sábado, 13 de febrero de 2016

HIPOCRESÍA

HIPOCRESÍA

Arture Pérez-Reverte hace un duro artículo sobre el acoso escolar, como tema en concreto, pero que acoge todo el sistema social y la manera de actuar que tiene la sociedad de nuestro país, sin remordimientos, una palabra que muy pocos conocen.
En mi opinión es un artículo duro debido a lo que transmite, y es que parece que haya que decir las cosas de mala manera para que alguien le preste atención. ¿O es que no estamos cansados de que nos expliquen las cosas de buenas y por un oído nos entre y por el otro nos salga?
Pues así es la sociedad de nuestros días, los problemas hay que tratarlos de la manera más dura ya que de esta manera, aunque sea solo por el lenguaje poco habitual de este artículo, alguien se molestará a leerlo para ver de que se trata, o juzgarlo.

En este artículo titulado, Esas jóvenes hijas de puta, nos quiere transmitir des del primer momento su punto de vista, un punto de vista en el cual no tiene lugar la sociedad y leyes de hoy en día, anticuadas a más no poder.
Pérez-Reverte explica su argumento y su punto de vista a través del ejemplo de una niña de 14 años llamada Carla Díaz Magnien, el autor se sirve de este ejemplo para denunciar el tipo de comportamiento que tienen en general todas las instituciones respecto al acoso escolar. Estamos hartos de ver que nadie hace nada, compañeros que dan la espalda por miedo de no ser excluidos, instituciones incapaces de frenar un problema que ellos mismos ven, y sobretodo, y una de los grandes problemas de nuestra sociedad es el hacer ver que los insultos, vejaciones o humillaciones a otra persona son cosas de críos, este es el más grave problema, porqué ¿Como pretendemos enseñar a un niño a no insultar si luego no lo castigamos o reñimos y le decimos que es una cosa normal entre niños?.A este niño que le han ido permitiendo poco a poco esta clase de insultos, va ir adquiriendo más y más fuerza, hasta un punto incontrolable, es por eso que los colegios y familias no deberían restarle importancia a ninguno de los actos vejatorios de sus hijos.


El autor liga su texto con los convencionalismos sociales y las redes sociales, todo pura hipocresía, colegios llenos de velas, fotografías y gente llorando por las esquinas, lamentándose de la pérdida de una pobre niña de 14 años, hipocresía pura, no lo pararon cuando pudieron y ahora deben aparentar el máximo dolor. Esto si lo ligamos con el monstruo de las redes sociales, un lugar donde todo el mundo se puede encubrir y todo es anónimo, los acosadores se crecen, esa gente que después de la pérdida llorará más que nadie, hay que quedar bien.

1 comentario:

Teresa dijo...

Es un trabajo correcto, Ylenia, aunque, ahora que ya hemos visto lo que son los anacolutos, debo decirte que este texto tiene muchos ( en el último párrafo sin ir más lejos)
Por lo que hace al contenido, te extiendes innecesariamente en concreciones.