viernes, 20 de octubre de 2017

EL VALOR DEL ESFUERZO EN LA EDUCACIÓN.

¿A quien no le han dicho alguna vez “esfuérzate”, “estudia mucho” o “haz las cosas bien”?. Pues estas son algunas de las palabras que más hemos oído desde pequeños. Pero la verdadera pregunta es ¿Qué es el esfuerzo? influye o no? y por qué?.

El esfuerzo, podemos decir que el esfuerzo es la fuerza que pones para hacer una cosa pero si lo llevamos al campo de los estudios la definición sería la cantidad de tu ser que sacrificas por la educación. Y es esta diferente para cada cual porque no todos somos iguales y no todos estamos dispuestos a dar lo máximo de sí por algo que en éste caso es la educación. Desde un punto de vista personal creo que no es el esfuerzo lo que determina que una persona sea 1 o sea 2, porque tu puedes esforzarte al máximo y ser inferior a otros que no lo hacen. Eso sucede porque cómo he dicho anteriormente no somos iguales, y esa desigualdad viene dada por la forma de ser de cada uno y las diferencias biológicas de cada ser. Explicándolo mejor vendría a decir que una persona que sea despreocupada se enfrentara a su educación de una forma distinta del que tenga una actitud preocupada(por ejemplo), y referente a las diferencias biológicas quiero decir que la persona que sufre una enfermedad mental como el TDAH o síndrome de Down nunca sera como los demás. Estos ejemplos representan a grandes trazos la diferencia de 1 y 2, y es por eso que el valor del esfuerzo de cada uno no sera el mismo ya que el esfuerzo de algunos tendrá un valor mucho mayor simplemente por el sacrificio inmenso de aquellos que les cuesta mucho más hacer las cosas.

Para mí el esfuerzo no existe, la dedicación y el sacrificio en cambio si y es porque en un mundo donde tu esfuerzo sea insuficiente a causa de la desigualdad, éste para ti no puede tener ningún valor, así que conviertes ése esfuerzo inútil en “voluntad”. La voluntad para alguien cómo yo se valoriza por encima de casi todo porque es esta voluntad la que me hace seguir adelante con bastantes cosas. Y es esa voluntad la que hace que las personas diferentes persistan en lo que hacen.

Agrupando las ideas diríamos que el valor del esfuerzo, en éste caso, en la educación es distinto dependiendo de la persona en que te fijes porque hay esfuerzos menores gracias a la facilidad de hacer las cosas bien sin mucha implicación de esas personas y hay esfuerzos mayores gracias a la dificultad crónica de otras muchas. Por lo tanto, el valor del esfuerzo en la educación es relativo.

EL VALOR DEL ESFUERZO EN LA EDUCACIÓN

Siempre que se quiera conseguir algo tiene que haber un mínimo de esfuerzo que nos ayude a realizarlo, a llegar a nuestro objetivo principal. Pero, ¿por qué muchas veces no tenemos la iniciativa de exteriorizarlo?

Siempre he creído en la educación. Aunque cueste decirlo, la educación es un regalo para nuestras vidas. Pienso que, la educación tiene que ser la base motivadora para los niños y jóvenes de hoy en día. Para que ellos puedan aprender qué habilidades tienen y qué no, qué intereses les puedan gustar más,… Pero, ¿estamos seguros de que hoy en día se potencia la motivación?
La motivación, la iniciativa, la constancia, el sacrificio, la ilusión,… todos estos son características que van relacionadas con el esfuerzo, ya que si alguien quiere llevar a cabo una actividad, un proyecto,… tiene que tener un cierto punto pasional, una constancia en el trabajo, un objetivo motivador,… y todo esto desembocará al esfuerzo. Hoy en día, entre los jóvenes no aprecio un esfuerzo en los estudios, es decir, veo como si ellos, el futuro, fueran decayendo cada vez más. Sin ganas de trabajar o estudiar.
Reitero que los estudios de hoy en día no son ni mucho menos didácticos, es decir, a mi pesar, tendrían que reestructurar el sistema educativo de manera que a los alumnos les entrara ansia de ejercer, ganas de aprender,… y no siempre encontrarse ese libro lleno de teoría que te vas a tener que empollar para un examen.
Aprovechando la encuesta que hice para mi trabajo de recerca, cuatro de cada diez jóvenes tienen aptitudes para, en un futuro próximo, llevar a cabo un proyecto para ellos mismos. Muy a mi pesar, que 4 de cada 10 niños las tengan, no significa que las exterioricen. Y todo eso tiene que ver con la educación, con la sociedad, con su entorno familiar,… es decir, en general todos somos responsables.

