Esto quiere decir que tarde o temprano el encargado de estas operaciones destinadas a evitar crímenes y delitos terminaría sucumbiendo a la curiosidad y al cotilleo (o incluso podría llegar a robar las cuentas bancarias de otras personas) y en ese mismo instante dejaría de ser útil su trabajo.

Un robot, un androide con inteligencia artificial que no cometiera nuestros errores humanos sería capaz de encargarse perfectamente de este trabajo. No podría corromperse. No se le podría sobornar y no usaría su posición aprovechándose en su propio beneficio.


Es por eso que los humanos no podemos realizar este tipo de trabajo sin cometer errores “humanos”. Aunque, claro está, este tipo de problema podría exportarse, también, a otros muchos trabajos sociales como los cargos políticos o la policía.

La privacidad en Internet y la protección de datos

Hoy en día, Internet forma una parte esencial de las sociedades actuales y es un medio indispensable en muchos aspectos y para muchas personas. En este contexto, la privacidad y la protección de datos en la red se han convertido en objeto de gran debate. A raíz  el caso Snowden, que devolvió esta polémica al primer plano, muchas personas empezaron a tomar más interés a cerca del gran vacío que garantiza el derecho a la privacidad y cada vez más gente es consciente de sus peligros.

La privacidad es un derecho fundamental. No obstante, éste es quebrantado en el momento en que entramos en la red. Lo más alarmante es que, muy a menudo, cuando entramos a formar parte del universo virtual, al compartir los datos personales en las redes sociales, no nos damos cuenta de los peligros que supone. Por ejemplo, publicar fotos de dónde hemos estado o dar "me gusta" a una página.
La protección de la información privada en Internet es fundamental para preservar nuestra privacidad. Por ello, el papel de las autoridades es determinante y esencial para la evolución de este derecho fundamental.

Los estados de todo el mundo han invertido muchos recursos con el fin de proteger a los usuarios en Internet, pero también para poseer datos sobre los mismos. Son intereses que engloban tanto el historial de búsqueda, es decir, todo lo que buscamos en la red; como los movimientos que hacemos; con que personas nos relacionamos; qué compramos, dónde hemos estado, etc. Sin ir más lejos, el aparato de vigilancia que Estados Unidos ha construido abarca todo el mundo y tiene acceso a la información de cualquier ciudadano.

Sin embargo, los intereses de  controlar los datos de los usuarios de Internet no se limita a los estados, si no que ha adquirido una dimensión mucho más grande de lo que realmente creemos. Existen empresas que se dedican exclusivamente a la recopilación de información y ésta, se ha convertido en un arma muy valiosa para empresas.

En este contexto, la publicidad digital ha visto un gran campo en el cual extenderse y se ha instalado en nuestro entorno prácticamente sin darnos cuenta. La recopilación de información sobre lo que buscamos sirve para que estos datos sean analizados por terceras personas. Al saber nuestros intereses y gustos, inmediatamente después de una búsqueda, nos aparece una gran cantidad de anuncios que están relacionados, por lo que estamos constantemente bombardeados de publicidad. Este hecho pone de manifiesto la vulnerabilidad en Internet.

Creo que las organizaciones para la protección de datos (la AEPD, en el caso de España) y los estados mismos, deberían tomar una posición más firme con respecto a las vulneraciones de los derechos de privacidad de los usuarios y establecer  una serie de sanciones tanto por los que son directamente responsables como por los encargados del tratamiento de los ficheros que almacenen los datos de carácter personal.  
A pesar de todo, hay que ser realista y considero que para las personas responsables de la protección de datos, los intereses por tener un mayor control sobre la población son mucho más grandes que los de proteger nuestra información y mantener una seguridad en Internet, puesto que a la vez son los máximos beneficiarios e interesados.


Para concluir, destacaría que la privacidad y la intimidad son un derecho fundamental de los ciudadanos y debería estar garantizado. Por otra parte, también creo que debemos ser conscientes de la gran cantidad de datos que exponemos en la red y el uso que pueden hacer terceros. Parece que Internet se ha convertido en un espacio donde es imposible preservar la intimidad, ya que estamos frente a una circulación constante y permanente de datos, que de alguna u otra forma se almacenan. Y es que en Internet, la moneda de cambio es nuestra privacidad. 

