lunes, 11 de enero de 2016

El valor del esfuerzo

Últimamente, y sobretodo en el ámbito de la educación, se está hablando mucho de la carencia de esfuerzo de los jóvenes, que se han acostumbrada a tenerlo todo en el momento, por eso, y me incluyo en este grupo, lo queremos todo de inmediato, que sea rápido de terminar y que nos salga perfecto.

También ha influenciado en esta creencia el hecho de que, en nuestra sociedad, uno tiene que esforzarse para llegar a ser alguien o simplemente para conseguir aquello que desee, como un buen trabajo ganando el dinero suficiente para vivir con todas las comodidades para nuestro gusto y disfrute. Ahora bien, existen muchos concursos o, más populares, los boletos de lotería, que hacen creer que con el mínimo esfuerzo, o simplemente sin éste, puedes llegar a vivir incluso mejor que esforzándote para conseguir lo que te mereces.

En el ámbito de estudios pasa una cosa similar, ya que los estudiantes cada vez son más propensos a no estudiar lo suficiente para un examen porque tienen falta de motivación, no hacer los deberes por falta de ganas o a no practicar más esa asignatura en la que flojean porque ya la dan como imposible con tal de no intentarlo, y con eso se refuerza aún más la cita anónima que dice que “si luchas puedes perder, pero si no luchas estas perdido.”

Aun así, ahora se están implantando distintas formas de educar y de enseñar a los niños, motivándoles des del principio para que hagan cualquier cosa con empeño e ilusión, ya que de esta manera el esfuerzo es mucho más placentero y no tan cansado.


En conclusión, puedo decir que el sentido del esfuerzo en sí, es verdad que ha decaído en los últimos años pero que, para mí, todo se puede solucionar con las ganas de tirar para adelante y conseguir llegar a tus metas.

El futuro en nuestro esfuerzo

El futuro en nuestro esfuerzo

Todos sabemos que para conseguir nuestros objetivos debemos esforzarnos para lograrlos, y esto es lo que pasa en la educación, en la que se adquiere los conocimientos necesarios para afrontarnos a nuestra sociedad.
La educación está muy presente en nuestra vida a lo largo de nuestra carrera académica como estudiantes. Empezamos desde pequeños no sabiendo muy bien lo que es el esfuerzo, pero a medida que vamos creciendo nos vamos dando cuenta de las dificultades que nos vamos encontrando en el aprendizaje, y que para ello se debe luchar para lograrlo. Este aprendizaje es importante para estar preparado a la hora de adentrarse en nuestro mundo. Lo que nos proporciona es el tener un criterio propio y esto se consigue con el saber.  
Cuando ha concluido nuestra etapa como estudiantes, de larga durada y supuestamente con éxito, nos introducimos en el ámbito laboral, que consiste en aplicar tus conocimientos para realizar un trabajo que beneficie al funcionamiento del sistema y a uno mismo.  En teoría este trabajo debe adaptarse a tus prioridades ya que a lo largo de los años dedicados a la educación cada uno ha ido perfilando cuáles son sus preferencias y sus gustos para que en un futuro este trabajo se adapte a sus prioridades.
Una vez este sacrificio ha terminado académicamente, es la hora de introducirse en un trabajo. Lo lógico sería que después de todo este camino recorrido en que uno ha adquirido los conocimientos necesarios, la introducción en un trabajo no fuera difícil, pero nos encontramos en que hay muchos factores que pueden influir aparte del esfuerzo que uno haya podido dedicar y que no todo termine como uno había pensado. Al iniciar nuestra carrera como estudiante pensamos que todo este esfuerzo se verá recompensado cuando encontremos el trabajo que uno quiera hacer, pero la realidad es que puede suceder que, aunque uno se haya esforzado durante su etapa como estudiante no encuentre un lugar donde poder demostrar todos lo aprendido.
Y es que en general en la vida el esfuerzo es continuo, cuando crees que todo está en la normalidad surge un contratiempo y vuelves a afrontarte a otros obstáculos.
En mi opinión creo que influye en gran parte la fuerza de voluntad que cada uno tiene, el que lucha por sus sueños hasta el final y que está dispuesto a afrontar los problemas es el que realmente logra encontrar lo que se proponía.   




