viernes, 23 de septiembre de 2016

El bilingüismo, ¿perjudicial o beneficioso para la mente?

Todo el mundo sabe o ha oído hablar sobre el bilingüismo; éste es la capacidad que tiene una persona para dominar dos lenguas diferentes y poder utilizarlas en cualquier tipo de situación de forma eficaz, tal y como si las dos lenguas fueran su lengua nativa.
Hay dos tipos de bilingüismo: el nativo, que es el que un individuo adquiere al nacer en una familia de padres con distintas lenguas maternas o al vivir en una determinada sociedad donde conviven dos lenguas. Un ejemplo sería el hecho de vivir en Catalunya y saber perfectamente catalán (como lengua materna) y castellano (como segunda lengua materna) al mismo tiempo. El otro tipo es el bilingüismo adquirido, que se trata de cuando se domina muy bien una lengua no materna que ha sido aprendida.

El hecho de que una persona sea bilingüe tiene sus puntos a favor y en contra, pero en mi opinión, las ventajas superan a los inconvenientes.

Por un lado, ser bilingüe aumenta las posibilidades de encontrar trabajo en ciertos campos a los que una persona que no domina las lenguas no podría optar. Esta situación ocurre a menudo en las empresas de negocios internacionales, en zonas turísticas, etc. Las empresas quieren sacar el máximo rendimiento a las personas que contratan y por eso, en lugar de coger un trabajador corriente y un intérprete por separado, en la mayoría de los casos buscan a una persona que sea capaz de hacer la función de ambos.
Otro beneficio de ser bilingüe es el de tener la oportunidad de conocer nuevos países, de viajar y de conocer gente nueva. El hecho de saber otras lenguas y poder desarrollarse con ellas ayuda a entender mejor su cultura y el funcionamiento de su sociedad. Así mismo, creo que ser bilingüe ofrece distintos puntos de vista sobre el mundo.
Hablar distintos idiomas también ayuda a entender mejor cada lengua ya que muchas veces, se pueden encontrar conexiones, similitudes gramaticales o palabras en común entre los idiomas que uno sabe.
Además, una persona que domina dos o más lenguas suele tener el cerebro más desarrollado ya que lo ejercita por partida doble. Cuando uno es bilingüe, como acabo de decir, tiene más facilidad mental hacia los idiomas y, por lo tanto, aprender una tercera o cuarta lengua no le resulta tan difícil como a una persona monolingüe.

Por otro lado, las personas bilingües se suelen encontrar con un pequeño problema. Se trata de que a veces confunden palabras, expresiones o estructuras gramaticales entre los idiomas que dominan. Es totalmente normal que, al saber ambas lenguas, una sea más utilizada que la otra y que por tanto la segunda lengua se vea afectada por la influencia de la primera lengua.

En resumen, creo que ser bilingüe es todo un privilegio ya que te abre muchas puertas y es muy beneficioso para la mente así como para la vida en general.
Dicen que el saber no ocupa lugar, así que cuantas más lenguas sepa una persona, mejor.



1 comentario:

Teresa dijo...

Buen trabajo, Aina, de los textos de opinión más equilibrado que me habéis presentado porque has mantenido un nivel muy correcto tanto en lo que explicas como en la forma empleada.
Puestos a buscar defectos, las definiciones iniciales se ven copiadas bastante literalmente y también me gustaría que se notara que te has documentado un poco antes de escribir. Pero, la impresión conjunta es buena.