¿TIENEN DERECHO?

¿TIENEN DERECHO?
Últimamente está muy de moda este tema de la privacidad ya que la gente se piensa que tiene derecho a meterse en las vidas de los demás, y eso no es así, el estado es el primero en meterse en la vida de los demás. Si es verdad que el principal error es nuestro ya que con las nuevas tecnologías tendemos a  colgar nuestras cosas en internet para que la otra gente pueda disfrutar y saber lo que hacemos en cada momento, aunque sabemos que directamente la información va en manos del estado, pero nosotros seguimos con la indiferencia y las colgamos igual, quiero remarcar que tú y solo tú puedes elegir quien lo ve y quien deja de verlo según tu estado de privacidad, pero en el mundo hay tanta maldad y tanta envidia que la gente va a joder, y tu publicación privada empieza a ser pública.
Si es verdad que el gobierno siempre ha tenido la necesidad de control la sociedad y como no, el remedio más fácil es a través de internet ya que es una fuente muy rica de información, y la consiguen en veinte segundos. Para ellos, que nosotros publiquemos cosas, solo les trae ventajas porque incrementa mucho nuestra información.
Quiero dejar claro que muchas veces va bien que tengan nuestras cosas, siempre y cuando no las cojan para simple curiosidad, hay gente que sufre acosos a causa de las redes sociales, en ese momento va bien que estén detrás gente que pueda verificarlo.
Es decir, si el estado hiciera su función correctamente, controlar nuestra información sería bueno, no tendríamos tanto miedo de toda esa mala gente que nos rodea, porque el estado controlaría y velaría por nosotros, contra el terrorismo o contra los pederastas... Pero el estado solo pone estos motivos para engañar a los ciudadanos, ellos realmente quieren controlar a todo el mundo, saber cada movimiento por su interés, que es un interés económico. Por este justo motivo creo que es inapropiado e injusto que el estado tenga toda la información que quiera, solo si es con un fin que realmente ayude a la población debería tener este derecho.

En conclusión quiero dejar claro que podemos publicar cosas siempre con conocimiento, sabiendo quien está detrás de toda nuestra privacidad y quien lleva el control de nuestra información, nosotros para ellos somos marionetas, nos pueden extraer todo.

viernes, 23 de octubre de 2015

Sobre el derecho de los estados a acceder a nuestros datos a internet



Es cierto que en la actualidad, con el uso de internet y de las nuevas tecnologías, asistimos a una gran publicidad de datos, poniendo en duda hasta que punto nuestros datos personales son privados. Es un tema en que deberíamos estar alerta. El terrorismo y el interés por el intercambio de datos personales que fluye por las redes sociales pueden hacer mucho daño.
Vivimos en una etapa donde la tecnología es la base de todo. De cada pregunta que uno se plantea, de cada duda que uno tenga, encontrará la respuesta en Internet. Buscamos información, introducimos datos personales, subimos fotos, vídeos… ¡Nuestras vidas están colgadas en las redes sociales!
Este tema me abrió los ojos cuando leí en el periódico el caso PRISM. Entonces pensé que si uno sabe más o menos (a través de las fotos que sube al Instagram o los chats que uno abre para preguntar sobre su salud y su plan de vida des de Facebook) la vida de su amigo que vive a cinco horas de tu casa y que ve dos veces al año, ¿Qué sabe un estado respecto al otro? Aquí ya hablamos de dinero, de grandes masas de dinero, aquí intervienen otros factores más importantes que la fiesta que hizo mi amigo sin que me invitase, como el factor político, social y económico de un país.
El espionaje está en todo lo alto, hace poco dio a luz un caso muy importante en cuanto al derecho de los estados a acceder a nuestros datos, el PRISM. Se trata de un programa de EEUU que permite a este núcleo acceder a la información que subimos a Internet, pudiendo conectar con los grandes programas como Facebook, Google o Microsoft. Pues resultó que el Gobierno de los Estados Unidos espió mediante el programa PRISM a los usuarios de Facebook, Google y Microsoft a través de los servidores de estas empresas. De este modo, podían conseguir material como correos electrónicos, transferencia de archivos… Ese caso me hizo preguntar hasta qué punto los países pueden hacer o están haciendo con nuestros datos personales, pasando desapercibidos.
Subimos a internet una cantidad de datos personales y de información que convierte en preocupante la vigilancia de las comunicaciones que practican los gobiernos.