Roger Plana




domingo, 10 de enero de 2016

Apostar por el mañana desde las aulas

Ya hace años que se debate sobre el tema de la educación y a pesar de haber estudiado cada punto de vista, no se ha hallado aún la forma más eficaz.
Personalmente no creo que todo sea blanco o negro, la vida tiene muchos matices y este tema aún más. No se trata de agobiar a los alumnos, pero tampoco hace falta que las clases parezcan una fiesta. Se debe de encontrar el equilibrio: cautivar a los estudiantes y conseguir que cada vez presten más atención y como consecuencia se esfuercen cada día un poquito más.
Para ello los deberes son fundamentales, para aprender hay que practicar, porque es cuando se consolidan los conocimientos. Dentro de la enseñanza se distinguen dos tipos diferentes, la dogmática, que serían todas las normas, formulas… lo que vulgarmente se conoce como empollar y que sola no sirve de mucho, pero que a la vez es imprescindible para la parte interactiva, esta es la que pone en práctica y da sentido a lo que estudiamos.
Un error que a mesura que pasan los años he podido observar es que en muchas asignaturas, aquello que estudiamos no le encontramos la parte practica, es decir quizás lo sabemos resolver matemáticamente, pero si nos encontráramos en la vida real con un problema parecido no sabríamos por dónde empezar o directamente no lo reconoceríamos.
Asimismo hay asignaturas que son completamente dogmaticas, estas quizás son las más aburridas y a la vez las más sencillas para el alumno, aunque no le aporten mucho. En estas no se busca que se razone, se debata… Por experiencia puedo confirmar que una asignatura donde el profesor no te de todo el temario “masticado”, a pesar que al principio parece que te está obstaculizando, en realidad lo que pretende es que te esfuerces más y seas más autosuficiente con todos los recursos que te aporta su asignatura, ya que no se puede profundizar como se debería con las horas semanales del colegio.
Por otra parte no solamente son los alumnos los que cuestionan el trabajo del profesor, a veces incluso lo hacen los padres, no hablo de la manera de enseñar, esto también daría mucho a qué hablar, sino cuando se imponen deberes. Todos hemos dicho o escuchado alguna vez “este profesor se piensa que solo tenemos su asignatura”, “aparte de estudiar hacemos otras cosas”… Todas ciertas. Pero dudo que no se pueda compaginar y si lo decimos, a pesar de que en ocasiones sí que parece imposible de hacer, la mayoría de las veces escogemos siempre el camino más sencillo, quejarse, sin pensar en las consecuencias, entonces nos equivocamos.
Si nadie se hubiera esforzado, todo lo que tenemos no existiría, por lo tanto es importante pensar no solo en nuestro futuro, que ya es suficiente motivo, sino en todos los que vendrán. Pensad en que podéis llegar a ser y todo aquello que podéis ofrecer al mundo. Está en vuestras manos, si hoy os esforcéis, mañana quizás lo lográis. El no ya lo tenéis, luchad por el sí.
Pero lo más importante es no dejar de esforzarse nunca, en todos los ámbitos, intentar ampliar los conocimientos y disfrutar haciéndolo. 