Como conclusión a lo hablado, creo que la educación es un pilar fundamental para que se pueda observar un esfuerzo detrás una faena a los jóvenes de hoy en día, por ese simple motivo se tendrían que plantear, ya sean profesores o gente de más autoridad, de cambiar a mejor el sistema educativo.
Pero, también quiero recordar que a pesar del sistema educativo, fuera de la escuela estos adolescentes también tienen una vida, con eso quiero referirme a que, la gente de su entorno, la sociedad,... todos seremos responsables de que este esfuerzo se exteriorice.

EL VALOR DEL ESFUERZO EN LA EDUCACIÓN

Hoy en día han aumentado mucho los programas de televisión que venden la idea del “éxito fácil”. Son ejemplo todos esos programas en que jóvenes sin estudios y con muy poca cultura exponen su vida privada a las cámaras y por ello ganan reales fortunas. ¿Pero es cierta esta idea de éxito?


Sin duda alguna el esfuerzo es la única manera de llegar al verdadero éxito. Y en el caso que he mencionado antes de esos programas de televisión donde jóvenes venden sus vidas, estos casos nos quieren mostrar la idea de éxito pero realmente no son éxitos verdaderos. Todos estos chicos y chicas lo único que logran en participar en estos programas es su minuto de fama. Y cuando ya no sean de interés para los telespectadores, se quedarán sin nada.

El éxito es la recompensa de un anterior esfuerzo. Por eso es muy importante que en la educación, y sobre todo en la educación primaria se enseñe lo que es conocido como “la cultura del esfuerzo”. Y es un elemento fundamental, para lograr el éxito, la motivación en la educación y en los estudios. La motivación es la clave del esfuerzo y el esfuerzo lleva al éxito. Por eso des de pequeños el sistema educativo tendría que enseñar a los niños que sin esfuerzo no hay recompensa, que si quieren lograr algo hay que trabajar por ello.


Resumiendo, la educación es fundamental, sobretodo la primaria, para instaurar a los niños la mentalidad del esfuerzo. A parte, la educación debería motivar al alumnado porque si uno está motivado es más fácil esforzarse y como consecuencia lograr el éxito. Aunque también se debería enseñar que el éxito fácil no es real, que todo lo que muestran los programas comerciales de televisión no es ni esfuerzo ni éxito. Porque sin trabajo no hay recompensa y sin esfuerzo y dedicación no logras tus metas.


Raquel Font Navarri

jueves, 19 de octubre de 2017

Valor del esfuerzo en la educación

Llegarás a ser exitoso en tu vida si te esfuerzas y te conviertes en un buen estudiante, las personas más inteligentes son las que tienen los mejores trabajos, debes estudiar mucho para llegar a ser un médico o un abogado exitoso. ¿Quién no ha escuchado nunca estas oraciones? Desde que somos bien pequeños nos han ido recordando constantemente que los estudios son muy importantes, que nuestro futuro depende de nuestro esfuerzo actual para sacar las mejores calificaciones posibles, que el éxito depende del empeño que pongamos a la hora de trabajar y estudiar. Pero, ¿realmente nuestra inteligencia o nuestras vidas deberían reducirse al esfuerzo para sacar buenas calificaciones?  

El sistema educativo actual posiblemente no está planteado de una manera demasiado favorecedora para aquellos que estudian: se nos imponen unos conocimientos obligatorios y necesarios para llegar a tener un mínimo de cultura –algo que, teniendo en cuenta el pasado histórico de todas las naciones que han existido, es realmente necesario–, pero que a su vez clasifica y pone etiquetas a todas las personas que están integradas en este, muchas veces sin tener en cuenta las dificultades que algunos estudiantes puedan tener: los listos, los vagos, los tontos… Así mismo, estas, sin darnos cuenta, nos limitan y nos obligan a mantener una apariencia: los listos deben esforzarse para alcanzar la perfección, de lo contrario se les abronca y los vagos o tontos, por consiguiente, pierden las ganas de esforzarse ya que saben que siempre serán juzgados de la misma manera, perdiendo así a personas que podrían llegar a desarrollar un gran talento de una forma que no sea la de memorizar la lección.

En la misma línea podemos apreciar que no sólo el sistema de calificaciones nos etiqueta, sino que también es el causante de muchos otros problemas que experimentan los estudiantes. Actualmente me encuentro cursando el bachillerato y, hablando desde las vivencias propias y de algunas observaciones que he hecho sobre mis compañeros, puedo afirmar que el sistema calificativo es un factor que condiciona nuestro estado anímico e incluso mental. No es solamente una etapa de nuestras vidas que se pasa volando; estamos en un momento en el cual tememos a la tan conocida selectividad, un examen que nos calificará como aptos o no para cursar ciertos estudios, justo delante nuestro. Esto, dicho de otra manera, supone un estrés añadido al de los propios exámenes puesto que no sólo tenemos que estudiar, sino que no también nos “obliga” a esforzarnos para alcanzar un nivel que nosotros no nos hemos marcado y que no siempre se puede alcanzar. En consecuencia, la impotencia, la rabia e incluso el dolor y tristeza nos inundan e incluso nos pueden llegar a deprimir u obsesionar cuando no logramos nuestros propósitos.

Sintetizando, pues, diré para terminar que sinceramente no pienso que el esfuerzo en los estudios sea algo que se deba inculcar de la forma en que la sociedad lo está haciendo actualmente: este debería realizarse por el deseo de uno mismo y no para alcanzar metas o niveles que nosotros mismos no nos hemos marcado. El esfuerzo debería suponer trabajo, pero no desesperación, dolor o llanto por no lograr las notas deseadas. 

514 palabras

EL VALOR DEL ESFUERZO EN LA EDUCACIÓN


“El esfuerzo lleva al éxito”, esta es una de las frases más usadas por personajes que actualmente  tienen gran repercusión en la sociedad o que por otro lado sostienen altos cargos o trabajos bien pagados, y que por tanto han recibido una buena educación.  ¿Pero realmente el esfuerzo es el medio para llegar al éxito en tu vida?
Según mi opinión, el esfuerzo, pero más concretamente el esfuerzo personal, es uno de los medios con el cual poder triunfar en los estudios y a la vez en la vida en general. Una persona que trabaja de manera correcta, constante,… será una persona que a lo largo de los años, obtendrá cualidades y capacidades que otros no tendrán, y todo gracias al esfuerzo.
Pero existe la idea de que el esfuerzo en relación a los estudios, solo debe llevarse a cabo en el instituto o hasta en el bachillerato, y es aquí donde fracasan algunas personas. Creo que la idea del esfuerzo personal debe inculcarse a los jóvenes des de sus primeros años (estudios primarios), de esta manera conseguiremos que los niños tengan ganas de esforzarse y de seguir sus metas, por alocadas que puedan parecer en su juventud. Si adquieren esa idea de esfuerzo, tendrán buenas notas y las mantendrán hasta el final de sus estudios.
Pero esta idea que puede parecer muy simple y fácil de aplicar, no lo es tanto como parece. ¿Cómo le harás entender a un niño que simplemente piensa en pasarlo bien y jugar, que debe estudiar y esforzarse? Pues es aquí donde entra en acción la escolarización y la ayuda de las familias.  Si optáramos para hacer una educación la cual no estuviera basada en puntuar y calificar a las personas, sino que valoráramos factores como la creatividad o por ejemplo el esfuerzo, creo que los jóvenes mostrarían más interés en los estudios y esto los llevaría a esforzarse en ellos y a mejorar.
A su vez, la faena de los padres, ha de ser que sus hijos vean cosas como los deberes, como una manera de divertirse y por ejemplo pasar tiempo en familia realizándolos. Si llevamos a cabo este proceso en los primeros años de escolarización, después no hará falta preocuparse si tu hijo hace los deberes o no, ya que se habrá acostumbrado a hacerlos y no tendrá problemas en ello.
En conclusión, creo que la idea de esfuerzo personal debe transmitirse a todo el mundo, pero más concretamente a los jóvenes en las escuelas, pero también es sus casas.


