martes, 29 de diciembre de 2015

Un futuro negro augura...

Si bien es cierto, se dice que tener la cultura del esfuerzo es el pilar básico para tener éxito en la vida. Debido a que si no hay esfuerzo, no se consigue el progreso y por lo tanto, no se consigue las metas puestas. Hay muchos motivos por lo que la gente no la tiene, pero pocas son las personas que no la tienen por problemas de causa mayo que hacen que no la pueda adquirir. Hay que recordar que hoy en día hay mucha abundancia, por lo que estos valores hacen que se desvalúe. Los motivos por los que se han perdido son los siguientes:

Primero, hoy en día una gran cultura del esfuerzo no es sinónimo de éxito en el trabajo y en la vida personal de cada individuo. Esto se debe a que hay abundancia, sin embargo, hay pocas oportunidades para alcanzar las metas porque en este mundo todo se mueve por dinero e imagen. Un buen ejemplo es la televisión. Ese maravilloso aparato puede hacer de profesor o de “deseducador”. La mayoría del público prefiere la segunda opción en frente la primera, debido a que es más divertido y supuestamente se lo pasan fenomenal con esos programas basura. Este ejemplo se traduce a que la gente por naturaleza tendimos más a hacer el vago que hacer algo por el simple hecho de que es fácil de no hacer nada. Y en cuanto a las oportunidades, con el mismo ejemplo anterior se puede extrapolar a la gente que sale en esos programas.

En segundo lugar, gran parte que no haya cultura del esfuerzo es debido a que los padres no la tienen o no la hacen practicar a sus progenitores. En la actualidad los hijos tienen de todo y como consecuencia no valoran lo que tienen. Otra parte de culpa es debido a los profesores. A estas alturas un profesor debe hacer crecer el interés de sus alumnos para que se esfuercen en su materia. Este punto hace que más del sesenta por ciento de la clase esta desconectada. Dado que el profesor solo “explica lo que sabe” en lugar de “hace aprender lo que sabe”. Esto se traduce en que no es lo mismo explicar por explicar, es decir, ser un funcionario y nada más. A hacer aprender la lección con expectación y darle sentido a la lección. Este último en mi opinión es ser un buen profesor. Si se cumpliera la parte del profesor, los alumnos no les importaría emplear tiempo y trabajo dado que están motivados y saben que dará frutos a corto plazo.

Y último apunto es las trampas. El método de evaluación es absolutamente injusto. Se valora más la nota que el esfuerzo sacado por el alumno. Esto se traduce en que hoy en día estamos creando máquinas de pasar exámenes con resultados altos en lugar de gente trabajadora y luchadora. Si creamos el primer tipo de gente, las consecuencia a corto plazo son falta de profesionalidad en el futuro empleo que desempeñará y también, falta de control y auto-superación en situaciones altamente complejas. Un ejemplo de trampa, es que es lo mismo encontrar un respuesta a una pregunta descifrando mediante uno mismo, que hacer un copiar y pegar de un trabajo de internet o de una compañero ajeno al centro en que cursa dicho alumno. En el ochenta por ciento de los casos es a así. Y esto se traduce en menos cultura del esfuerzo.

En conclusión, todos tenemos culpa de que no haya cultura del esfuerzo, desde los alumnos, pasando por los padres, hasta los profesores. Hay que mejorar la culturización de los alumnos para que sean más competentes en la vida. Ser más autónomos, para así no depender de otros factores como los recursos TIC y también, ser conscientes de que estamos desperdiciando talento que en un futuro no muy lejano se traducirá en un futuro prometedor, lleno de éxitos y fracasos para poder avanzar en la vida. 

No hay comentarios: