domingo, 28 de febrero de 2016

EL SILENCIO DE LOS BORREGOS

El 25 de enero de 2015, el escritor español Arturo Pérez-Reverte publicó un artículo en el cual denunciaba el acoso sufrido por una adolescente de catorce años de Gijón por parte de dos compañeras de clase. Dicha adolescente terminó por suicidarse al verse tan atormentada por las burlas de las dos chicas. Pérez-Reverte nos cuenta que al cabo de dos años, un juez ha condenado a éstas dos chicas a seis meses de trabajos socioeducativos. Según el escritor, ésta pena no se corresponde a los daños que dichas adolescentes causaron tanto a la chica malograda como a su familia y a su entorno. Pérez-Reverte no culpa de ello al juez, sino que critica el sistema judicial y las leyes vigentes en España.

A continuación, el autor del artículo nos propone una labor de empatía al hacernos estar en la situación de Carla Díez, la chica que se suicidó, la cual sufría este tipo de acosos diariamente a causa de su estrabismo, la insultaban de un modo cruel, la llamaban lesbiana, etc. Como este caso, Pérez-Reverte subraya muchos otros como por ejemplo el acoso que miles de homosexuales, personas con problemas de peso o chicos introvertidos alrededor del mundo sufren a manos de sus compañeros de clase. Además de culpar a dichos acosadores, denuncia la indiferencia y la pasividad de aquellos que podrían evitar que estas atrocidades sucedan. Añade que, dicha impasibilidad conllevará que dichos jóvenes sean unos pésimos ciudadanos en el futuro.
También señala el papel de los profesores en dichas circunstancias. Los acusa de mantenerse neutrales y de no tomar medidas, diciendo que su único objetivo es el lucro y tener una buena relación con los padres y el profesorado sin tener la obligación de implicarse en los sucesos aterradores que viven muchos estudiantes.
Además del papel de los docentes, Pérez-Reverte advierte la presencia de las redes sociales. Para él han sido el instrumento de tortura para la chica acosada. Las burlas, las amenazas y los muchos insultos fueron la causa que desencadenó la tragedia.

Finalmente, el escritor pone de manifiesto la hipocresía de la mayoría de personas implicadas en este suceso cuando Carla Díez se suicidó. Denuncia la actitud de la compañeras que a priori fustigaban a la pobre chica y al producirse la tragedia, adoptan el papel de víctimas que lloran afligidas la muerte de su compañera "querida".

Arturo Pérez-Reverte utiliza un lenguaje agresivo para hablar de este tema. A la hora de calificar las actitudes de muchos de los implicados, utiliza varios insultos como por ejemplo "hijos e hijas de la grandísima puta", "borregos o borregas", "gilipolleces", etc. Para muchos, la actitud que adopta el autor del artículo puede ser excesiva. Cada uno tiene su propio punto de vista. Sin embargo, yo creo que la manera con la que Pérez-Reverte escribe el artículo está justificada. Éstos sucesos, como el de Carla Díez, ocurren cada día, no solo en España, sino también en todos los lugares del planeta, sin que nadie lo denuncie o tome acciones para que no suceda. Pérez-Reverte está indignado, al igual que muchos de nosotros, ciudadanos con un mínimo de decencia moral, ante la pasividad de los poderosos, los cuales tienen en su mano que estas atrocidades terminen, pero que prefieren salvar su cuello y su bolsillo antes de implicarse en la defensa de un ser humano.


Evidentemente, también creo que este artículo podría haberse escrito con un poco más de tacto, no con el objetivo de no ofender a las acosadoras ni a las personas implicadas, sino por respeto a la familia de Carla Díez, la cual tiene que cargar con una pesada losa sobre su espalda después de que su hija falleciera. Dicho esto, no creo que la actitud de Pérez-Reverte sea errónea puesto que cada uno puede expresar sus opiniones como quiera. Lo importante es que los ciudadanos se impliquen en estos casos y que los denuncien, ya sea moderadamente  o como lo hace el autor de este artículo. Hay que luchar para que estos casos de acoso escolar y cibernético salgan a la luz y sean juzgados debidamente. n a tener ner el  etc. ps? Rashe adoptan una actitud rse la tragedia s, las amenazas y los muchos insultos biana, etc. ps? Rashen a tene

1 comentario:

Teresa dijo...

Muy bien redactado, Tomás. Puestos a criticar, me parece que le has dedicado demasiado espacio a sintetizar el contenido del artículo de Pérez Reverte en comparación al que dedicas a exponer tu opinión y argumentarla.