¿Privacidad en internet?

Actualmente vivimos rodeados de tecnologías que nos permiten una gran variedad de oportunidades.

Podríamos ponernos a pensar y la lista se haría muy larga pero seguramente llegaríamos a uno de los cambios más importantes y significativos para nuestras vidas y que ha hecho que entremos en la era tecnológica: internet.
Este no solo nos ha aportado novedades sino que ha mejorado nuestro trabajo, lo ha hecho más cómodo y fácil. Ha permitido la comunicación desde cualquier punto del mundo a través de redes sociales, la búsqueda inmediata de la información, el trabajo a distancia entre muchas otras cosas. Además internet es un mundo lleno de información en el que nosotros podemos entrar y compartir todo aquello que deseemos así como disponer gratuitamente de todo o casi todo lo que este colgado en la red.
De hecho la mayoría de nosotros, los adolescentes lo compartimos todo en internet; desde nuestras fotos, nuestros videos, lo que hacemos el fin de semana… toda nuestra vida esta inmersa en este inmenso mundo que no alcanzamos a conocer del todo.

Ahora bien, ¿somos conscientes de la peligrosidad que tiene compartir todos nuestros datos en las redes?, ¿estos están a salvo una vez allí? ¿Creéis que el estado tiene derecho a acceder a nuestros datos personales en internet? 
Si fuéramos conscientes de los peligros reales que esto corre no colgaríamos y compartiríamos todo sin pensar. No nos cuesta ni un segundo subir una imagen de nuestro cumpleaños o con nuestros amigos diciendo lo que estamos haciendo, ignorando la gran cantidad de personas que puedan tener acceso a ella.
También nosotros somos los primeros en aceptar los términos de privacidad sin leerlos en el caso de crear una nueva cuenta, instalarse un programa en el ordenador o una aplicación en el móvil sin pensar si esto puede ayudar a que alguien irrumpa en nuestra intimidad.

Por lo que se refiere a los estados pienso que siempre han querido controlar a la sociedad a través de diferentes medios de los cuales han dispuesto en ese momento. Actualmente lo tienen fácil. Internet es una fuente de datos donde se encuentran registrados una mayoría muy amplia de la población, estos son utilizados como recursos para realizar investigaciones de posibles fraudes o peligros contra los mismos. Un ejemplo es el de EEUU que espiaba a la gente a través de servidores como Apple, Facebook o Google, unos de los más habituales.

En conclusión creo que nadie debe tener acceso a los datos personales, ni siquiera el estado ya que estos son privados y confidenciales y cada individuo debe poder decidir quien quiere que los conozca. Introduciendo-los en la red ponemos en peligro nuestro derecho de intimidad y privacidad, derechos que nadie debe invadir ya que son propios de cada persona. Aun así debemos aceptar que en casos muy concretos los datos pueden servir de ayuda y por lo tanto debe ser posible acceder a ellos.


jueves, 22 de octubre de 2015

¿SON VULNERABLES LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS?

¿SON VULNERABLES LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS?

Hoy en día nuestra sociedad está ligada a las nuevas tecnologías, y los años anteriores nos hemos adentrado más a las redes sociales, donde allí colgamos nuestras aficiones, lo que estamos haciendo cada minuto… Y nosotros como especialistas en la ignorancia no somos consientes del daño que nos estamos causando, ya que todas estas redes están filtradas con el estado y este recibe toda nuestra información personal al instante.

