miércoles, 21 de mayo de 2014

educados para no pensar

Vivimos en la sociedad del método, del orden. Nacemos, crecemos, vivimos, nos reproducimos, y morimos. durante este tiempo, Nestra mente, se ve sometida a mucha información, una información que es imposible de retener por completo. Pero la sociedad se empeña en seguir haciendolo. en seguir haciendo el qué; os preguntareis. me refiero en seguir enseñando.
Los humanos, no somos más que un ser egista, que pretende influir a todo aquel que pueda para beneficiarse. Y esto mismo, es lo que ocurre en la sociedad de hoy en día. en el campo de la educación, se nos enseña historia, matemáticas, tecnología, economía,... muchas materias que pueden resultar muy interesantes, pero que de la forma en la que están planteadas, no són agradables ni en la teoría, ni el la práctica. ¿realmente necesitamos conocimientos de materias específicas, si el mundo se renueva cada día? ¿Si el tiempo pasa sin cesar, llevandose todo lo que encuentra a su paso?

Mi opinión es firme. No. No necesitamos aprender a "pensar" como algunos dicen. Necesitamos pensar, antes que aprender. Los jovenes, y los no tan jovenes también, están siendo manipulados por unas ideas que se están inculcando por motivos ya dictados por el poder. Son los poderosos los que dictan com se tiene que aprender, de que modo se tiene que pensar. todo ello lo hacen para su propio beneficio. si somos como ellos quieren, nos podrán pervertir, obligar, incluso manipular a hacer aquello que ellos quieran.

Yo os invito a que por un día, desconecteis del mundo que nos rodea. Apartad las notícias, el periódico, el coche, la televisión,... aparcad la rutina por un día, y sed vosotros mismos, almenos intentadlo. Descubrireis niveles en vuestro interior, en vuestra mente, que ignorabais que existían.


martes, 20 de mayo de 2014

El suicidio

El derecho a la vida, es el eje central de nuestra existencia. La cadena cíclica que nos hace percibir un estado “real”. ¿Cómo se puede explicar entonces el hecho de cortar este proceso? Verdaderamente no conocemos mejor sensación que la vida, pero a veces, la raza humana experimenta momentos de negación, de pesimismo y, que afectan directamente a la  capacidad de la razón.

El suicidio para mí, es impensable. No puedo imaginarme el hecho de suicidarme. Lo estoy intentando pero, no me puedo poner en situación de quitarme la vida. Porqué nada me resulta tan inmoral, tan cobarde. No encuentro un sentido claro al hecho de querer acabar ahogado, con un disparo en la cabeza, en la calle tumbado, después de caer de un cuarto piso,… me causa escalofríos solo pensar en eso.¿ Los les sucede lo mismo?  Párenselo a pensar, imposible, difícil, retorcido,… No entra en la cabeza.
Pero es cierto que, en los últimos años, cada vez la gente, piensa menos de esta forma. O eso parece. Cada año, se incrementan los números de suicidios en España y Catalunya, que superan las 3000 personas al año. 

Es verdad que se viven momentos de tensión en el planeta. Pero el homo sapiens, también la vive con su propia especie. Esto crea a gente muy insegura y que no puede soportar los momentos de presión. Es la solución fácil dicen algunos,... Pero sinceramente, yo la veo la solución  imposible.

Cada cabeza es un mundo, y cada cual es libre de ser como sea. Pero no entendió el hecho del suicidio. Accepto que existe, y que es una realidad, pero en mi postura, no puedo entender este acto. 

La manipulación de los medios de comunicación

Vivimos en una sociedad globalizada. En esta mundo, cada día suceden hechos: decisiones políticas, económicas, cambios sociales, guerras, modas,…
La gente de a pie, se ve influida por todas las noticias que suceden pero, ¿realmente recibimos una información sin filtros, libre y de calidad?
En este mundo el poder es la herramienta principal para controlar a las masas, y aquí, intervienen los medios de comunicación.

Los medios de comunicación, son grandes empresas que pertenecen a grupos empresariales. Las grandes multinacionales dominan todas las cadenas de televisión, de radio, los periódicos,…
Esto, hace que cualquier medio de comunicación sea diferente el uno del otro.
Los medios de comunicación informan de una forma u otra, dependiendo de las personas que gobiernan en ese momento, de los intereses que se mueven de por medio, etc. El tráfico de influencias está a la orden del día, y en cada noticia que sucede, hay demasiados intereses de por medio. Parece ser que, la ética periodística, cada vez más se ve reservada a los medios alternativos y en las publicaciones que están fuera del mercado.

Pero también es cierto que el receptor, el ciudadano, tiene la última palabra, así como la capacidad de elegir que quiere ver,  leer u oír, i este hecho le da la libertad de juzgar y elegir las diferentes cadenas informativas que quiere ver.

La información, la publicidad,… juega un papel muy importante en nuestras vidas. Juegan con nuestras emociones, con nuestros anhelos. Nos hacen cambiar de opinión, comprar un determinado objeto, y esto, viene marcado por una clara manipulación de los medios, pero también, por una debilidad cada vez más palpable en nuestro interior.


domingo, 6 de abril de 2014

Educados para no pensar

Vivimos en una sociedad donde a menudo, se utiliza la palabra democracia sin saber realmente que quiere decir. Porque damos por hecho que muchos países están regidos por una democracia, cuando en realidad se sustentan con una falsa democracia o imagen democrática. Es muy bonito enseñar a todo el mundo como un país puede elige su futuro mediante las urnas, aun así, con esta simple imagen de un pueblo volcado en las urnas, no se puede basar el concepto de democracia.

El principal problema que tiene la misma democracia lo encontramos en el pueblo. La propia gente que forma el pueblo no está lo suficientemente capacitada para poder participar en una votación, es por esta razón por la cual no nos encontramos una democracia. Los ciudadanos, en el momento actual en que nos encontramos, no estamos lo suficiente capacitados para hacer dos de las cosas más básicas que deberíamos saber hacer, cuya importancia a recaído en nuestros tiempos. Cuando hablo de los pilares básicos de las personas, me refiero al pensamiento propio y al pensamiento crítico de cada ciudadano. Todo el mundo puede recordar la época griega donde la sociedad recaía en el pensamiento del individuo. Este afán de conocimiento de nuestro pensamiento ha ido desapareciendo hasta llegar a ser prácticamente nulo.

En las sociedad actual en que nos encontramos, podemos afirmar que las personas no estamos pensando propiamente. En este punto es cuando entendemos que sin el pensamiento propio y crítico no podemos hablar de democracia, sino de imagen democrática.


En estos momentos, el poder actual tiene el control totalitario del sistema educativo, de este modo pueden controlar y manipular la mente de la gente enseñándoles a ser simples títeres con un cerebro programado. Es entonces cuando me pregunto si realmente somos maquinas programadas, porque de ser así estamos en un punto donde no podemos saber si hemos tenido algún pensamiento propio o simplemente tenemos un destino inculcado. 

La Celestina (Pautas de trabajo, pero pocas)

En primer lugar tendréis que hacerme un resumen de cada uno de los 21 capítulos (no más de 10 lineas de cada uno Y SIN TRAMPAS; QUE SEA VUESTRO) y también las actividades voluntarias que encontraréis en el siguiente blog:
http://losetodoperonomeacuerdo.blogspot.com.es/2009/04/la-celestina-actividades-voluntarias.html

En la imagen os marco con círculo rojo el enlace al que debéis acceder para hacer los ejercicios. Son seis documentos word.

Si alguno de vosotros quiere profundizar en la lectura y tiene la edición de Vicens-vives, al final del libro encontrará ejercicios completísimos y muy recomendables. (Por algo recomendé esa edición)

Educados para NO pensar

Sinceramente, no tenía la menor idea de quién era José Luis Sampedro hasta que vi el video e investigué un poco su biografía en Wikipedia. Sin embargo, sus palabras por pocas que hayan sido han calado dentro de mi mente de una forma impensable.