el esfuerzo. la clave de seguir adelante



EL ESFUERZO, LA CLAVE DE SEGUIR ADELANTE

Esfuerzo: (definición de la Real Academia Española) Empleo enérgico del vigo o actividad del ánimo para conseguir algo venciendo dificultades.
Bien, como todos sabemos el acto de esforzarnos no es un acto que podamos hacer todos, ya que el esfuerzo no es solo practicarlo durante unos minutos y ya hay suficiente, no, es el sudor de cada día. Como una expresión catalana que dice “Una luciérnaga no hace verano”, esta expresión quiere decir que el sudor de un día no hace nada, que te lo tienes que trabajar día a día.
En este mundo hay gente que con poco esfuerzo lo consigue todo y gente que esforzándose cada día no obtiene los mismos resultados, esto es debido a el factor de la suerte o también por la personalidad de cada uno, ya que alguien puede ser muy incansable pero a la vez inepto, o alguien muy desidioso pero muy mañoso. Pero al fin y al cabo lo que cuenta es que nos esforcemos con lo que nos importa y nunca dejemos de luchar por algo.
Centrándonos en la enseñanza, un alumno que no está atento en clase, no entrega los trabajos ni hace los deberes, es muy difícil que apruebe la asignatura. En cambio un alumno que estudia, entrega los deberes al día, y está mínimamente atento en clase, tiene más facilidad para aprobar la asignatura, todo depende del interés y el esfuerzo que apliques en ello. Todo el mundo tiene dificultades según su tipo de personalidad, pero si sigue un ritmo diario y tiene continuidad, tarde o temprano va a aprobar el curso, por muy mal que se le de estudiar.
El esfuerzo de la educación no solo se basa en la escuela, los padres desde que nacen sus bebes tienen que educar a sus niños a base de esfuerzo, un niño que sea muy consentido no será lo mismo que un niño que se lo gane todo con sus esfuerzos. Por ese motivo los padres desde que tienen capacidad de razonamiento los niños, han de ganarse lo que quieren esforzándose y mostrando interés en sus actos.
En conclusión, el esfuerzo es la clave para ser un mismo y luchar por lo que te importa. Hay un dicho en inglés que dice: “No pain, no gain”, esto quiere decir que sin esfuerzo no hay recompensa.

El valor del esfuerzo en la educación


Frecuentemente se asocia a las nuevas generaciones a la falta de fuerza de voluntad y esfuerzo. Es verdad que la sociedad en la que vivimos actualmente está marcada por la velocidad, el consumo y la inmediatez, provocando que haya una carencia respecto a la capacidad de esfuerzo para afrontar las dificultades y retos de la vida. Se dice que el esfuerzo es un valor en crisis, asociado sobre todo en el ámbito de la educación.

En primer lugar, podríamos definir el esfuerzo como el valor de luchar por las cosas que se quieren conseguir en la sociedad, lo cual es una cualidad muy positiva de las personas.
Se dice que en la escuela se ha perdido el valor del esfuerzo. Los expertos coinciden en que es necesario que el alumno esté interesado por lo que estudia y cómo lo estudia. La motivación requiere entrever un futuro que merezca la pena. Creo que debemos hablar del esfuerzo personal del alumno pero también del esfuerzo de toda la comunidad educativa para lograr una educación de calidad.

Muchas personas piensan que los alumnos nos hemos habituado a la ley del mínimo esfuerzo. Desde mi punto de vista, hay que analizar el porqué. Muchos alumnos se sienten desmotivados en los estudios y la tasa de abandono escolar es cada vez más alta. Por lo tanto, el problema es más complejo de lo que pensamos. En algunas encuestas los alumnos admiten que no se esfuerzan lo suficiente. Pero también se preguntan si los que les piden ese esfuerzo son los mismos políticos que no tienen precisamente el esfuerzo como un valor indispensable en su trabajo.