Julià PaÜls

El valor del esfuerzo

EL VALOR DEL ESFUERZO

Desde bien nacidos nos tratan de inculcar un valor fundamental para la progresión y la supervivencia, el esfuerzo.
Desde los principios de la escolarización primaria se esfuerzan en estimularnos a base de pruebas académicas que requieren un esfuerzo adicional. Creen que así, los niños van a tratar de dar lo bueno y mejor de ellos mismos para destacar en los resultados, una especie de competencia entre ellos inculcada por el sistema educativo. Pero, ¿Realmente, un niño de tan solo 10 años va a esforzarse pensando que depende de su sacrificio podrá conseguir un futuro u otro? O ¿Realmente va a buscar la manera para, con el mínimo esfuerzo lograr sobrepasar esa barrera denominada “suspenso” y a la vez poder dedicar el máximo de tiempo al ocio?
Teniendo en cuenta la capacidad de raciocinio de un niño, no creo que su objetivo sea darlo todo en sacar las mejores notas sino, disponer del máximo de tiempo para sus intereses y, aprobar. ¿Y si, en vez de seguir poniendo esos obstáculos, incentiváramos sus ganas de esforzarse ayudándoles a amar lo que hacen, es decir, reorganizando los conceptos enseñados para que se les hiciera más ameno estudiar? O ¿Facilitáramos la especialización desde principios de la secundaria para que se empezaran a enfocar hacia eso que les motiva y no se vean estudiando materia que no les va a llenar el vació de su objetivo?
Un alumno de bachillerato encaminado hacia ciencias, dudo que le sea atractivo y útil profundizar en la literatura española, y a la vez, dudo que le dedique el tiempo que le va a dedicar a cualquier otra asignatura de la rama del científico. Por el contrario, ese tiempo que va a invertir en conocimientos que no le motiven, es tiempo que va a dejar de invertir en eso que le plazca estudiar.
Así que, para captar la atención y el esfuerzo de los alumnos, tanto como el de los adultos en su mundo laboral, deberían amar el esfuerzo que realizan y encontrar en ello alguna afinidad, igual que una buena figura de ejemplo. Y no solo eso, sino que, deberían encontrar en el esfuerzo una confianza, una garantía.
Es por eso que veo este valor en decadencia, cada vez más fracaso escolar, hecho que supone que menos gente va a llegar donde podría llegar y desde allí conseguir sus objetivos.

No hay la más remota duda de que el esfuerzo es la clave del éxito. Aquí el problema es, como incentivamos a realizar este trabajo de más. Hagamos que la gente haga lo que le guste, así, seguro que no van a poner trabas para dedicar todo en cuanto puedan en mejorar constantemente.   

USOS del PRONOMBRE "SE"(soluciones)

Las soluciones al ejercicio que os pasé en clase vienen de una página de El velero digital. De todas formas, las he modificado y simplificado en algún caso para que os sea más fácil entenderlo. 1.-    A ellos se les antojó comer pasteles. Valor pronominal   2.-    Sus libros Juan se los lee de arriba a abajo. Dativo ético   3.-    Este piso no quiero alquilárselo a nadie Dativo ético   4.-    ¡Qué bien se vive en este país! Indicador de impersonalidad (I.I.)   5.-    El mérito de la victoria habrá que dárselo a los jugadores. Dativo etico   6.-    Mi mujer se arregla varias veces al día. Complemento directo (reflexiva directa)    7.-    Mi hija no se pinta aún los labios. Complemento indirecto (reflexiva indirecta)   8.-    Juan se construyó un hermoso chalé en la Sierra. Complemento indirecto (reflexiva indirecta)   9.-    Se convocarán elecciones la próxima semana. Indicador de pasiva refleja (IPR)   10.-  Redondo se lesionó al caer al suelo. Voz media   11.-  Nunca más se supo lo que había ocurrido. Indicador de pasiva refleja (IPR)   12.-  Juan y su novia han dejado de hablarse. Complemento directo (pronombre recíproco)   13.-  Si no te comes el filete se te enfriará enseguida. Voz media   14.-  Mario se corta el pelo todos los meses. Complemento indirecto (reflexiva indirecta)   15.-  Se cree muy listo. Valor pronominal(con cambio de significado?)   16.-  Mi hermano se lanzó al agua de cabeza. Complemento directo (pronombre reflexivo)   17.-  Se rompieron los platos que compré en rebajas. Indicador de pasiva refleja (IPR)   18.-  Los espárragos se comen con los dedos. Indicador de pasiva refleja (IPR)   19.-  A veces se queja uno sin razón. Verbo pronominal   20.-  Asno se es desde la cuna hasta el sepulcro. Valor de impersonalidad   21.-  No se atrevió a salir sola. Verbo pronominal   22.-  La ignorancia no se puede ocultar. Indicador de pasiva refleja   23.-  En mi tierra se admira a las personas nobles. Indicador de impersonalidad   24.-  Juan y María se pelean. Pronombre recíproco   25.-  Se cortó un dedo pelando patatas. Voz media (pero si fuera voluntario podría ser reflexivo indirecto)   26.-  Pedro se recorrió el país en tres meses. Dativo ético   27.- Las cartas se marcaron antes de la partida. Indicador de pasiva refleja (IPR)   28.- En toda la tarde no se atrevió a levantarse. Parte del verbo pronominal   29.- Los líquidos se convirtieron en sólidos. Indicador de pasiva refleja (IPR)   30.- No sé si se la entregó a tiempo. Complemento indirecto   31.-  Se saluda a los embajadores. Indicador de impersonalidad   32.-  Este verano se escribieron todos los días. Complemento directo (recíproca directa)   33.-  Se entregó a la policía. Complemento directo (reflexiva directa)   34.-  Pronto se celebrarán nuevas elecciones. Indicador de pasiva refleja (IPR)   35.-  Se está hablando de ese tema en todos los medios. Indicador de impersonalidad