Y es que este hombre tiene toda la razón del mundo. Estamos educados para no pensar; para no pensar en lo que nos conviene a los ciudadanos como conjunto; para no pensar en lo que está bien y lo que está mal para que podamos vivir en paz; para no pensar en lo dañinas que están siendo todas las situaciones que vivimos diariamente; para no pensar por nosotros mismos.

En el video se habla de la democracia, democracia y como se ha hecho un mal uso de ella. La democracia no existe, ni en Europa, ni América ni en ningún lado. ¡Nos hacen creer que existe! Personas como los políticos son los encargados de hacernos creer mediante los medios de comunicación que la democracia existe, que hay justicia, que todos son muy honestos y que están limpios de todo pecado.

Según la Real Academia Española; la democracia se define como una doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno o como el predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado. Basándome en estas definiciones y en la posición de la democracia puedo decir con absoluta seguridad que las palabras de Sampedro son totalmente ciertas. Vivimos rodeados de mentiras, una detrás de otra, bombardeados por los medios de comunicación, como dice Sampedro, sin saber cómo pensar racionalmente.

Una cosa con la que estoy totalmente de acuerdo con el señor Sampedro es que los ciudadanos estamos educados para pensar visceralmente y no racionalmente. Si estuviésemos educados para pensar como es debido para algunas cosas como por ejemplo la elección de un nuevo presidente, etc, otro gallo cantaría. Pero sucede una cosa muy popular últimamente, que cuando nuestra sociedad generalmente conformista se da cuenta que la están engañando y abusando de ella, se sublevan.

Pero una manifestación o cualquier otro tipo de “batalla” no servirá para cambiar las cosas aunque, estas revelaciones hay que hacerlas por el mero hecho de hacerlas, para que los que mandan sepan que a los del pueblo no les gusta un pelo como están siendo tratados y poco a poco, las cosas cambian.


Al principio de la redacción tenía muy claras dos cosas: la primera que los ciudadanos de este mundo somos unas marionetas incapaces de ver más allá de sus ombligos y que cuando hay alguien que ve más allá, se intenta desacreditar, tapar, olvidar. Y la segunda, que Sampedro ha conseguido que me plantee muchas cosas y que, debo aprender a pensar. 

Educados para NO pensar

Actualmente la mayoría de democracias existentes tienen problemas y discrepancias entre el gobierno y el pueblo. Entiendo que la palabra democracia significa "Sistema político en favor del sistema de gobierno en que el pueblo ejerce la soberanía mediante la elección de sus dirigentes". Por eso me parece totalmente incoherente que en un estado democrático el gobierno y la voz pública no vayan a la una. Si fuera así, tendríamos que dejar de hablar de democracia, porque el gobierno no está haciendo la tarea que le corresponde, que es la de obedecer a las decisiones del pueblo. Los presidentes y ministros deberían ser títeres del pueblo pero con autoridad para ejercer. Pero el sistema es corrupto, y los políticos han tomado un rumbo dictatorial. Y no, no me tapo la boca por decir que estamos en una dictadura, pero es que no cabe duda que cada vez nos acercamos más a los regímenes de mediados del siglo pasado, con gobiernos tardíos e imperiosos.

Antes, cuando empezaban a difundirse las tendencias socialistas y marxistas, la población estaba mucho más involucrada en la política, y cuando terminaban las jornadas laborales había puntos de encuentro para informarse y debatir sobre la heterogeneidad de los partidos que iban surgiendo, y más o menos, sobretodo los hombres, eran capaces de expresar una opinión política decente. Con esto quiero decir que hoy en día mayoritariamente no entendemos de política. No estamos educados para poder votar, porque muchos votantes simplemente están engañados por las falsedades que se cuentan durante la campaña publicitaría. Ellos (los políticos) no están haciendo bien la faena, pero nosotros (el pueblo) tampoco.

Como yo misma acabo de ver al escribir esta última línea, existe una distancia enorme entre "ellos" y "nosotros", y es que miles de obstáculos se interponen entre el pueblo y los políticos. No podemos decir que haya democracia cuando los que toman las decisiones no piensan igual que los de arriba, cuando en realidad sólo deberían ejercer de representación. Mi idea de democracia dista mucho del modelo político actual, y es que si fuera por mi, los políticos no podrían aprobar nada sin el consentimiento popular. Pero coincidiendo con el señor Sampedro, todas la votaciones están siendo corruptas. Todo el sistema político es deshonesto y demasiado interesado económicamente.

No discrepo absolutamente en nada de las sabias palabras del señor Sampedro, y por eso estoy de acuerdo en que los jóvenes tenemos que luchar como se ha hecho muchas veces al largo de la historia. ¿Qué es más fácil, pasturar a un rebaño de ovejas o a uno de toros revolucionados? No podemos dejarnos dominar. En la democracia manda el pueblo, y este tiene que reconquistar la verdadera opinión pública.

sábado, 5 de abril de 2014

Educados para NO pensar

Se dice que la democracia es una forma de organización del Estado en la que el pueblo, mediante métodos de votación, escoge y toma decisiones que conciernen a todo el país. Ahora bien, de la teoría a la práctica existe un trecho un tanto considerable, de manera que es difícil afirmar con total seguridad que la democracia haya existido en algún lugar del mundo. Aún así, podemos estar seguros de la de existencia de una versión tarada de este modelo, la "pseudodemocracia".

Para empezar, estoy plenamente de acuerdo con José Luis Sampedro cuando expone su visión de la opinión pública. 
Desde el nacimiento de los medios de comunicación hasta hoy, estos (junto con la Iglesia) han influenciado ampliamente en el criterio de los ciudadanos, manipulándolos, maquillando información y mintiendo, directamente, para que toda la clase de poderosos que están detrás sean bien vistos. 

Cada vez es más vergonzoso y evidente, cuando vemos un telediario, que la mayoría de noticias que se emiten, pocas veces se pueden denominar justamente como noticias, sino que deberían responder al nombre de propaganda. Tan solo los artistas, políticos, empresarios, etc, que más venden o interesan son exhibidos por televisión, en la radio o en los periódicos, y eso es deplorable.

Por lo que respecta a la educación, todo el mundo conoce el actual sistema, en el que los alumnos empollan, memorizan y al cabo de un mes se olvidan casi por completo de lo que habían estudiado. Dicho de otra forma, un sistema en que los alumnos nunca acaban aprendiendo de verdad. 
De este modo, no se incita a los estudiantes para que formen opiniones sólidas sino a que se basen en lo escrito y establecido, lo cuál parece ser siempre lo correcto y adecuado. De lo contrario, desentona.

Personalmente creo que es extremadamente complicado hacer frente a este sistema y intentar cambiarlo, y mucho menos mediante procesos pacíficos. Creo que las manifestaciones y las muestras de desacuerdo y de lucha no deben desaparecer bajo ningún concepto pero me encuentro en una posición vacilante respecto a su efectividad para modificar o corregir los incontables errores que cometen los gobiernos y las potencias que influyen indirectamente en nuestras decisiones.

Pienso sinceramente que no existe salida para esta inmensa atmósfera de corrupción en la que hasta el más honesto está implicado. No se pueden hacer cambios, en el sentido más profundo de la frase, cuando estos son solo superficiales.


EDUCADOS PARA NO PENSAR

Las palabras de este, a mi parecer, sabio señor, en escucharlas, me dejaron con una extraña sensación. El vídeo terminó, y me fue inevitable reflexionar durante varios minutos sobre sus palabras, unas palabras que considero verdades como templos. 

Y es que no podría estar más de acuerdo con J.L.Sampedro. 

No sé qué entendemos o, incluso, qué entendería la Real Academia Española por "DEMOCRACIA"; pero, desde luego, poco debe parecerse a lo que existe en España y en otros países del mundo. 

Y escribo esto indignada. 

Vivimos nuestro día a día bombardeados constantemente con informaciones de todo tipo. Sería genial que fuésemos capaces (bastaría con intentarlo) de recoger toda esa información variopinta e hiciésemos de ella un buen uso: valorarla, razonar y, finalmente, crear, generar, nuestra propia opinión al respecto de cualquier asunto. 