Desde mi punto de vista, el problema recae en que el esfuerzo no es visto como un aspecto positivo para uno mismo, en este caso el alumno. Está claro que el esfuerzo no debe ser visto como una imposición por parte de los padres o profesores, si no que más bien debe salir del interior de uno mismo, ya que sólo de este modo, estaremos convencidos de que el esfuerzo que estamos haciendo tiene realmente un fin y nos sentiremos satisfechos con nosotros mismos. 
Además la crisis actual tampoco favorece esta situación, ya que prácticamente a diario vemos a miles de personas con estudios y experiencia laboral quedándose sin trabajo y viviendo en la precariedad. Los más perjudicados en este contexto son los jóvenes, muchos de los cuales se ven obligados a emigrar en busca de una oportunidad. Por consiguiente, no es de extrañar que muchos alumnos se replanteen si realmente vale la pena esforzarse si el futuro que les espera es tan negro.

También creo que el esfuerzo debe inculcarse desde pequeños, ya que no se consigue de un día para otro. No debemos olvidar que los padres juegan un papel esencial en la educación de sus hijos. Un niño que no esté acostumbrado a recibir todo lo que quiere sin esfuerzo alguno, le resultará menos complicado esforzarse en el ámbito educativo.

Pero el esfuerzo no es un valor sólo en la escuela. Nuestra vida necesita del esfuerzo. Vivimos una sucesión de diversas etapas que se suceden gracias a diferentes esfuerzos que nosotros mismos realizamos. En algunas ocasiones estos esfuerzos nos llevan a conseguir el fin que nos habíamos propuesto. Igualmente también debemos ser realistas y ser conscientes de que en numerosas ocasiones nos encontraremos en la situación en que todo el esfuerzo que hemos realizado ha ido en vano, sin conseguir las metas que teníamos pensadas. Aun así, creo que estas experiencias siempre resultan productivas, pues nos aportan enseñanzas y ayudan a forjar nuestra personalidad.  

En conclusión, el esfuerzo es un valor que debe salir de uno mismo, aunque considero que la comunidad educativa (profesores, padres…)  también tiene que implicarse en la motivación de los alumnos y valorar más el esfuerzo como algo positivo. Creo que deberíamos replantearnos los valores de nuestra sociedad y especialmente los de la educación, ya que es un pilar fundamental.

Para terminar, me gustaría acabar con una cita de Mahatma Gandhi que considero que expresa muy bien la idea de este tema en cuestión: “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.” 

sábado, 9 de enero de 2016

EL ESFUERZO COMO ESTILO DE VIDA

Si pudiésemos contar cuántas veces nos hemos planteado una misma cuestión en nuestra vida... Y es que, ¿Cuántas veces hemos pensado si va a llegar más lejos y a conseguir sus metas alguien que sea muy trabajador y que se esfuerze mucho o alguien que sea menos trabajador y más zángano, pero asimismo más espabilado e inteligente? Es un asunto que depende notablemente de cada individuo y de cada personalidad, pero el hecho de que el esfuerzo sea imprescindible y muy importante en la educación y en los estudios es obvio. Como dicen, sin esfuerzo no hay recompensa. Y así es. A lo largo de nuestra vida debemos esforzarnos para alcanzar nuestras metas y aunque haya veces que el esfuerzo hecho no haya sido suficiente, siempre hay que intentarlo una segunda vez y esforzarse aun más. No debemos rendirnos nunca, por muy difícil que sea el camino u objetivo, pues con esfuerzo somos capaces de llegar muy lejos.
Centrando este sujeto en el ámbito de la enseñanza, generalmente, sin estudiar ni cumplir con los trabajos mandados por el profesor, es relativamente complicado pasar los exámenes. Cuanto más esfuerzo haya por parte del alumno, mejores serán los resultados. Cabe decir que hay otros factores como la facilidad de cada alumno hacia un materia, u otros factores como la inteligencia y agilidad mental de cada individuo. Aun así, estos factores no determinan que un alumno apruebe o llegue muy lejos a lo largo de su vida, pues sin esfuerzo la inteligencia no puede hacer maravillas ni grandes logros.
Podemos ejemplificar con un grande de la tecnología e informática a nivel mundial. Estoy hablando de Steve Jobs. Tuvo unos inicios de infancia complicados pues fue dado en adopción debido a que su família no lo podía mantener, más tarde tuvo también problemas con las drogas y aun así, superó estas difíciles etapas y junto a un compañero y muchas horas de trabajo, crearon la primera computadora, Apple I, que se ha ido perfeccionando hasta nuestros dias y ocupa hoy en día el número uno en informática y telefonía a nivel mundial.
Éste es un claro ejemplo de la importancia que tiene el esfuerzo en nuestras vidas para alcanzar nuestras metas.

