domingo, 14 de febrero de 2016

Vemos personas, no humanidad

Vemos personas, no humanidad


Arturo Pérez-Reverte escribe un artículo sobre el acoso escolar en el que habla de los supuestos valores que tenemos todos pero que solo los manifestamos por intereses. 
Es una crítica sobre la marginación que deja toda la comunidad, profesores, padres y alumnos, por el suelo con razón. 

Según mi opinión, el acoso escolar es un tema bastante frecuente hoy en día pero yo lo considero como un tema tabú, al que nadie hace referencia por el miedo que da encontrarse en esa situación y no saber qué hacer. Por esta razón, todos intentamos evitar hablar de insultos, peleas y humillaciones delante de un tema que hiere la dignidad y la autoestima de una persona, nadie quiere ser consciente que en sus morros hay un caso de marginación. 

El primer apartado que trata el artículo es sobre la actuación de los agresores. Normalmente se puede decir que son esos compañeros que se creen más que el resto y que debido a su falta de personalidad utilizan el acoso para defenderse con métodos violentos psicológicamente o físicamente. Estos son los que se dedican a insultar y a pegar a una persona determinada por pura envidia o por cualquier excusa que les salve de ser castigados, no podemos hablar de humanidad, hablamos de personas sin valores, de persones que actúan por interés. 

Después menciona a la resta de compañeros que aunque ven la injusticia no hacen nada para evitar estar atados en un asunto de estas dimensiones. Ellos se dedican a cerrar los ojos y a no querer ser testigos por el miedo a que después se lo hagan a ellos. Es el método de esconderse para no ser el próximo, el terror los hace actuar así. El autor los critica por el simple hecho que un valor humano es informar de un acto ilícito e irracional. 

En tercer lugar se centra en toda la comunidad de profesores que no sabe cómo actuar y no quiere ninguna discusión con los padres y por eso salta la cerca de este problema avanzando con el temario para distraer al personal. 

Casi al final el autor destaca el peligroso uso de las redes sociales y se indigna con las personas que se mofan de la situación por internet sin saber nada del caso o a veces ni conocer la persona. 

Finalmente destaca la cobarde o la valiente actuación de Carla Díaz y de tantas otras personas que decidieron quitarse la vida antes de vivir en este mundo que califica "mundo de mierda" debido que la gente solo actúa por la pasta y que el objetivo principal de los familiares de estos muertos es recurrir el dinero por vía judicial para paliar un poco la desgracia. Podemos relacionarlo con una crítica a la sociedad capitalista y materialista que han hecho personas sin valores, han hecho humanos sin humanidad, todo y la redundancia. 

En conclusión, yo diría que el autor del texto quiere remarcar las actitudes fuera de lugar en un caso de acoso escolar: por parte del colegio se quiere evitar verlo y se pone la excusa de actos de críos inmaduros, por parte de los agresores para ser egoístas y creerse superiores y por parte de los otros alumnos por no intentar hacer nada con objetivo de salvar a esa persona de un suicidio seguro.

Yo resumiría este comentario con la frase: "Ojos que no ven, corazón que no llora”, y es que las personas cerramos los ojos delante de estas situaciones para evitar que nos afecte y para evitar enfrentarnos sin éxito. 

1 comentario:

Teresa dijo...

Bien conexionado, Elena, utilizas el orden del texto de Pérez Reverte para hacer el tuyo, pero no te limitas a reescribir las ideas que allí aparecen sino que las valoras y las analizas desde tu punto de vista y eso está bien.
Alguna oración con "anacoluto" (aprovecho ahora que ya hemos trabajado este error para utilizar la palabreja) pero nada grave.