Desgraciadamente, pocas veces hacemos ese esfuerzo, por lo que nosotros mismos cavamos nuestra propia tumba y nos condenamos a la manipulación por parte del poder. 

Sin embargo, al igual que piensa J.L.Sampedro, no solamente nosotros tenemos la culpa de nuestra, de alguna manera, ignorancia. El que tiene el poder, manda, y manda sobre todo. De esta manera, desde bien chiquitines, la educación que se nos imparte, así como lo que nos llega por parte de los medios de comunicación, viene filtrada por un gobierno de ideología e intereses X, el cual se encarga de cultivar una sociedad en beneficio de esa X. Y si el gobierno pretende hacer de sus ciudadanos unos peleles que bailen al son de sus mentiras y corrupción, nosotros, sin más remedio, creceremos siendo auténticos peleles. 

No hay tu tía. 

Porque nos hemos acomodado y nos hemos vuelto conformistas. Lo siento, pero no creo que este sea el camino. Para nada. 

¿Reaccionamos de una vez por todas?

viernes, 4 de abril de 2014

Educados para no pensar

Hoy en día está claro que prácticamente en ningún lugar del mundo se ejerce el sistema democrático que se nos vende. Aún quedan optimistas que creen que las cosas pueden mejorar pero la cruda verdad es que estamos tan implicados con el máximo culpable de todo esto que nos limitamos a conformarnos.


Sí, me refiero a los medios de comunicación. Aquellos canales de televisión, frecuencias de radio, periódicos, que cada vez que intentan informarnos están consiguiendo todo lo contrario. ¿Cómo se puede decir que vivimos en una democracia si todos estos medios están en manos de cinco o seis de mentalidad capitalista? Nos educan haciéndonos creer que quien tiene más cosas es mejor y quien reflexiona más es "rarito"; nos educan a no pensar. Porque una población que tiene al alcance la información verdadera, la no manipulada, es la que no tendrá problemas para darse cuenta de lo que falla en el sistema y, evidentemente, rebelarse. Además, si ésta decide mostrar su indignación mediante una protesta corre el peligro de que llegue la policía anti-disturbios y les silencie a la fuerza. ¿Dónde está el derecho a la libre expresión? 

Por otra parte, nos educan para ser máquinas, robots de películas de ciencia ficción, por la misma razón. Se crea un pueblo que no es capaz de razonar y ver que lo que postulan la gente que tiene el poder de nuestro mundo únicamente les beneficia a ellos, dejando a los jóvenes y adultos con el cerebro lavado e incapaz de manifestarse en contra. Unos "licenciados" que se saben mil fórmulas físicas o leyes pero son incapaces de relacionar dos ideas así que aplauden sin recelo lo que los políticos y los medios de comunicación de turno les cantan. No podemos querer un sistema democrático justo si nos dejamos llevar por las apariencias del que habla y por las mentiras que dice. Es difícil elegir un líder fiable, como ya he dicho, muchos salen de las universidades siendo unos oradores ejemplares con unas cualidades impresionantes de persuasión, pero no es imposible. 


En breve, debemos ser optimistas y, sobretodo, no dejarnos engañar. Los ciudadanos somos los que decidimos en una democracia, nuestro destino está en nuestras manos y tengo fe en que no tardaremos en conseguirlo. 

jueves, 3 de abril de 2014

EDUCADOS PARA NO PENSAR.

Según la RAE, democracia es la doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. Actualmente, éste es el modelo político de nuestro país y el de muchos otros, pero, ¿ésta existe? ¿O nos encontramos en una falsa democracia?

En mi punto de vista, coincidiendo con el señor Sampendro, la opinión pública no es el resultado del pensamiento reflexivo de la gente. Pero, por qué? La respuesta seria que no estamos educados para pensar. Ésta reflexión no es actual, ya siglos antes de Cristo, grandes filósofos como Sócrates u otros, pensaban que las personas debían  estar dividas según su función. En una de estas divisiones encontrábamos los Hombres de oro, que son los Hombres hechos para pensar, tienen prudencia y sabiduría pero sobretodo la capacidad de razonar. Éste tipo de persona eran educados para razonar y para poder tener una opinión propia, un pensamiento crítico. Su educación fue totalmente distinta a la de los soldados o a la de los artesanos. Sin embargo, actualmente, la educación es la misma para todos, y  no todo el mundo tiene la capacidad de la lógica o del razonamiento propio por lo tanto, no será desarrollada su capacidad.

No hemos sido educados para ese pensamiento crítico, solo unos pocos tienen esa capacidad y además, nuestra opinión se ve influida por otros factores externos como pueden ser los medios de comunicación, los cuales están dominados por el dinero, el poder económico. Por lo tanto, la gente votará y apoyará a lo que ve en televisión, dominado por el poder económico. Su opinión no será propia, sino formada por esos intereses de los ricos. A lo largo de nuestra vida, esos factores nos condicionan y el poder termina manipulando y creando una opinión.

El ser humano siempre ha sido muy influenciable. Por eso, considero que no todo el mundo podría votar en unes elecciones, igual que no todo el mundo puede gobernar un país. No me gusta hacer diferencia entre personas por su físico, raza, etcétera, pero sí que me atrevería a hacerlas por  capacidad de razonamiento. Por eso, nos encontramos con dos opciones: Dejar que solo unos pocos privilegiados sean capaces de razonar y dejar que influyen en nuestro pensamiento o conseguir esa sabiduría y  libertad de pensamiento propio que identifique a cada persona.  

Como conclusión, podemos afirmar que en todos los sistemas capitalistas, nos encontramos en una falsa democracia, donde no todos tendrán esa capacidad y por lo tanto, no todos tendemos los mismos derechos.

 “Desde la infancia nos enseñan: Primero a creer lo que nos dicen las autoridades, los padres, los curas... Y luego a razonar sobre lo que hemos creído. La libertad del pensamiento es al revés, lo primero es razonar y luego creernos lo que nos ha parecido bien de lo que razonamos “

José Luís Sampedro 

miércoles, 2 de abril de 2014

¿Educados para no pensar?

Si es cierto que actualmente vivimos en una pseudodemocracia, pero en la situación actual es difícil remarcar un culpable. Desde mi punto de vista, todos somos culpables de cómo está el Mundo hoy en día, somos el perro obediente que acepta el alimento que nos da nuestro amo  sin preguntarnos si es lo mejor que nos puede dar.  Realmente es cierto que se nos educan para arrinconar en nuestra mente las ansias revolucionarias. Teles de plasma, Ipads, coches, etc. oprimen nuestro afán para mejorar el Mundo.   

Los adultos de hoy en día ya están educados según un modelo educativo que favorece a los que están  en el poder, aun así,  como votantes deberían ser mucho más críticos con los políticos a los que votan y no fijarse tanto en prejuicios sociales y en qué político te va a favorecer más económicamente. Tal y cómo dice Sampedro en la entrevista “¿Somos tan tontos de votar a los que están en el poder?”, particularmente creo que no somos tan tontos, al contrario, la gente vota a quién le favorecerá más, sin importar las polémicas  sociales, controversias o delitos, que pueda llegar a causar el partido en cuestión.

En el sistema educativo en el que estoy siendo formado, se da más importancia a quien es capaz de memorizar innumerables e inútiles normas o conceptos que son tal y como son porqué lo pone en los libros, sin llegar más lejos. En vez de valorar el espíritu creativo y crítico, estamos formando autómatas limitados y obedientes. La razón de porqué el sistema no ha cambiado es que los beneficiados son muchos más que los perjudicados.  

Es difícil darte cuenta si de verdad tu opinión o idea sobre el Mundo y la realidad es la correcta, si de verdad vivo en una especie de “Matrix” que alguien ha inculcado en mi mente. ¿Por qué pienso cómo pienso? ¿Lo que considero bueno es realmente bueno? Dudar si eres de verdad crítico con la situación actual o si te han creado así, los límites de nuestro razonamiento no están claros.  


Dicho todo esto, es difícil determinar hacia dónde avanzamos como sociedad. Si hay algo cierto, es que si queremos un cambio tendremos que trabajárnoslo y quizás renunciar a muchos de los placeres materiales que nos aporta nuestro sistema actual. Aun así, cualquier cambio es bueno, bueno de verdad. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

REGLAS DE ORTOGRAFÍA

Como resultado de las "numerosísimas" e "insistente"s peticiones que me habéis formulado solicitando información de internet sobre ortografía, os adjunto el siguiente enlace (que también aparece en la sección ENLACES de la columna derecha del blog). Se trata de una página con las reglas de ortografía, ejercicios, palabras homófonas o parónimas, etc.

  http://reglasdeortografia.com/

Os recuerdo que la RAE tiene información sobre las últimas novedades ortográficas y de gramática así como sección de Preguntas frecuentes

martes, 25 de marzo de 2014

PRIMER TEXTO ARGUMENTATIVO DEL TERCER TRIMESTRE

Escucha la siguiente grabación, un extracto de cuatro minutos de una entrevista a J.L.Sampedro y haz un texto argumentativo en el que muestres tus coincidencias o discrepancias con este intelectual y escritor recién desaparecido.

martes, 18 de marzo de 2014

¿QUIÉNES DOMINAN EL MUNDO?

El mundo no es de nadie. O eso es lo que solemos decir, porque visto lo visto, puedo aseguraros que los que tienen dinero mueven montañas. Actualmente el poder se ha reunido en manos de unos pocos, debido a la creación de un sistema económico nada equitativo. Las decisiones sobre los grandes trastornos recaen sobre una minoría, con lo cual no es nada democrático. Actualmente, las máximas potencias mundiales son los Estados Unidos, la China y Alemania principalmente, pero esto no garantiza que sus ciudadanos sean más afortunados que el resto de las personas, ya que a pesar de vivir en un país rico, ellos no ven ni pasar el dinero.

A veces tengo la sensación de que el feudalismo no ha desaparecido ni lo hará jamás. El ser humano es tan ambicioso y tiene tanta codicia por el dinero que lo prefiere por delante de los valores de igualdad y justicia. Hoy en día existen unos círculos muy marcados por encima y por debajo de los ciudadanos como nosotros. Por arriba tenemos el círculo de políticos españoles, que parecen o aparentan un poder que no tienen, ya que ante las grandes potencias se convierten en títeres. En el círculo superior se encuentran las potencias que he citado antes, y que tienen poder sobre el resto de países. La Guerra Fría por ejemplo, fue un reflejo de este poder del que os hablo. Imaginad la situación. Dos grandes bloques, la URSS i Los Estados Unidos, el comunismo y el capitalismo. Curiosamente, de todas las batallas que ocurrieron durante aquellos años, ninguna se disputó ni en EUA ni en Rusia, todas sucedieron en países ajenos como Vietnam o Afganistán. Ellos lo montaron todo como quisieron para que sus países no sufrieran consecuencias de la guerra

Por debajo de nosotros están los países tercermundistas, sobretodo de África, de los cuales muchas veces nos aprovechamos, tanto de sus materias primas como de la mano de obra barata que proporcionan.

No obstante, el “mando” no siempre les ha correspondido a los mismos. Durante el periodo clásico era el Imperio Romano de Julio César, en el imperialismo Napoleón y los franceses dominaron toda Europa, y hasta los españoles un día tuvieron un imperio donde nunca se ponía el sol. Pero el poder siempre se ha relacionado con lo mismo. La propiedad, el capital, la industria. ¿Y los valores de las personas? El egoísmo puede con todo, quien tiene algo quiere más, vivimos en una sociedad nada conformista donde siempre se pretende más de lo que se tiene.

En conclusión, como ya he dicho, el mundo se ha reducido a la posesión de bienes, y las personas estamos perdiendo cada vez más valor. En mi opinión, lo que les interesa a los de arriba es seguir manteniendo la riqueza en manos de unos pocos e ir marcando una diferencia cada vez más apreciable entre ambos extremos. No, si es que ya lo dicen, ¡poderoso caballero es don Dinero!

¿QUIÉNES GOBIERNAN EL MUNDO?

¿Quiénes gobiernan el mundo? Considero que es una pregunta muy interesante pero a la vez muy problemática. Puede tener distintos puntos de vista según el país, situación o color de piel. Aun así, creo que si la gente se parara a razonar en la cuestión, se darían cuenta de quién  influye más en sus vides y por lo tanto, quiénes dominan el mundo.

 En los últimos años y gracias a ésta crisis económica general que ha afectado a casi todos los países de nuestro planeta, hemos podido ver cuáles son las potencias más dominantes. Quién da préstamos a quien, los niveles de paro de los países, el aumento de la explotación de los países tercermundistas y también, los primeros conflictos para dominar situaciones geográficas estratégicas como en el caso actual del conflicto  de la Península de Crimea.

En el primer momento, al pensar en grandes potencias, se nos viene a la cabeza los siguientes nombres: Estados Unidos, Alemania, Rusia y China. Estados Unidos y Rusia, ya desde la segunda Guerra Mundial, cogieron la suficiente fuerza para llegar a ser una de las potencias más ricas e importantes de todo el mundo. En el caso de Alemania, no le fue tan bien en la Guerra, pero se supo recuperarse a gran velocidad y consiguió llegar a ser uno de los países con mejor económica. También, los tres países anteriores tienen el domino  y son proveedores de la gran parte de armas de todo el mundo. Está claro quién está detrás de toda la violencia causada por las armas. Al hablar de China, nos encontramos con un caso peculiar. China, con una superpoblación, ha sido capaz de poner en marcha una gran estructura de mercado interior pero sobretodo exterior repartido por todo el mundo. El 70% de los artículos  que puedes contener en tu casa, provienen de China, desde los zapatos, hasta los teléfonos móviles pasando por los bolígrafos. En éste caso, está claro quien domina el mercado.

Sin embargo, ya sea por la construcción de las armas de Estados Unidos, Alemania o Rusia, o por todos los artículos producidos por China, éstos, dependen claramente del petróleo. Pero,  ¿dónde se encuentra? Al hablar de éste tema, nos encontramos con el nombre de países que deberían ser los más ricos del mundo a causa de su gran recurso, sin embargo, están en la cola de los ricos. Solo los pocos jeques del país, son los únicos que se benefician de éste producto. Éstos son los que deciden a quién se lo venden, a quién no y  también son los que proponen los precios. Toda ésta hecho con petróleo.  Es tan necesario tanto para el transporte, como para fabricar las bolsas de la compra o él ordenador. Por eso, al final de todas esas grandes potencias económicas y comerciales, encontramos estos cuatro señores privilegiados, si así se les puede llamar, que son los dominantes de ese material tan preciado, por lo tanto, son los que se podrían denominar los gobernadores del mundo

Por otro lado, si no nos centramos en una base tan económica, podemos decir, que en la cima del mundo están los medios de comunicación. Si, esa cosa que parece tan simple como un diario, un telenoticias o hasta un anunció de un producto. En  mi punto de vista, socialmente, éstos son los que dominan el mundo. Si ahora en  la sección internacional del telenoticias contaran un barbaridad, nadie se enteraría, porqué en teoría, los medios de comunicación son de fiar y te cuentan la “verdad”. Sin embrago, esa información puede variar mucho según la ideología del canal, el país donde se reside o hasta la hora en que se emite. No es lo mismo hablar de la consulta de Catalunya en TV3, que en televisión Española, o por ejemplo en cualquier canal de  mediaset. ¿Cuántas chicas padecen trastornos alimenticios causados por los anuncios de modelos, actrices o esas mujeres prototipo? O como son capaces de vender productos totalmente ridículos e inservibles a altos precios.


Actualmente,  y más ahora con el desarrollo de las redes sociales, la gente está pendiente de las noticias de la televisión, se creen todos los anuncios o todo lo que se puede decir en la red social. Éstos, tiene una gran capacidad de persuasión y una gran influencia en la vida diaria de las personas. Por eso, considero necesario prestar mucha atención y actuar con precaución delante los medios de comunicación. Son muy fuertes y tienen mucha influencia en nuestras vidas, por eso, considero que son los que gobiernan la sociedad, a la misma altura que los mandantes del  petróleo que gobiernan los países y en consecuencia todos sus habitantes.