Presentación del Sustantivo

Perdón por colgar mi presentacion a estas horas, pero pensé que lo habría colgado Tere.

Enlace para ir al prezi Perdón, no lo había colgado y ahora intentaré hacer un embed.

El valor del esfuerzo en la educación

El valor del esfuerzo en la educación y en los estudios que realizamos depende principalmente de la dedicación y voluntad que nosotros mismos le echamos. En este curso que estamos haciendo precisamente creo que es el que más tiempo y dedicación le tenemos que dar.

Siempre tenemos y tendremos obligaciones para cumplir o realizar, pero este año por ejemplo los alumnos que están cursando un bachillerato, incluidos nosotros, tienen que sacar unas buenas notas en la selectividad para poder espirar a entrar en una de las carreras que tienen pensada de hacer. Todos no lo conseguirán pero es verdad que si se esfuerzan y le ponen valor y esfuerzo lo tendrán más al alcance de su mano. La gran satisfacción que proporciona dar este gran paso es poder estudiar realmente lo que a ti te gusta y llegar algún día a trabajar de lo que has estudiado.

Al hablar sobre el esfuerzo en la educación a veces sólo nos fijamos en si hemos alcanzado una buena nota en el examen, cosa que es positiva ya que te das cuenta que lo que te has estado estudiando ha dado sus frutos. Por otra parte si le has dedicado tiempo y esfuerzo en el estudio y has sacado mala nota te puede haber influenciado el tiempo, que has tenido un mal día o muchos otros factores.  
  
En conclusión que las metas que consigue uno mismo por su dedicación y esfuerzo tienen un valor muy positivo en la autoestima. Aunque a veces tropezamos y nos volvemos a levantar, siempre tenemos que tener la idea de que errar es de sabios y a veces de los errores es de dónde puedes aprender más. 

martes, 17 de octubre de 2017

LOS PRONOMBRES
El origen etimológico del término pronombre es “en lugar del nombre”. Son sustitutos del nombre, no lo acompañan. El pronombre es una clase de palabra sin referente fijo que se usa para hacer referencia a otros términos que ya han sido nombrados en la oración o ya comprendidos por el hablante o el oyente. Son variables y admiten morfemas de género y numero. Semánticamente adquiere el significado del sustantivo al que sustituye.
Clasificación de los Pronombres:

·         Pronombres Personales: aluden a las persones que intervienen en un acto de habla: primera persona (emisor), segunda persona (receptor) tercera persona (todo aquello que no es ni el emisor ni el receptor). Se clasifican en:

o   Pron. Personales Tónicos: funcionan como sujeto o atributo:
      • Yo, mí, conmigo → yo sí quiero
      • tú, vos, usted, ti, contigo → tú eres un buen chico
      • él, ella, ello, sí, consigo→ ella irá a la fiesta
      • nosotros/as→ nosotros tenemos permiso
      • vosotros/as→ vosotros tenéis permiso
      • ellos, elles, sí, consigo→ ellos se tutean entre 
    • Pron. Personales Átonos (o Clíticos) → funcionan como C.D. u C.I.:
      • me, nos → dime que iremos a la fiesta
      • te, se, (os en España) → vete a hacer la tarea
      • lo, la, le, los, las, les, se → le comuniqué la noticia

