miércoles, 23 de noviembre de 2016

Mala gestión de la sobrepoblación de la fauna salvaje

SOBREPOBLACIÓN DE LA FAUNA SALVAJE

Podemos relacionar la sobrepoblación de la fauna salvaje con la crisis ecológica –o ambiental-, ya que esta ocurre cuando el ambiente de una especie o de una población sufre cambios críticos que desestabilizan su continuidad, y al hablar pues del término “sobrepoblación”,  se detecta un concepto parecido, ya que debido a la disminución de áreas boscosas o de campos, las especies han tenido que desplazarse y adaptarse en lugares restringidos.

Es importante mantener la fauna salvaje, es decir, todas las especies de animales no domesticados que viven libremente en su hábitat natural (mayoritariamente en bosques o sabanas o en los mares, etc) activa y protegida, ya que beneficia el medio y mantiene los niveles de biodiversidad activos pues cuantas más especies hay en un ecosistema, más resistente es su evolución. De hecho la población de la fauna salvaje se controla por si misma a partir de la selección natural -el animal más resistente sobrevive- así que en principio no hay necesidad de la intervención humana para su control.

El gran problema de la fauna salvaje llega al disminuir áreas boscosas por ejemplo, a grandes niveles, provocando el desplazamiento de las diferentes especies que pierden su hábitat y tienen que adaptarse a otros espacios reducidos y probablemente más en contacto con humanos. Así se da pues, en definitiva, la sobrepoblación de la fauna salvaje provocando destrozos en las cosechas de las personas cercanas a sus zonas buscando alimento,  y empieza la mala distribución de las especies debido a las pocas zonas protegidas para dicha fauna. A demás, se suma la propuesta de utilizar la caza para deshacerse de la sobrepoblación.


En mi opinión, se debería tener más consideración a la fauna salvaje y controlar la gestión de mejor manera como por ejemplo separando reservas naturales en lugar de ejercer actividades un tanto radicales como es la caza para deshacerse de la sobrepoblación.

martes, 22 de noviembre de 2016

MALA GESTIÓN DE LA SOBREPOBLACIÓN DE FAUNA SALVAJE

Debido a la nueva ley instaurada por el gobierno a los cazadores, ahora los cazadores no solo necesitan un permiso de arma y pasar un psicotécnico, sino que además tienen que hacer un curso que es bastante caro, para poder tener la licencia para cazar animales salvajes como el jabalí.

Esta nueva ley ha sido una de las causas de la sobrepoblación de fauna salvaje aquí en el Pallars Jussà. Ya que muchos cazadores, han decidido no hacer ese curso, por diferentes razones, o porque no están de acuerdo o bien porque no pueden permitírselo económicamente. Muchos de estos cazadores consideran que este curso es una manera de sacar más dinero a las personas que se dedican a cazar. 

Debido a la bajada del número de cazadores y a las nuevas especies protegidas, ha habido un gran aumento en las poblaciones de fauna salvaje, como por ejemplo los jabalís, una especie que en estos últimos años ha estado causando muchos accidentes en las carreteras de la Cataluña norte. Estaría bien que hubiera más cazadores y rebajasen el número de animales salvajes como este, aun que no los matan, ahora están haciendo experimentos para introducir hembras de jabalí modificadas genéticamente para que no puedan reproducirse, es decir que no tengan más crías, porque a día de hoy ya son un grave problema para la población que puede utilizar coche y ha habido accidentes grabes por culpa de estos animales, por tanto a mi me parece bien el método este de la modificación genética, ya que no será necesario matar a la especie, sino que no se reproducirán con tanta facilidad como ahora y eso reducirá la fauna salvaje, por tanto no tendremos que preocuparnos ni de la sobrepoblación, ni de padecer un accidente en el momento en el que cojamos una carretera.

En resumen, que nos tenemos que implicar todos en cosas de este tipo, para que no pase como con la sobrepoblación de fauna salvaje, ya que si decides que haya menos cazadores, tiene que haber una solución para las posibles consecuencias que tal acto traerá, y no permitir que esté en peligro la vida de las personas y más tarde actuar.

domingo, 13 de noviembre de 2016

ACEPTACIÓN DE LA HOMOSEXUALIDAD



En antiguos tiempos y siglos anteriores, la homosexualidad ha estado duramente sentenciada y hasta condenada a muerte por las grandes entidades religiosas conservadoras. Hoy en día, la sociedad ha avanzado en cuanto la aceptación de las inclinaciones sexuales de distintos individuos, pero aun así hay pensamientos que reprimen la homosexualidad.

Se dice de una persona homosexual, aquella que siente atracción erótica, romántica o cualquier otra forma de atracción hacia otra persona del mismo sexo o género que esta. La orientación sexual ha sido un tema de mucha controversia al largo de los siglos XX -  XXI, y uno de los pensamientos/movimientos más problemáticos en contra, ha sido la homofobia, el desprecio hacia el individuo homosexual, incluso llegando al profundo odio hacia ellos. Otra forma de despreciar la homosexualidad –aunque quizá de forma indirecta-, es considerarla como una “enfermedad mental”, de origen psicológico. Esta consideración se da generalmente por los padres que no aceptan la elección sexual de sus hijos o familiares, que normalmente “salen del armario” a la edad de la adolescencia y los padres consideran que es “cosa de edades” y así les obligan a efectuar terapias de “recuperación” que según los expertos pueden generar daños psicológico-emocionales (como podría ser la crisis de identidad, etc.) permanentes.

Aún y con todas las represiones y desprecios, las personas homosexuales son aceptadas y soportadas por la mayoría de la población, habiendo movimientos y manifestaciones a favor de ellas, números de atención propios, webs de auto-ayuda y soporte, entre otras. A demás, como gran avance y mejoría hacia la situación de los homosexuales, América, el gran país, ha aceptado el matrimonio homosexual después de cientos de manifestaciones.


En mi opinión creo que toda persona humana tiene derecho a querer a cualquier otra sin ser juzgado por nadie, ni por ningún pensamiento represor. Y aunque gracias al aumento de la capacidad de empatizar durante los 2 últimos siglos, hemos mejorado la manera de pensar, sigo creyendo que aún nos queda un gran camino que recorrer a la hora de tratar temas sociales que pueden afectar de forma universal.