¿Quién domina el mundo?

Con el tema de esta redacción consigo hacerme muchas preguntas y plantearme cosas que antes no daba ninguna importancia, como es el afán de dinero que tiene la gente. Porque aunque no queramos reconocerlo, todos y cada una de nosotros ansiamos el dinero, ya que con éste podemos conseguir mogollón de cosas y podemos cumplir la mayoría de nuestros sueños. Es entonces cuando me pregunto si el dinero es quien domina el mudo, porque  las personas que tienen gran poder en el mundo son las que tienen gran cantidad de dinero y entonces podríamos suponer una relación entre los dos términos; dinero igual a poder. Pero remarcando esta relación, cave decir que estoy totalmente en contra debido a que el dinero es un simple término abstracto que nosotros los humanos le hemos puesto un valor añadido. Aunque no queramos verlo toda la población de clase media tenemos más poder del que podemos imaginarnos. Por lo tanto podemos decir que el dinero no es quien domina el mundo sino que nosotros mismos le damos un valor queriendo que este domine el mundo.

Desde mi punto de vista, nos encontramos en una sociedad capitalista, donde la juventud ha sido educada con fines consumista, haciendo que esta alabe el dinero como si fuera un dios. Este potente consumismo alimenta al mundo dando importancia a las cosas materiales y haciendo entrar a la sociedad en una fuerte montaña rusa de subidas y bajadas. Pero no todo esto es malo, porque debido a este fuerte consumismo vivimos en un mundo en el que cada día se inventan cosas nuevas que nos hacen la vida más fácil y placentera.

Es entonces cuando viendo en el mundo en el que vivimos, puedo decir claramente que aquellos quienes dominan el mundo, son esas personas que son capaces de inventar o desarrollar algo que crea una necesidad en la población. Ya que si consigues que todo el mundo dependa de tu invento o material, no te hará falta ni el dinero porque ese mismo objeto se puede transformar en una moneda de cambio con  la cual poder pagar las cosas.

Es decir que las personas no dominan el mundo, sino que, son sus mentes las que ingenian situaciones favorables para llegar a la cumbre.

¿Quién domina el Mundo?

En el mundo en el que vivimos, no somos esclavos ni de un jeque, ni de una secta, ni de un rey, estamos sometidos a un poder superior. Sin duda alguna, somos esclavos de la codicia, materializada en su forma más simple: el dinero.

El mayor aliado de este dictador son la envidia, la avaricia y nuestro sistema  capitalista que lo tolera y lo fomenta.  Algo tan simbólico e artificial como lo es el dinero, puede llegar a decidir cuándo y cómo terminar con nuestra existencia. Es más, el dinero condiciona además nuestras vidas y  nuestra manera de vivirla.

Los dictadores humanos, son simples personajes corrompidos por el ansia de poder y el afán de dinero que han dejado su alma con el fin de conseguir tales propósitos. Vivir en un mundo en el cual la vida de alguien está subordinada a un mero papel, una simple transacción bancaria o bien a un metal cuyo valor es abstracto, es sin duda la peor dictadura a la cual los humanos estamos sometidos.

Yo, como ser humano, no tengo el derecho de vivir libre y dignamente sin estar relacionado de alguna forma con el dinero, tengo que pagar impuestos para respirar, para vivir en un mundo el cual parece ser que todo es propiedad de alguien y que nada es de todos. ¿Somos tan tontos que hemos llegado a ponerle precio a la tierra? Es difícil llegar a creer que hemos llegado a poner un precio a la justicia y a la libertad.


Si no poseo poder económico no tengo derecho a nada. El mundo es del dinero, si tengo dinero seré amo de las personas pero seré el más triste y desgraciado esclavo del dinero, un simple súbdito de este superfluo mundo terrenal.

¿QUIÉNES GOBIERNAN EL MUNDO?

Plantearme esta pregunta, supuse en un momento dado, seguramente me ocasionaría toda una lluvia de dudas, y me sería imposible elaborar mi propia conclusión sobre el tema. 

Sin embargo, a la hora de la verdad, es decir, hace justo un minuto, antes de ponerme a escribir, lo vi muy claro. Y lo cierto es que quizá no voy tan desencaminada, es más, mi idea incluso podría tener coherencia. 

En primer lugar, me gustaría replantear la pregunta titular; a mi parecer, no debemos preguntarnos tanto "quién" gobierna, sino "qué" gobierna el mundo. Es simple, basta con reflexionar durante unos momentos sobre aquello que, desgraciada y comúnmente, mueve a las personas, a los países y a la humanidad en general. 

Dejándome ya de rodeos, ese gran qué nos conduce al protagonista imprescindible e indispensable de la historia de nuestras vidas: el dinero. Es así, el dinero es el motor del mundo; nos guste o no, queramos admitirlo o no. ¿Se atreve alguien a negarlo, acaso, a menos que se trate de un ermitaño? 

"Poderoso caballero es Don Dinero" - que se decía. 

Así pues, si el dinero manda, aquél o aquellos que lo posean en más cantidad tendrán el poder. Con dinero se consigue todo, pues no eres solo tú quien lo cree, sino también los que te rodean, por lo que nosotros mismos hemos acabado creando todo un mercado en el que todo vale mientras cuentes con un buen colchón de billetes a tus espaldas. 

Desde mi punto de vista, es un poco triste que las sociedades caminen con un fin pura y duramente económico. 

Existe aquella filosofía de que "el dinero no da la felicidad"; pero, para más INRI, esta frase tan esperanzadora para algunos ha ocupado un segundo lugar en nuestro día a día para dar paso a otra más acorde a nuestra mentalidad materialista. Porqué... "El dinero no da la felicidad, ¡pero ayuda!".

De verdad, las personas, somos de lo que no hay. 



Marta Gallego


lunes, 17 de marzo de 2014

¿QUIÉN DOMINA EL MUNDO?

Esta pregunta tiene múltiples respuestas, y según a quien le preguntes te contestará una cosa u otra. Si me preguntas a mí, responderé que quien manda es el dinero. En la sociedad capitalista quien domina y dirige el mundo es el dinero. El capitalismo se basa en crecer cada vez más y más, sin parar, y quien más dinero tiene, más influencia y más poder tiene.

Todo depende de la economía, esta es el motor de nuestra sociedad, y cuando esta falla, todo falla. Adam Smith, es considerado el padre del capitalismo y en el siglo XVIII dijo que no debe haber regulación alguna en la economía, que el mercado debe actuar de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda. Estas teorías aún son actuales, y muchos países basan su modus operandi en las teorías de Smith. Así pues, se explica que el dinero mueva el mundo, y no hace falta entender mucho de economía para afirmarlo.


Por el contrario, no creo que haya una única cosa que haga funcionar el mundo, es más bien un conjunto de elementos. Es verdad que el dinero es muy importante, pero no lo suficiente para dominar el mundo. Aún hay cosas que el dinero no puede comprar, y mientras así sea el dinero ni dominará el mundo, pero al fin y al cabo todo depende de nosotros, porque el dinero no es nada sin las personas.

¿QUIENES DOMINAN EL MUNDO?

En todos estos últimos años de crisis económica, nos hemos dado quanta de que el dinero es lo que mueve el mundo, por esto, cuando el dinero está mal repartido, lógicamente hay mucha gente que no pasa mal. Pero lo peor, es que todo el dinero del mundo, se mueve en diferentes masas según una pequeña minoría lo decide. Por lo tanto, esta minoría rige en gran parte la sociedad mundial.

Uno de los grandes defectos de los humanos, es que por naturaleza es avaricioso y siempre pretende imponerse sobre las demás personas. Este fenómeno no tan solo persigue a los hombres, sino que a las especies anteriores a la humanidad ya lo practicaban, incluso hoy en día se observa. Ahora bien, el ser humano, ha utilizado su mejor capacidad, la de razonar para imponerse sobre los demás intentado que estos no se enteren para evitar revoluciones o cosas por el estilo.