En referencia a la educación y a la enseñanza de los más pequeños, hay que educar siempre hacia un sistema basado en el esfuerzo. Hay que acostumbrarlos a esforzarse día a día en su tarea, en sus estudios, pues más que para que aprueben sus exámenes y se saquen los estudios con notas, el saber esforzarse es algo que les acompañará a lo largo de su vida cuando se les planteen problemas. El esforzarse es un estilo de vida que debe ser inculcado a los niños desde pequeños, pues adoptarán dicha costumbre y tendrán más facilidad para espabilarse en la vida que aquellos que están acostumbrados a esforzarse poco y a que se lo den todo hecho.
Es por estos hechos que la importancia del esfuerzo en la educación es mucha y hacemos un gran favor a nuestros hijos enseñándolos a esforzarse para alcanzar sus metas y para que tengan éxito en sus vidas.


En conclusión, el valor del esfuerzo es muy importante en la educación, pero también lo es en las etapas que vienen posteriormente. El saber esforzarse para alcanzar nuestras metas es un estilo de vida que nos ayudará siempre a saber espabilarnos y a vencer los obstáculos que nos plantee la vida.

viernes, 8 de enero de 2016

Las raíces de nuestro futuro

El que no trabaja no come. Así empezaría yo mi redacción puesto que el trabajo es esencial en esta vida, es el único modo de conseguir algo de dinero, con más cantidad o menos. Pero dejo este tema de lado y me centro en uno de más importante, el aprendizaje, la raíz del aprendizaje de cada uno de nosotros, la base dónde a partir de ella crecemos y nos desplazamos.
El aprendizaje es un factor que tiene lugar en todo el largo curso de nuestras vidas, cada día aprendemos cosas nuevas, pero sin embargo nuestra esponja absorbe con cantidad en la etapa adolescente. Digo absorber porque es lo que nuestro cerebro hace, conocemos y experimentamos cosas con la finalidad de aprender, y para aprender tenemos que esforzarnos. El esfuerzo es, no obstante, el factor que más influye en el aprendizaje, sin él no lograríamos nada, nuestro cerebro no evolucionaría y nos quedaríamos siempre en una misma habitación, no abriríamos ninguna puerta hacia el exterior.
Los profesores son los principales a conseguir que nosotros, los alumnos, tengamos un buen aprendizaje y a posteriori, un buen trabajo. Si desde el principio ellos no muestran interés por sus alumnos y no se esfuerzan  en aplicar nuevas técnicas para facilitar el aprendizaje, entonces ellos, los alumnos, tampoco muestran interés ni con el profesor ni con la materia que él debería explicar, y no teniendo ni idea de esa asignatura nos vemos obligados a quitarla de nuestros posibles planes de futuro puesto que no tenemos una buena base, unas buenas raíces. Lo mismo sucede a la inversa, si los alumnos no muestran interés al respecto, sin importar el esfuerzo que aplique el profesor para que nosotros prosperemos, seremos nulos en esa materia y tendremos que conformarnos con el resto. Entraríamos aquí con el tema de la ley del mínimo esfuerzo, “no me interesa esa materia, muestro el mínimo esfuerzo e intento aprobar para que mis padres no me riñan”.

La cuestión es que también se esfuercen el centro y el profesor, dedicando más recursos e incluso más tiempo a los alumnos. Entonces podrán exigir que su esfuerzo sea correspondido.

