lunes, 10 de octubre de 2016

EL BILINGÜISMO

El bilingüismo según el diccionario de la lengua española de la RAE es el “Uso habitual de dos lenguas en una misma región y por una misma persona”. Aun así, de forma más coloquial se podría decir que es el término con el que se les llama a las personas que pueden comunicarse y/o escribir con mucha fluidez dos lenguas distintas.
Hoy en día, es probable que debido al gran uso del inglés por todo el mundo, siendo uno de los idiomas más conocidos -por no decir el que más-, la mayoría de personas sean bilingües o aunque no dominen la segunda lengua a la perfección, probablemente lo hagan con fluidez, situándolos igualmente en el término bilingüe; conociendo el habla natal (maternal) y otro idioma establecido socialmente u ofrecido por circunstancias. En muchos casos además, debido a la inmigración, las personas se tienen que adaptar al lenguaje del país y han de poder dominarlo para mantener una vida estable y mínimamente lógica en un lugar donde se tendrán que familiarizar. Sucede muchas veces (sobre todo en los alumnos pre-adolescentes y adolescentes) que el hecho de hablar la lengua natal en sus casas y hablar el idioma establecido en el país en la escuela o institutos (o viceversa) durante un mismo estado temporal provoca confusiones a la hora de establecer conversaciones con las personas o al escribir en clases, por ejemplo. Estos casos son perjudiciales para aquellas personas, ya que el hecho de conocer y/o emplear dos lenguas distintas, crea como ya he nombrado, confusión, y dificulta el poder realizar tareas simples -como puede ser escribir una redacción- debido a la interferencia de una de las dos lenguas al querer utilizar una de ellas. Cabe decir, que quizás en lugar de ser necesariamente perjudicial, pueda nombrarse como frustrante, ya que en esas situaciones de confusión/duda en un ámbito comunicativo, normalmente (y por propia experiencia, además) se suele quedar en un estado de bloqueo y se tiene que parar a analizar la expresión correcta que se quería decir en una de las dos (o más) lenguas que en ese presente se estaba hablando. A pesar de la confusión, esa frustración que quizás pueda relacionarse con ser perjudicial, el hecho de ser bilingüe y tener esas confusiones, en parte y de alguna forma, beneficia el cerebro ya que permite desenvolupar la capacidad de relacionar conceptos y palabras y realzar semejanzas entre dos lenguajes aparentemente distintos. Además, el poder dominar dos o más lenguas, te permite ampliar el campo de opciones para viajar, estudiar, etc…