Normalmente son los jóvenes los que están más relacionados con estas nuevas redes sociales, como Instragram, Snapchat, Whathapp, Facebook… Ya que en ellas cuelgan toda su información personal, o con los mismos “likes” damos a la luz nuestras aficiones. Entonces el estado o cualquier cabecilla en el mundo de las tecnologías, puede acceder a nuestras cuentas y nuestra información personal, y de ella puede hacer cualquier cosa, tanto como cosas buenas como por ejemplo ofrecernos información sobre nuestras aficiones, que vienen a través de los “likes”, o en viceversa darnos mala imagen y con consecuencias mayores no podríamos encontrar faena o hasta expulsarnos de nuestra propia faena.

Con las nuevas tecnologías se practican cosas ilegales inimaginables como por ejemplo tráfico de drogas, violaciones, pederastia, etc. Pero también se usa para hacer el bien como intercambiar información, conocer nueva gente, facilita el trabajo ya que muchas personas se evitan muchos traslados por reuniones urgentes, contabilidades…


Respecto a la privacidad, creo que está muy mal fabricado, ya que tendrían que tener todas las personas tener privacidad y no que toda la información personal sea recibida por los gobiernos. Ya que la privacidad es fundamental para una persona, pero nosotros mismos damos a aceptar que los términos y condiciones de privacidad sean públicos para el estado y todo “hacker” del mundo. En mi opinión los máximos culpables somos nosotros porque aceptamos que nuestra privacidad sea pública y que cualquiera haga lo que quiera. Pero como decía antes, todo estado y persona tiene derecho a tener privacidad y entonces tendría que obtener unas barreras para controlar su privacidad.

miércoles, 21 de octubre de 2015

LA VULNERABILIDAD EN INTERNET

LA VULNERABILIDAD EN INTERNET



Sobre el tema de si el estado tiene derecho a acceder a nuestros datos tengo una clara opinión que más tarde argumentare.
Este es un tema que está al punto del día, y es que Internet cada día avanza más y más y nos damos cuenta de sus mejoras pero también de sus flaquezas.
Basare mis argumentos en dos claros ejemplos de este pasado año, el el que en mi opinión se demuestra el echo de que el estado pueda acceder a nuestros datos, y es que si el estado puede significa que estamos a merced de muchos otros peligros.
En estos últimos años hemos ido simplificando nuestras compras on-line, nuestras cuentas tanto en redes sociales como en en usuarios de bancos e incluso en sistemas de pago en el que hoy en día mediante nuestros datos personales y bancarios podemos tener una cuenta en la que manejamos nuestro propio dinero, no olvidemos todo de forma virtual pero con nuestro dinero real.
Este echo de intentar simplificar nuestras vidas en un aspecto como el de Internet, a hecho que haya profesionales dispuestos a arruinar-nos y a descubrir todo acerca de nosotros para sacar provecho, es entonces donde el estado debería plantearse tal exposición de nuestros datos privados.
Es por esto que como en toda facilidad y aspecto podemos encontrar tanto puntos a favor como en contra, está claro que es mucho más practico tener nuestros datos en unas cuentas y no tener que preocuparnos ni de una simple contraseña o poner facilidades sobre nuestras intimidades, para mi tiene alguna que otra facilidad y punto a favor pero en general tiene más puntos en contra y es que que el estado tenga hasta tal punto y sepa de nuestra vida privada no nos puede beneficiar.



Uno de los puntos en contra es la vulnerabilidad que tenemos una vez dentro de Internet, Internet es enorme y no hay nadie que controle si la pifiamos, no hay marcha atrás, no sabemos donde están sus límites, esto se demuestra en algunos estudios y hallazgos, como es el caso del de la deepweb, todo lo ilegal se encuentra en esta infrared que posee mas del 90 por ciento de la información que se expone en el servidor de Internet normal, y no es que sea complicado acceder a esta ya que con un simple programa se puede hacer, en esta hay sujetos de todo tipo, se pueden comprar armas, drogas, de todo, pero en este sitio también se encuentra, para los sicarios, la información de todo aquel que tenga conexión a Internet en el mundo. Estos hackers se dedican a encontrar los datos personales de una persona en concreto, es entonces donde nos deberíamos plantear si no hay ya suficientes peligros en Internet, de los cuales la mayoría no estamos concienciados, para que encima pongamos facilidades y incluso el estado tenga nuestros datos más íntimos, es derecho a la intimidad y si el mejor sistema puede ser hackeado quien nos asegura que nuestros datos en las webs del estado estén a salvo.



Otro ejemplo de inseguridad sucedió no hará dos años, y este fue fruto del Internet en el que se puede acceder de manera corriente.
Como ya he dicho hay que crear sesiones y perfiles para poder aprovechar las ventajas de una plataforma determinada, este es el caso de Playstation Network, el sistema para jugar de podo on-line en la consola Playstation 3, para poder acceder debes introducir tus datos personales, incluso yo lo tenia  para poder jugar, el problema no estuvo en introducir los datos, si no que para poder comprar de manera más cómoda, des de casa, tenias que introducir un número de tarjeta de crédito y un hacker accedió a toda esta información y consiguiendo el pin de las tarjetas extrajo todo el dinero que tenían los usuarios en ese momento.




En conclusión, es que como todo las comodidades suelen hoy en día nos pueden pasar factura, el estado no debería tener nuestros datos personales, son privados y deberían ser confidenciales, en un futuro esto mejorará pero en este momento, como en todo se aprende de errores y debemos vigilar nuestros pasos en Internet.

lunes, 19 de octubre de 2015

La verdad tras las redes.

Vivimos en una era tecnológica, somos una nueva etapa llena de cambios, de facilidades y con una nueva forma de ver el mundo, pero esto no quiere decir que sea bueno, como todo, tiene sus partes buenas y sus partes malas. 
Hablamos de tecnología, de la red, de nuestros datos, de nuestra vida, sí, nuestra vida. Actualmente todos aquellos, como yo o como muchos jóvenes, que participamos en las redes sociales tenemos nuestra vida colgada, colgamos nuestras fotos, desde que éramos unos pequeñajos con pañales, hasta la foto que nos hicieron ayer caminando por la playa. El problema está en que pensamos que no pasa nada, total, a nadie le va a interesar lo que hice ayer o el mes pasado, que más da lo que cuelgue yo en la red, que más da si pongo “me gusta” a una opinión de Risto Mejide, por dar un ejemplo… pero es este que más da el que tanto daño nos hace. Somos innocentes de la tecnología, sabemos que todo el mundo tiene acceso a nuestros datos personales, pero nunca creemos ser los indicados, es como una ruleta rusa y, ¿porque tendríamos que tocarnos a nosotros? No nos damos cuenta de que somos nosotros mismos los que facilitamos este juego de la ruleta, los que ponemos a disposición de cualquiera nuestra más privada información, confiamos en el mundo, pero, ¿no nos ha enseñado la vida que no debemos confiar en nada?

En cuanto hablamos de todo un Estado, aquí ya no sirve el que más da, en el mundo político, económico y social hay muchos intereses, se mueven grandes cuentas bancarias, se mueven, como podemos ver este último año, mucha contabilidad B. 
Pero no todo va en contra para los gobiernos, ellos también utilizan la red para controlar a la población, estos, lo hacen sin ningún problema ni ninguna restricción, simplemente esconden su verdadero interés detrás de propuestas antiterroristas, dando ejemplo de velar por la población cuando en realidad simplemente la controlan todavía más.

Sobre la privacidad y a las supuestas leyes de privacidad… bien todos hemos dado a “aceptar” a esas supuestas políticas de privacidad, donde nadie se lee la letra pequeña, en ese caso, no podemos quejarnos de que han invadido nuestra privacidad, pues somos nosotros quienes hemos aceptado las condiciones, así mismo como pasa con la letra pequeña de los bancos, en un futuro, va a pasar más de lo que ahora pasa en la privacidad de una persona, por no hablar de grandes empresas, de estados enteros… 

Todo y esto, es cierto que los estados no deberían tener derecho a nuestra información, si nosotros queremos que sea pública ya nos ocuparemos de publicarla en las redes sociales y en Internet de forma pública y sin ninguna seguridad, pero si son hechos que nosotros escondemos en el ordenador, que guardamos bajo llave,  nadie, ni el mismo jefe de estado tiene derecho a saltarse todas las barreras de seguridad que nosotros hemos puesto para descubrir que es eso que nosotros escondemos, así como nadie tiene derecho de controlar aquello que buscamos en Internet, ni Google ni cualquier otra empresa puede tener acceso a nuestros datos, eso sí que es una violación de leyes, eso si que es una invasión de la privacidad y ya puestos, sería como entrar en nuestra casa, rebuscar en todos los cajones e irse como si nada. 