Por consiguiente, la base, la raíz de nuestro futuro, necesita que ambas partes muestren interés y dedicación para que los frutos del árbol proporcionen una buena formación personal y laboral.

El esfuerzo en la educación

Según la Real Academia Española existen varias entradas para la palabra esfuerzo como: empleo enérgico del vigor o actividad del ánimo para conseguir algo venciendo dificultades o, por ejemplo, empleo de elementos costosos en la consecución de algún fin.

El esfuerzo es algo a lo que nos encontramos sometidos constantemente a lo largo de nuestra vida para conseguir cualquiera de nuestros propósitos como sacarnos el bachillerato, llegar a la carrera que nos gusta, conseguir un trabajo… En muchas ocasiones, estas situaciones son costosas y nos provocan estrés y preocupación lo que nos hace desear que todo fuera más fácil y que se nos diera sin mover un solo dedo de nuestra mano.
Pero en la vida, la cruda realidad, nada es fácil, las cosas no se regalan. Esta se trata de un camino lleno de baches que debemos ir superando día tras día y aunque, alguna rara vez pueda intervenir la suerte como si te toca la lotería y te haces rico de casualidad, debemos aprender que siempre será necesario trabajo y dedicación para llegar a nuestro objetivo.

Por lo tanto creo que es necesario inculcar esta idea a los más pequeños a través de la educación y también mediante la intervención de los padres. No se trata de empezar a poner deberes y no dejarles tiempo libre para jugar sino de no ponérselo todo tan fácil, que los premios y las metas a las que quieran llegar las alcancen por sí mismos. Se trata de alejarlos de esas ideas que nos llegan a través de los medios de comunicación como por ejemplo: Aprenda Inglés Fácil en un mes, o de los dibujos animados como el Doraemon que con solo un dispositivo mágico ya consigue aquello que quiere. Cuando se pongan a estudiar verán que con solo leer cinco minutos los apuntes no podrán aprobar el examen y se darán cuenta que el esfuerzo es importante.

Uno de los inconvenientes que creo que dificulta que los alumnos se involucren en aquello que hacen es la falta de motivación que puede ser causada porque la asignatura no es de su agrado o por la forma de transmitirla del profesor. Esto hace que el esfuerzo pase de ser grato a ser un esfuerzo obligado y pesado. Supongo que este es el motivo por el cual todos soñamos con un trabajo que nos guste ya que hacerlo no nos supondrá un esfuerzo sino que nos gratificará dedicar nuestro tiempo en él.

En conclusión, pienso que es importante el esfuerzo en la educación y que mediante este podemos llegar a aquello que nos proponemos. Como experimentamos los alumnos día tras día este es la base de nuestro éxito aunque a veces sea importante el factor suerte, ya que puedes haber estudiado mucho y suspender un examen.

La educación

Toda recompensa necesita un sacrificio. Hoy en día debido a la crisis económica en la que nuestro país está sumergida debemos ser competitivos con los otros estudiantes para conseguir aquello que nos hemos propuesto cuando apenas teníamos uso de la razón. Aunque el esfuerzo sea algo fundamental en esta vida, las injusticias se encuentran en nuestro día a día.

Vivimos en un país donde la educación parece que no sea importante, donde se priorizan los sueldos millonarios de nuestros políticos antes que educar a toda una población. Los precios de las matrículas universitarias están aumentando y los salarios de nuestros padres van disminuyendo, Poco a poco estudiar va a convertir en un hecho para solo los privilegiados. En muchas ocasiones todos hemos oído la típica frase de: "estudia mucho que llegarás lejos" pero el que no sabíamos cuando la oíamos era que muchos de nosotros para poder trabajar de lo que nos gusta tendremos que estar a muchos quilómetros de nuestra casa sólo porqué aquí, en nuestro país, no podremos triunfar aunque el esfuerzo previo haya sido correcto. 

