jueves, 26 de marzo de 2009
Se equivocó la paloma,
se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua. Se equivocaba.
Creyó que el mar el cielo;
que la noche, la manaña.
Se equivocaba.
Que las estrellas, rocio;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa,
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama)
miércoles, 25 de marzo de 2009
martes, 24 de marzo de 2009
Inmigración
A lo largo de la historia la gente siempre se ha movido a lugares donde habían mejores oportunidades para vivir. Desde el hombre primitivo que fue de África hasta Europa; los judíos, de Palestina a Egipto; los árabes, estuvieron en toda la península Ibérica; en la edad media comunidades enteras iban a regiones diferentes, para así, alejarse de la peste; a finales del siglo XIX y principios del XX muchos españoles y italianos fueron hacia América, gente muy pobre que no veía futuro en sus países; también, después de la primera y la segunda Guerra Mundial, cuando Europa estaba derruida, mucha gente tubo que irse de sus países de origen para ir a otros y así obtener una cualidad de vida mejor.
Pienso que mucha gente se ha olvidado familiares des sus abuelos pueden estar enterrados en América, en filipinas o en el norte de África; que sus apellidos los lleva mucha gente de aquellos países. Son gente que talvez no tienen el mismo color de piel ni la misma forma de ojos, pero esto no implica que no tengan parte de aquellos olvidados.
También, opino, que la inmigración que molesta es la pobre; ya que nadie se queja de los árabes de Marbella (sobretodo, son árabes no moros), ya que aportan un gran capital, o los jugadores de futbol africanos o sudamericanos o los japoneses que son directores de sus industrias en España.
En una taberna de un pueblo, subido en una mesa, llamando la atención de todos aquellos que le rodean, gesticulando exageradamente y con un ritmo de voz especial, el juglar se dirige a sus oientes, ya sean voluntarios o no.
- Estan todos aquí señoras y señores? niños y niñas? Acerquense todos aquellos que quieran escuchar la história, la história real de un amor verdadero.
De poca gente podrán ustedes oirla con tanta precisión, pues esto le ocurrió a un pariente de un gran amigo mío.
Real como el vino de esta bota señor, se lo aseguro, se quedaran sin aliento como si una espada recien pulida se lo cortase...
- Ya la hemos oido esta!- grita un borracho desde un rincón oscuro de la barra.
- No señor, usted habra oido pequeñeces y tonterias comparadas con este relato, la más sangrienta de las batallas sera un pequeño rasguño para nuestro personaje, y la más grande de las conspiraciones, una diminuta maldad para el rei Archibald.
- Pero empieza ya cansino!
- Cállate, que no puede hablar!
Alguien le tiró un tomate al que se quejó, y le siguió una lechuga, y luego al borracho le rebotó un huevo, y el publico empezó una batalla campal. El dueño de la taberna se puso undió la cabeza entre sus manos a la vez que empezaba a oir platos chocando contra el suelo.
Y mientras tanto el juglar recitaba un precioso romance y el pueblo se perdió la mejor história de jamás escuchada.