Esto aplicado hoy en día, podríamos decir que en un mundo capitalizado como el actual, lo que rige a la persona es el dinero, por lo tanto, para poder dominar a la sociedad es clave tener el control del dinero, pero sobretodo, concienciar a la gente de que este el mejor método para seguir a delante.
Así pues, es lógico pensar que las personas que mueven los capitales más importantes serán los que marcaran el pulso del mundo, ya que podrán decidir si castigan o benefician a las diversas regiones mundiales, o personas que puedan tener una influencia más bien ideológica en la sociedad. Un caso claro de mucha actualidad, son la sanciones económicas que les han impuesto a los diversos ejecutivos de Rusia por dar soporte a la independencia de Crimea.


En mi opinión, creo que estamos demasiado condicionados por todas las decisiones que toman un puñado de personas que solo se dedican a hablar. Creo que deberíamos ser más fieles a nuestros razonamientos y no dejarnos convencer por ecos que personas que al fin y al cabo solo buscan el beneficio para algunos.

¿QUIÉN DOMINA EL MUNDO?

Para esta pregunta hay dos tipos de personas: las que te contestaran que quienes dominan el mundo son organizaciones secretas milenarias o las que te contestaran cosas más corrientes como por ejemplo los medios de comunicación o el dinero. Yo, aunque haya escuchado a esas personas que piensan en conspiraciones contra vete a saber tu qué o quién y que los mundanos estamos indirectamente gobernados por dichas organizaciones oscuras, soy más de pensar en algo más corriente, realista y razonable.

Hoy en día existen diferentes fuerzas de las cuales algunas son más visibles y tangibles que otras que pueden llegar a dominar el globo terráqueo. Por ejemplo, el caso más claro que encuentro es el de los medios de comunicación (que antes he comentado, por cierto). Los medios tienen una influencia muy grande sobre la raza humana por el hecho de que las personas tenemos metido en la cabeza que los medios de comunicación siempre cuentan la verdad y nada más que la verdad. Pero, tenemos que agudizar nuestras vistas y ser más hábiles para que no nos tomen el pelo porque, es cierto que lo que acabo de decir mueve masas. Y es que todos y absolutamente todos los medios de comunicación, y con esto me refiero a diarios, canales de televisión, de radio, páginas informativas en internet, etc tienen alguien si más no, poderoso e influyente que enfoca las noticias de la manera que a su ideología le convenga. Por eso, desde pequeña siempre me han remarcado que consulte diferentes fuentes de información para hacerme una opinión propia.

Otro ejemplo muy visual y más agresivo quizá, sería el dinero. No hay mayor cosa que todo el mundo desee poseer más que una buena cantidad de dinero en sus cuentas. El dinero se ha convertido en nuestro dios materialista y postizo con el que hacemos y deshacemos a nuestro antojo, con el que podemos serlo todo o nada y con el que o se pierde mucho o se gana mucho. El dinero llega a controlarnos hasta tal punto que ya me dirás tú cuantos días llegas a vivir o a sobrevivir, directamente, sin tu dinero. Es necesario para cualquier cosa, para comer, para estar en una casa, para poder estudiar, para poder asearte o para comunicarte, etc; que no podemos vivir sin él. Incluso se ha inventado una frase acerca de nuestra relación con el dinero la cual es que el dinero no te da la felicidad.

Sin embargo, soy de las que piensan que, como he dicho al principio, hay en nuestro alrededor fuerzas o energías que son capaces de dominar el mundo como el amor, el respeto, la amabilidad, etc, cosas inmateriales que tienen una influencia extraña y potente en el ser humano.

Después de todos estos ejemplos debo confesar que también paso a ser del otro tipo de personas. Es imposible no pensar en todo el abanico de posibilidades y quien diga lo contrario miente, es inevitable. A veces pienso que puede ser verdad que haya alguien o algún grupo u organización que nos gobierna en la sombra y que probablemente se ría de nosotros por estar pensando quién domina el mundo.


Así pues, creo que son un conjunto de cosas las que dominan el mundo porque nosotros les damos las armas necesarias para eso porque somos así, cuando algo nos gusta o nos llama la atención o convence a un gran número de personas, lo cogemos y lo hacemos, casi, imprescindible hasta el punto de alienarnos. 

viernes, 7 de marzo de 2014

¿Quién domina realmente el mundo?

Probablemente haya millones de opiniones diferentes sobre quién o qué cosa domina el mundo. Yo opto por la segunda, defendiendo desde un buen principio que el origen de todos nuestros bienes y males son los medios de comunicación. 

Entiendo que puede parecer extraño culpar a una forma de mostrar contenidos de esto teniendo a tantas personas a quienes les sobra el dinero, a los políticos, a la Iglesia, a Estados Unidos, a las empresas farmacéuticas... la lista no acabaría nunca. A primera vista puede parecer que todo son ventajas de un mundo tan desarrollado y moderno: mejor transferencia e internacionalización de la información y muchos puestos de trabajo relacionados con el sector, ¿qué más se puede pedir? Pero la verdad es que tienen una influencia impresionante sobre nosotros y muchas veces la información que se nos da no es del todo correcta, está "maquillada", lleva mensajes de guerra y violencia, nos inculca unos principios y unos modelos de supuesta perfección lejos de lo que es bueno para nosotros. Podría culpar a las personas que hacen posible que la información nos llegue a todos y no me estaría equivocando tampoco. El verdadero problema no está en que circulen hechos que han pasado en la otra punta del planeta mas, de lo contrario, uno iría al lugar en cuestión sin saber cómo está la situación política, por ejemplo. Los medios de comunicación realmente dominan nuestro mundo, y principalmente en el ámbito psicológico. ¿Cuántos adolescentes sufren trastornos alimenticios por culpa de esas modelos talla 0? ¿Cuántos pobres ancianos se compran el cacharro de turno para que les cure el dolor de espalda? ¿Qué me dicen de aquellas personas que sufren una depresión viendo cómo está el mundo? En los telediarios se nos presentan diariamente cinco noticias malas y dos buenas. De esta manera los medios consiguen cambiar inconscientemente nuestra manera de pensar a una más pesimista, cosa que no nos lleva a nada bueno. Es lo que, en mi opinión, lo diferencia de las otras personas y cosas que he nombrado al principio: el hecho de que está presente en nuestras vidas diariamente y nos afecta sin que nos demos cuenta. 

Todo esto me lleva a concluir que, efectivamente, quien domina realmente el mundo son los medios de comunicación y las personas que están detrás de ellos. Es una pena que un recurso tan sumamente importante sea utilizado con tales fines y, puesto que es imposible que éste deje de lado su función persuasiva, sería recomendable que no nos dejemos influenciar tanto. 

lunes, 3 de marzo de 2014

El suicidio

No existe asunto con el que le de más vueltas a la cabeza. 

"¿Tengo YO derecho a decidir sobre mi vida?"

En una sociedad en la que es habitual el creer que podemos hacer lo que queremos con nuestros cuerpos y vidas, esto genera un fuerte debate. Y es que, por el momento, nuestra libertad es "libertad" hasta un cierto punto.

Métodos como la eutanasia, sobre la cual hablamos ya el año pasado, no se pueden aplicar en nuestro país por ley. El suicidio, asimismo, está también muy mal visto en general, pues a mi parecer despierta muchos prejuicios y opiniones entorno a la vida del fallecido, opiniones y seguramente mentiras que corren de boca en boca  sin cuidado alguno. 

Y, por desgracia, eso es lo que nos falla a las personas, como personas que somos. 

Bien, allá voy. 

En mi opinión, el suicidio, o la autodecisión de poner fin a nuestra vida, no merece una concepción tan sumamente aterradora, por decirlo de alguna manera. Es decir, no comparto la voluntad de aquellos que se suicidan, pero cada cuál, al fin y al cabo, es dueño de sus actos, hasta el punto de costarles la vida. 

He dicho que no compartía la idea de suicidio, y no lo hago por el siguiente motivo. 