En conclusión, encuentro la violación de leyes una cuestión mucho más extensa debido al hecho de su peligrosidad, en cuanto a los derechos del estado en poder controlarnos tan de cerca, me parece una falta de respeto para los ciudadanos. Es nuestra privacidad y nadie tiene derecho de arrebatárnosla. 

domingo, 18 de octubre de 2015

¿Nos hemos convertido en objetos de investigación por culpa de internet?


Todos hemos oído decir que cualquier información colgada en Internet puede significar un antes y un después en nuestras vidas. Puede parecer una exageración pero no lo es; de verdad, no existe un puerto seguro para nuestros datos y esto puede significar que nuestra privacidad desaparezca y puede aparecer un cambio radical en nuestra vida personal y privada que puede estar en dos segundos a las manos de todo el mundo.  

Si bien que hay una ley de privacidad no siempre se cumple. A veces, nuestros datos viajan con facilidad por Internet y llegan a todos los puertos, como esos barcos que con buenos pilotos llegan a todo el mundo. Por eso, decimos puertos a los sitios donde van a parar nuestra información. La verdad es que la mayoría de puertos de los navegadores no son 100% seguros y por tal de evitar la inseguridad del consumidor, el Gobierno de Estados Unidos decidió pedir ayuda a las multinacionales para combatir el cibercrimen debido que en todas esas condiciones que aceptamos al hacer un paso en Internet, y que casi nunca leemos, no se nos pide permiso para expandir nuestra información.
Por todo lo explicado en las líneas anteriores, debemos ser conscientes de cada palabra, cada foto y cada letra que colgamos en Internet porque nunca o casi nunca se puede borrar. 

Es necesario saber un poco más de este tema para seguir hablando de él, por eso, quiero aclarar el concepto inglés "cookies", pues bien las "cookies" son nanoprogramas que reciben nuestra actividad en Internet y que informan al proveedor que seguidamente sabe que sitios web visitamos más y que nos gusta más. 

Al saber ya un concepto clave como las "cookies" nos podemos atrever a hablar sobre las redes sociales. Las redes sociales, como facebook, poseen mucha información que nosotros hemos querido compartir, pero no solo es eso, estas redes gigantescas también poseen cosas como imágenes, conversas, números de teléfono, direcciones, etcétera... Además si la tenemos instalada en el móvil puede servir de geolocalizador o puede usar  nuestra galería para empeorar nuestra privacidad. Por eso, hay que estar alerta en cada clic que hacemos en Internet. 

Creo que los estados no deberían tener derecho a acceder a todos nuestros datos, pero si a los básicos para evitar así violaciones, intimidaciones, etcétera. Pero sé que hoy en día un estado puede mirar todos tus datos, yo lo cambiaría ya que muchos estados pueden hacer un mal uso de ellos. 
Muchos estados se saltan las leyes de protección del ciudadano y espían a la gente por Internet. Todos los datos que una persona cuelga están al alcance del gobierno que sabe más cosas sobre la persona que ella misma, toda tú información puede ser usada para el gobierno para hacer campañas publicitarias efectivas que harán ganar mucho dinero a los accionistas, en conclusión, al mismo gobierno, pero a la gente anónima no. Además los estados pueden vender tu información. 

En mi opinión, creo que Internet es un loro ya que repite y extiende todo lo que escribimos en él (perdonad la mala comparación). Quiero que seáis conscientes que cualquier cosa que ponéis en Internet puede jugar un papel importante en vuestras vidas. Y creo que los estados deberían seguir al pie de la letra la ley de privacidad o como mínimo espiar tanto a la gente del pueblo como a los políticos, acción que no hacen porque saben que los políticos deben dinero. 