Lo, los, le, les, la, las à pronombres átonos de tercera persona à al utilizarlos debemos tener en cuenta su función sintáctica, el género i el número de las palabras a las que se refieren.
Función sintáctica:
·         COMPLEMENTO INDIRECTO à LE Y LES
·         COMPLEMENTO DIRECTOà LO Y LOS (masculino) LA Y LAS (femenino) [excepción, la forma le para el masculino singular cuando actúa como complemento directo de persona y el referente es un hombre]
¿has visto a Juan?  sí, lo vi ayer / sí, le vi ayer en el parque
1.    LEÍSMO à uso impropio de ‘le(s)’ en función de complemento directo, en lugar de lo, los, la,  las
A Carla le pillaron besándose y con el novio (Incorrecta)
A Carla la pillaron besándose con el novio (Correcta)


2.    LAÍSMO à utilización inadecuada de ‘la(s) en función de complemento indirecto femenino, en lugar de ‘le(s)’, que es la forma a la que corresponde etimológicamente ejercer esa función.
A ella, la dolía la pierna" (correcto: a ella, le dolía la pierna)
3.    LOÍSMO à se refiere al uso impropio de ‘lo(s)’ en función de complemento indirecto masculino en lugar de ‘le(s)’, que es la forma a la que corresponde etimológicamente ejercer esa función.
A Juan no lo gustó mucho el plan de viaje. Incorrecto
A Juan no le gustó mucho el plan de viaje. Correcto

Se utiliza el pronombre personal SE como sustituto o variante de LE, LES (complemento indirecto) cuando le sigue inmediatamente un pronombre LO, LA, LOS, LAS en función de complemento directo:
Le di el libro. / Se lo di.
Les entregué el trabajo / Se lo entregué


  • Pronombres Reflexivos: hacen de sujeto cuya acción recae en sí mismo:
      • me, nos → me caí, nos pegamos
      • te, se → ustedes se quieren mucho
      • se → Roberto se vistió solito

  • Pronombres Posesivos: expresan posesión o pertinencia, concuerdan en género y numero con el nombre al que se refieren:
      • mío, mía, míos, mías → este libro no es mío
      • tuyo, tuya, tuyos, tuyas → ¿es tuyo este libro?
      • suyo/a/os/as → creo que el libro es suyo
      • nuestro/a/os/as → te equivocas, el libro es nuestro
      • vuestro/a/os/as → ¡mentís, no es vuestro!
      • suyo/a/os/as → es suyo, el libro les pertenece 

  • Pronombres Demostrativos: sitúan la realidad a la que se refieren en el espacio y en el tiempo. (Funcionan como adjetivos cuando van antepuestos a un nombre):
      • este/a/o/os/as → ¿qué es esto de aquí? (cercanía)
      • ese/a/o/os/as → quiero eso de ahí (distancia media)
      • aquel, aquella/o/os/as → me gusta aquel de allí (lejanía)

  • Pronombres Indefinidos: indican un concepto de manera imprecisa, designan un número indeterminado de cosas: uno, algo, alguien, alguno, bastante, cualquiera, nadie, ninguno, otro, quienquiera...

  • Pronombres Numerales: Expresan una cantidad precisa y determinada. Indican orden, fracción, multiplicación... 
      • Cardinales (números enteros): poseo uno
      • Ordinales (indican orden): vivo en el tercero
      • Multiplicativos: tengo el doble que tú
      • Partitivos (indican partes): al hacer dieta como la mitad

  • Pronombres Relativos: se refieren a un sustantivo ya citado (antecedente):  
      • Que: la chica que viene por allí es mi prima
      • Cual/es: la prima de la cual te hablé es esta
      • Donde: el lugar a donde voy está muy cerca
      • Quien/es: la chica de quien te hablé es mi prima
      • Cuyo/s: en un lugar cuyo nombre no quiero acordarme

  • Pronombres Interrogativos y Exclamativos: para preguntar o exclamar (sus formas coinciden con las de los relativos, por eso llevan acento diacrítico):
      • Qué: ¿qué está diciendo?, dime qué quieres, ¡qué me dices!
      • Quién/es:  ¿quiénes son?, no me dijo con quién se fue
      • Cuál/es: ¿cuál es tu respuesta?, no dijo cuál era su nombre
      • Cuánto/a/os/as: ¡cuánto hace que no nos veíamos!



Raquel Font Navarri