Creo que las personas a las que se les pasa por la cabeza suicidarse tienen un gran problema, más allá de aquellos que les causan ese inminente deseo. Quizás suene un poco ingenuo, pero todo el mundo debería intentar buscar, encontrar y sacarle jugo a la vida, pese a que parezca que estemos en un callejón sin salida o que no hay luz al final del túnel. Y... No; la luz no está en la muerte. 

Deberíamos pensar que, a partir del momento en que nos vamos para el otro barrio, hablando en plata, nunca más podremos disfrutar de este mundo en que vivimos, de la familia o de los amigos. Me cuesta pensar que se puede "no tener nada", incluso diría que siempre hay algo por lo que merece la pena seguir adelante y luchar. 

Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante de un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio. 

"Diós no nos pone pruebas que no podamos soportar", que se dice... 

Así que adelante. 

viernes, 28 de febrero de 2014

TODA AYUDA ES BUENA PARA PASAR SELECTIVIDAD






Aquí os dejo un enlace en el que os informan sobre una aplicación gratuita (eso dicen ellos, yo no la he probado) con preguntas tipo "trivial" de selectividad.

Por si quereis probarla. http://www.elandroidelibre.com/2014/02/prepara-las-pruebas-de-acceso-a-la-universidad-con-el-juego-questions-pau.html

domingo, 23 de febrero de 2014

EL SUICIDIO


Este es un tema que siempre lleva mucha discusión, básicamente por dos grandes ideologías predominantes tanto en este tema como en muchos otros. Principalmente, ésta dos ideologías, serían la religión frente de un grupo de ideologías más progresistas.

La gente con una visión más tradicionalista, argumenta que la vida es un privilegio y que debe aprovecharse, a demás de la idea de que la vida solo la puede quitar Dios y no nosotros mismos. Así que esta gente rechaza el suicidio ya que cree que viene a ser un acto de avaricia porque otra persona podría haber aprovechado más la vida, a demás de cometer un pecado ante Dios.

Los partidarios de una visión más progresista, creen que cada persona puede hacer con su vida lo que quera y que a pesar de ser un privilegiado en el sentido de poder vivir, tienes el derecho de poder cesar tu vida donde y cuando quieras.

Des de mi punto de vista, creo que la solución esta en un punto medio entre las dos ideologías. Durante esta crisis, me he dad cuenta aún más, que hay mucha gente que sufre una condiciones de vida muy injustas, por ello, deciden quitar-se la vida para ahorrarse sufrimiento. En este caso, creo, que la solución no pasa por el suicidio, sino en intentar pedir ayuda a la administración o donde o quien sea para intentar mejorar la situación. Ahora bien, hoy en día, esta solución quizá sea un poco utópica.

Por el contrario, hay otra gente que decide acabar con su vida, bien porque creen que su significado en este mundo es nulo, bien porque creen que ya lo han hecho todo. Pero sea como sea, creo que estas personas no se quitan la vida para terminar con algún sufrimiento, sino, es debido a una decisión puramente existencial, de lo que están completamente concienciados. Estas personas, desde mi punto de vista, no necesitan ningún tipo de ayuda, que hay que dejarlas actuar por su propio razonamiento.

¿Es justificable el suicidio?

Todos nos hemos preguntado alguna vez qué sentido tiene quitarse la vida. Y es que observar cómo una persona rebosante de salud toma esta decisión nos parece una locura. Habitualmente, el suicidio está motivado como fuga y liberación de un estado de angustia o como acto de desesperación. Otras veces el suicidio se entiende como gesto agresivo contra personas como padres, el hijo o hija propios, presuntos culpables del sufrimiento. Hoy sorprende la poca o nula importancia de los motivos: una mala nota en el colegio, la primera desilusión amorosa, un reproche de los padres... ¿Es posible, o mejor dicho, es correcto que por cosas de tan escasa importancia haya de privarse de la vida?
                       
Ante una situación en la que alguien quiere suicidarse, la psicología y la filosofía buscan respuestas a esta pregunta. La reflexión va estrictamente ligada a los fenómenos sociales y culturales de nuestro tiempo ya que cambian la imagen que uno tiene de sí. En el mundo globalizado en el que nos encontramos, ya queda más que claro que quien no es talla 0, rico y social pertenece a un grupo de más baja categoría. A pesar de que acto seguido surjan multitudes que intenten desmentir esto y cambiar la sociedad, en nuestro interior siempre está presente la imagen de aquello que nos falta para ser “felices”. Los suicidas llevan esto al extremo y no se limitan a pensar qué les falta para disfrutar de su vida, sino que deciden sencillamente poner fin a su vida.
Ciertamente, se podría objetar que una persona que desea morirse simplemente no está bien de la cabeza, y que su comportamiento irracional es injustificado. No obstante, tener deseos diferentes a la mayoría no es estar loco. No tiene sentido considerar este acto como consiguiente a un problema mental porque realmente desear morir es igual de irracional que desear vivir. Es obvia la inexistencia de cualquier mención que pudiera hacer al suicidio asistido, la eutanasia, por su clara finalidad de acabar con el sufrimiento de una persona hospitalizada en estado grave. Si lo hacemos con los seres animales sin tener ningún escrúpulo no veo lugar a discusión.
A su vez, el argumento religioso de que Dios y sólo Dios tiene derecho a darnos y a quitarnos la vida quedaría refutado matizando que, en tal caso, también Dios y sólo Dios promete una vida sin sufrimientos. Está a nuestro alcance ver la cantidad de personas que hoy en día malviven en la calle o no tienen trabajo, o tienen la vivienda hipotecada o embargada o todas las anteriores juntas, no está precisamente a gusto con la vida. ¿Eso significa que Dios les ha dado la espalda? ¿Dios bondadoso tiene derecho a hacer esto? Creo que la respuesta a este argumento es evidente.


En breve, personalmente estoy en contra del suicidio por todos los contraargumentos anteriores. No obstante, opino que es imposible cesar este fenómeno dramático pero podría controlarse. En el contexto de un Estado de Derecho, el suicida debería ser examinado por un juez o un psicólogo antes de que se le concediera el permiso para suicidarse. También sería razonable que se le intentara convencer de que puede disfrutar de su vida si se lo propone, pero, una vez hecho esto, ¿qué razón hay para impedirle que sea él quien ponga el punto final a su existencia?


sábado, 22 de febrero de 2014

El suicidio

Conocemos el suicidio como el acto que lleva a cabo un ser a quitarse su propia vida. Este acto, normalmente viene precedido por diversas causas como pueden ser problemas que rodean a la misma persona. El suicidio podríamos considerar que es el último remedio por aquellos que se ven abordados por muchos problemas y ha perdido la esperanza de conseguir cosas en su vida, ya que con él se libran para siempre de los mismos problemas que los rodean, siempre teniendo en cuenta las trágicas consecuencias, la muerte.

Si nos ponemos a analizar el suicidio podemos sacar sus puntos positivos y sus puntos negativos. Como único punto de vista positivo, a mi parecer es el hecho que eludes cualquier responsabilidad en el mundo de los vivos. Como puntos negativos extraeríamos la consecuencia del primero, la muerte.

Yo personalmente estoy en contra del suicidio, ya que como dijo alguien algún día, “mientras hay vida, hay esperanza”, y me parece que todos en este mundo deberíamos luchar hasta el último suspiro, siendo la esperanza lo último que perdemos. Yo creo que si luchas de verdad para conseguir aquello que quieres, y le pones todo tu cuerpo y alma puedes resolver la mayoría de problemas y dificultades con las que te puedes cruzar.

El suicidio.

Desde el primer segundo en el que respiras, tú y sólo tú, eres dueño de tu existencia, tú tienes el control de ella y nadie, bajo ninguna circunstancia, debería elegir cuando terminar con tu vida. El suicidio ha existido desde siempre en la humanidad y sea por suerte o sea por desgracia, continúa marcando nuestra sociedad. En siglo XXI, mal que nos pese, la muerte sigue siendo tabú.

Hace ya unos siglos, la Iglesia castigaba el suicidio diciendo que  sólo Dios puede decidir cuándo y cómo tiene que morir una persona. Los sacerdotes que predicaban en contra del suicidio, no lo hacían por simple altruismo y benevolencia, lo que se pretendía era mantener a las clases pobres trabajando de forma miserable, sometiéndoles así a una esclavitud espiritual. ¿Qué peón seguiría trabajando en vida si, después de ella te esperara un descanso eterno?