¿Cómo nos pueden decir a nosotros que debemos estudiar viendo que quien triunfa, en muchas ocasiones, es un cateto que sale por la televisión y no el ingeniero que está trabajando en un McDonald's? Viendo estas injusticias diarias a uno se le quitan las ganas de estudiar, pero no debe ser así. Puede que cuando nosotros terminemos nuestros estudios toda esta situación haya mejorado y podamos trabajar en nuestro país y no ser forzados a irnos fuera.

Actualmente los estudios se centran en unos exámenes y la nota que sacamos en estos va a condicionar nuestro futuro. La enseñanza es un poco injusta ya que no queda reflectado todo el esfuerzo para conseguir esa nota pero sirve como superación de uno mismo.

No todo el esfuerzo debe ser por parte de los estudiantes, los profesores y los padres deben saber ayudar y motivar a los alumnos. Muchas veces ya nos encontramos en situaciones complicadas que sin el apoyo y la motivación de los de nuestro alrededor sería imposible seguir adelante. Hay que tener en cuenta que trabajar con personas es trabajar con material sensible. 

Por eso creo en la cultura del esfuerzo y en la cultura de la superación. Aunque no lleguemos a ser el mejor de todos debemos lograr ser la mejor versión de nosotros mismos y eso sólo lo alcanzaremos a través del trabajo y del esfuerzo. 

sábado, 2 de enero de 2016

EDUCAR MEDIANTE ESFUERZO Y NUEVAS TECNOLOGÍAS

El tema de la educación es un tema que ha llevado y lleva a cabo muchos debates debido a que hay diferentes puntos de vista sobre lo que es correcto y lo que no, y sobretodo de lo que es mejor y más productivo a lo que nos perjudica.
A medida que la tecnología avanza también podemos ver que las herramientas de enseñanza varían, el sistema educativo de hoy en día no es el mismo que hace tan solo cinco o seis años.
El esfuerzo es una parte muy importante para los niños, deben aprender a luchar por aquello en que creen, pero es que llegados a un punto en mi opinión, creo que nos estamos excediendo con los métodos y dejamos de ver la parte humana a todo el asunto, si es verdad que a un niño hay que enseñarle des de bien pequeño algunos valores fundamentales de humanidad, educación etc, pienso que algunas técnicas que se ponen en práctica son exageradas para niños tan pequeños. Y como es normal cuando se habla de educación, pondré el modelo finlandés como ejemplo, en Finlandia los niños no van a la escuela hasta los siete años, enseñanza completamente gratuita, pocas clases un un solo día, descansos, no a los exámenes hasta los once años, y no se trata de hacer una comparación, pero los resultados son evidentes.
En España los profesores no son tratados con el merecido respeto, en cambio en el modelo que he nombrado anteriormente ser docente es la profesión de más prestigio.
En la educación de hoy en día también podríamos debatir el punto sobre las Tics, las nuevas tecnologías de de la información i de la comunicación, estas nuevas tecnologías han cambiado mucho el sistema educativo, la relación entre profesor y alumno, uso de muchos más soportes didácticos, como el mismo caso de este blog, toda estas tecnologías sirven de mucha ayuda en el caso que se dispongan de los medios necesarios para poderlas aplicar, y en el caso de España donde la educación no es uno de sus puntos fuertes y tiene una serie de puntos a resolver, la aplicación de estas nuevas técnicas no es siempre tan beneficiosa como en otros casos ya que hay que disponer de los suficientes ordenadores y dinero suficiente para la instalación de proyectores y pantallas en las aulas. Otro punto a tener en cuenta en este aspecto es que los docentes deben tener la habilidad mínima para hacer servir todos estos nuevos elementos.
En conclusión diré que todas las tecnologías y ayudas pueden ayudar a los alumnos, pero no hay que excederse y antes de intentar implantar avanzadas técnicas deberíamos repasar nuestras bases de enseñamiento y ver si hay que cambiar alguna cosa antes de seguir adelante.