Para resumir os digo que cualquier dato que uno sube a Internet llega a puertos fiables y a no fiables, y que con nuestra información los estados pueden hacer de todo, des de venderla a guardarla para siempre o puede ser interceptada y entonces se pueden descubrir datos más personales como nuestra dirección o nuestro número de banco. 

¡Internet es genial si se sabe usar! 

WEBGRAFÍA:

¿Hay un puerto seguro para nuestra privacidad? 7 de octubre de 2015.  [Consulta: 18 de octubre de 2015]. 
 http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/hay-puerto-seguro-para-nuestra-privacidad-4567488 

EEUU "espía " a través de los servidores de Apple, Facebook y Google. 7 de junio de 2013.  [Consulta: 18 de octubre de 2015]. 
http://www.elmundo.es/america/2013/06/07/estados_unidos/1370577062.html

Privacidad en internet: ¿Qué hacen con nuestros datos en internet? 12 de junio de 2015.  [Consulta: 18 de octubre de 2015]. http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2015/06/12/actualidad/1434103095_932305.html 

NUESTRA PRIVACIDAD EN JUEGO

Éstos últimos años, con la entrada en nuestras vidas de la nuevas tecnologías y de Internet, se ha puesto en duda nuestra privacidad en la redes sociales y la protección de los derechos de aquellos que hacen uso de estos servicios. Además, el papel de los gobiernos ante la possible amenaza terrorista, también a dado pie a muchas polémicas acerca de las competencias que éstos pueden tener a la hora de velar por nuestra seguridad. 

En mi opinión, nuestra sociedad ha entrado de lleno en el uso de la redes sociales, las cuales han pasado a ser una herramienta de comuniación fundamental para mucha gente. Este hecho ha propiciado que los que hacemos uso de Internet, hayamos depositado muchos de nuestros datos personales al alcance de todo el mundo. Ésto se debe a un claro exceso de confianza por parte de la población, ya que confiamos en la comodidad que nos proporcionan dichos servicios y creemos que éstos pueden proteger a ultranza nuestra indentidad y nuestras intimidades antes el mundo. Sin embargo, muchos de nosotros no pensamos que todo lo que colgamos en la red, puede ser utilizado para fines malévolos y no legítimos, los cuales atentan claramente contra nuestros derechos.  

Ante este hecho, las autoridades gubernamentales y las agencias de inteligencia han sacado un gran beneficio para su causa. Aunque manifiestan su gran preocupación por la seguridad nacional, ante la presunta amenaza del terrorismo, concretamente el del Estado islámico, en mi opinión, solo quieren hacer creer a la gente que velan por la integridad de los ciudadanos mientras, detrás de una cortina de humo, ejercen un control acérrimo de la población, limitando las libertades fundamentales de privacidad y de expresión. Para los gobiernos, Internet es su órgano de control de una parte de la población modernizada, la cual es engañada con la excusa de una amenaza terrorista. 

En lo referente a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), creo que podríamos comparar su función con alguien que intenta derribar un muro a pedradas. Evidentemente, no critico el trabajo de dicha agencia, el problema es que la misión que ésta lleva a cabo es prácticamente inútil, puesto que es contraria a los intereses del gobierno español, cuya misión encubierta es la de controlar a la población vía Internet. La actitud de la AEPD es noble, pero no puede alcanzar en cuanto a eficacia, a la labor del Gobierno Español, el cual tiene planes distintos al de dicha agencia. 

También hay que destacar que, al igual que el Gobierno Español, los gobernantes de Estados Unidos, juntamente con la CIA, hacen todo lo posible para quebrantar nuestra privacidad para así controlarnos. Paralelamente, éstos cuentan con la ayuda de las mismas redes sociales y de varios servidores, como es el caso de Facebook o de Apple, los cuales, a través de sus aplicaciones, facilitan la labor del Estado para acceder a la vida privada de las personas. 

En conclusión, cabe de decir que, pese a los esfuerzos de las agencias de protección de datos, nuestros datos personales no estan, de ninguna manera, en puertos seguros. Los gobiernos de todo el mundo velan para que ésto no sea así, ya que su único interés es el de tener controlada a la población, convirtiendo así nuestros países, en estados policiales.