Como ya he dicho, el suicidio no es cosa del pasado, hoy en día prevalece en nuestra sociedad pero con distintos matices. Cuando la medicina no puede salvar nuestras vidas y el dolor de la persona es insufrible, en muchos países es legal la eutanasia. Hay casos incluso, en que personas que creen que ya no están haciendo nada en vida, deciden hacerse la eutanasia y optar por la solución más fácil: rendirse.

Cuando la vida es muerte, la muerte es vida, esto no hay quien lo dude, pero últimamente aspectos tan superficiales como las relaciones sociales, han provocado el suicidio de muchas personas. Hace poco, fue noticia que una adolescente se había suicidado debido a unas fotos que corrían a través de las redes sociales. No sé hasta qué punto  llegó a ser traumática tal situación para la chica, pero sin duda alguna, no debería de haber supuesto el final de su breve existencia.


La vida es como una escultura de hielo, frágil pero a la vez preciada. Todo el mundo quiere evitar que este hielo se derrita y que se conserve en el mejor estado posible. El calor pesimista del fracaso, el sufrimiento y la falta de esperanza, derriten el hielo, el ánima de la persona y las ganas de seguir adelante. Considero que debería de estar en una situación muy crítica para optar por el suicidio, incluso si mi vida no tuviera sentido alguno. Si las circunstancias lo permitieran, buscaría como poder influir positivamente a la vida de otras personas para que no terminasen del mismo modo que yo. Aun así, la decisión recae en cada uno y la vida es una propiedad privada que no está en venta. 

el suicidio

Nos encontramos en una época de alta presión psicológica, consecuencia de la fuerte crisis que estamos viviendo y es en estos tiempos, donde encontramos en España un incremento de los suicidios en la población de clase media o baja. Estos hechos parecen no preocuparles a los dirigentes de nuestro país, cuyos intentos por ignorar los hechos deberían estar penalizados. Porque parece insultante que mientras hay gente que se suicida porque no tiene nada, el gobierno este ayudando a los bancos causantes del problema. Para poder más sobre este problema debemos ser audaces y entender el porqué del aumento de suicidios.

Al hurgar dentro del problema encontramos, que un porcentaje muy elevado de las personas que se suicidan tienen problemas de hipoteca o no tienen ningún trabajo. Eso quiere decir que sus ingresos son insuficientes para poder vivir. Este problema deriva de la cruel crisis que estamos viviendo y en él podemos ver la frialdad de los bancos, los cuales dan la espalda a los afectados por las hipotecas. Pero echar toda la culpa a los bancos seria no llegar al fondo de la cuestión debido a que las personas somos las principales causantes del problema. Nosotros fuimos quienes firmamos esas absurdas hipotecas sin pensar en el cuento de la lechera.

Hoy en día, la gente es llevada a extremos incontrolables donde cometen o pueden cometer cualquier estupidez. En esos puntos las personas ven el suicidio como la única salida que tienen. Es entonces cuando me pregunto si realmente quitarse la vida es una salida o es la forma de no afrontar tus problemas.

A mi parecer la vida es demasiado importante para dejar perderla por cualquier problema. Como siempre dice mi madre, todos los problemas tienen una solución, solo tenemos que ser capaces de escuchar a nuestro cerebro y encontrarla. Por esos motivos creo que el suicidio no soluciona tus problemas solamente los ignora haciéndote daño a ti mismo. El único modo de sobrepasar los obstáculos que nos pone la vida es afrontarlos hasta encontrar el remedio a tus problemas, porque en la vida tenemos que ser valientes y seguir hacia adelante.

EL SUICIDIO

El suicidio se refiere al acto en el cual un ser humano decide quitarse la vida por alguna razón. Hoy en día, no es difícil encontrar dichas situaciones o motivos que suelen acompañar al suicidio, por los tiempos que corren. Sin embargo, este escabroso tema es mucho más complejo y enrevesado de lo que parece a simple vista.

Podríamos determinar que hay infinitas causas por las cuales suicidarse y normalmente, todas esas se resumen a una mala temporada en que a uno las cosas le van mal. Entonces, en ese momento en que una persona se ve ahogada en sus propios problemas ve como única solución quitarse de en medio, aunque suene rudo decirlo de esta forma. Des de fuera, la perspectiva cambia, se ve como si todo tuviera solución, como si el suicidio fuera la opción más y como si las personas que se quisiesen suicidar no fueran lo suficientemente valientes para luchar por sus vidas.

En mi opinión, no se debe juzgar a la ligera a nadie en general pero a las personas que tienen tendencias suicidas porque no sabemos lo que nosotros haríamos si estuviésemos en su situación. Por otra parte, pienso que la vida es un regalo y que es una obligación luchar y esforzarnos para cuidar y vivirla.

A pesar de las malas rachas, el suicidio también puede ser usado con otros fines o con otros motivos. A veces, una persona no quiere seguir viviendo por el mero hecho de que no le gusta vivir porque, hay una gran diferencia entre las personas que no les gusta su vida con las que no quieren vivir. Pero, como ya he dicho, existen muchas razones que encontramos buenas para suicidarnos.


Al fin y al cabo el suicidio es un término tratado como una especie de epidemia o enfermedad que se puede curar con fármacos y tratamientos médicos cuando para mí, el suicidio es solo una pierda muy costosa que nos encontramos en nuestro camino pero con las dosis necesarias de apoyo, lucha, amor y ganar de vivir se puede superar. A veces los humanos solo necesitamos algo que nos haga sentir vivo, algo nuevo, algo costoso de encontrar y las personas que tienden al suicidio, solo les hace falta encontrarla. 

viernes, 21 de febrero de 2014

Nelson Mandela. ¿Un terrorista?

Me pregunto qué hubiese sido de la nación sudafricana sin Nelson Mandela, sin su "Tata". 

El político sudafricano que lideró los movimientos contra el apartheid, tras una larga lucha y veintisiete años de cárcel, presidió, en 1994, el primer gobierno en Sudáfrica que ponía fin al régimen racista del país.

Nacionalista, antirracista y antiimperialista; esa era su ideología.

Pero Nelson Mandela no sólo pensaba, sin que, más importante aún, también actuaba. 

Nació, y conoció un mundo lleno de injusticias y discriminaciones hacia la raza negra, hacia su raza, la cual cosa le impulsó, durante su juventud, a luchar pacíficamente por los derechos igualitarios de la humanidad, por la equidad entre blancos y negros. 

No obstante, en una sociedad en la que la violencia era la única solución a los problemas y la crueldad el único sentimiento palpable, él y su partido, el African National Concress, terminaron por convencerse de la imposibilidad de seguir luchando por métodos no violentos, los cuales no debilitaban al régimen y provocaban una represión igualmente sangrienta. 

Así pues, Mandela se encargó de dirigir el brazo armado del ANC , "La Lanza de la Nación", cuya estrategia se centró en atacar instalaciones de importancia económica o de valor simbólico, eso sí, EXCLUYENDO ATENTAR CONTRA VIDAS HUMANAS. 

Y ésta última frase es la que me hace preguntarme sobre las aptitudes terroristas de Madiba. 

Terrorismo: Forma violenta de lucha política mediante la cual se persigue la destrucción del orden establecido o la creación de un clima de temor e inseguridad.

De acuerdo con esta definición, podríamos decir que Mandela sí actuó y participó de actos terroristas. Sin embargo, él jamás trató de herir ni matar a sus compatriotas.  

Amaba la especie humana, logró conciliar a blancos y negros a pesar de los evidentes motivos que tenían estos últimos para no olvidar ni perdonar a aquellos quienes les anularon como personas durante décadas. 

Es curioso. Incluso con su marcha consiguió unirnos a todos. 

El cinco de diciembre de 2013 se despidió de este planeta que tanto le había hecho llorar, pero también sonreír. Se fue; dejando a todo un mundo sin aliento.