sábado, 16 de octubre de 2010

LA SELECTIVIDAD
La selectividad es el examen de selección a los que estamos sometidos al final de segundo de bachillerato. El examen consiste en una evaluación sobre los diferentes temas en los que has trabajado durante el bachillerato, separándose entre comunes y obligatorias o opcionales y no obligatorias.
Durante el paso del tiempo la selectividad ha ido variando su formato, hasta llegar a la reforma del 2010, en que las opciones de aprobar el examen son muy elevadas, por este motivo también, las notas de corte para entrar en las carreras, han subido bastante, debido también a la presencia de los famosos grados medios y grados superiores.
Actualmente en la nueva reforma de selectividad, los exámenes se dividen en comunes o específicos. Dentro de los comunes hay entre cuatro y cinco exámenes, dependiendo si el alumno vive en una comunidad con una lengua propia como el catalán, o no tenga otra lengua que no sea el castellano.
En las específicas, la finalidad es subir hasta cuatro puntos de la nota, por eso actualmente la selectividad puede llegar hasta los 14 puntos. En las especificas, hay una ponderación en la nota del 0,1 o el 0,2 de aumento de nota, dependiendo de la modalidad de bachillerato que haya echo el alumno y lo que quiera hacer en un futuro.
En mi opinión, esta nueva forma de examinar es positiva, ya que las opciones de aprobar son muy altas, aunque si es verdad, que bajaría n poco la exigencia de las universidades, para así poder entrar más estudiantes para aspirar a un futuro mejor.

FERRAN BOCHACA

viernes, 15 de octubre de 2010

Selectividad

Son las seis de la mañana abro los ojos y pienso cinco minutos más, pero ¡no! No puedo dormirme hoy. Así que decido vestir-me comer algo y cepillarme los dientes y salir por la puerta a coger el autobús que me llevará a Lleida. Llego al autobús miro todo lo que llevo en mi bolso y mi única arma letal es un triste bolígrafo. ¿Seguro que ahora pensaras un bolígrafo para qué? Pues para enfrentarme a ese temible examen al que todo el mundo le tiene miedo, el examen que decide tu futuro, tu libertad o tu amargo, sí, la selectividad. Cada persona la vive de una manera y lo cierto es que no hay palabras para describir los nervios que se sienten, todavía no he tenido esa experiencia pero espero tenerla este año por fin.
Enfrentar-se en tan solo tres días a los exámenes más importantes de tu vida, y examinándote de tus conocimientos pone taquicárdico a cualquiera, bajo mi punto de vista es el examen más “heavy” que nunca haya podido ver, todo juega en tu contra, un lugar desconocido, la gente que te rodea, el examen, los correctores, la silla, todo es distinto menos tú, pero tu tampoco eres igual que siempre ya que tienes mucha presión y los nervios juegan en tu contra.
En fin es una prueba por la cual debemos pasar todos los estudiantes de bachillerato si queremos ir a la universidad y no hay ningún remedio. Esperemos que sea lo más fácil posible que los nervios no nos traicionen y que el maldito bolígrafo no tiemble a la hora de escribir, y lo más importante que no se le acabe la tinta.

Hawking niega la existencia de dios

Stephen Hawking niega la existencia de dios

Desde tiempos inmemoriales el hombre ha basado su existencia y todas aquellas cuestiones irresolutas en explicaciones esotéricas y alegóricas, sin fundamento. Los que primero fueron mitos se fueron convirtiendo en afinidades divinas, a esos misterios se les atribuyeron dioses y así fueron naciendo las religiones. Dogmas basados en deidades efímeras y metafísicas que se encargaban de rellenar ese vacío que tanto perturbaba al hombre, la verdad sobre su existencia.

Las religiones se mantuvieron durante siglos dando testimonio de una verdad que nadie había visto, de algo que nadie había comprobado. Más tarde, con el transcurrir del tiempo, nació la ciencia, una rama que parecía podía explicar los mas enmarañados enigmas que durante mucho tiempo se pensaban eran “obra de dios”. El hombre fue descubriendo, poco a poco, que los misterios que lo trastornaban tenían explicación y que, mediante el método científico, la experimentación y la observación, la realidad se iba descomponiendo ante sus ojos, adquiriendo formas que podía entender.

Hawking, en su nuevo libro The Grand Design, afirma que la teoría de un dios creador ya no es necesaria y que el Big Bang “fue consecuencia inevitable de las leyes de la física”. Pero el no fue el primero. Si nos remontamos a los tiempos de la Grecia antigua encontraremos personajes como Protágoras o Demócrito que ya basaban sus teorías en temáticas seculares. Entonces ¿de dónde proviene tanta controversia? Hawking ya había asegurado, en su más célebre trabajo: Breve historia del tiempo, que aquella bola de energía que dio origen al universo era compatible con la idea de un “Dieos creador”. Hawking atribuye este drástico cambio en su teoría a pruebas, según él, contundentes que asestan a la omisión de dicho dios. Plantea que la observación en 1992 de un planeta que giraba en torno a una estrella distinta a nuestro sol fue una prueba decisiva. “Eso hace que las coincidencias de las condiciones planetarias de nuestro sistema, la feliz combinación de distancia Tierra-Sol y masa solar sean mucho menos singulares y no tan determinantes como prueba de que la Tierra fue cuidadosamente diseñada para solaz de los humanos”.

A medida que la tecnología y la ciencia avanzan el hombre se va alejando cada vez mas de una visión teológica de la realidad, pero ¿qué es la religión sino una forma de explicar todo aquello que aun no conocemos? La respuesta a esta pregunta está a jurisdicción de cada individuo, pero está claro que la humanidad no es la misma que hace 500 o hasta 2000 años.

jueves, 14 de octubre de 2010

Selectividad

Las pruebas de acceso a la universidad son una serie de exámenes a los se deben enfrentar los estudiantes que desean acceder a estudios universitarios. La selectividad, como la gran mayoría de las cosas, tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

En mi opinión, la selectividad es más positiva que negativa, sin dicha prueba los alumnos que estudian en institutos privados conseguirían la mayor parte de plazas universitarias, estos, pagando, obtienen las mejores calificaciones.
En cambio, son la selectividad, existe una igualdad de condiciones en que todos los alumnos, ya estudien en institutos privados o públicos, acceden a la universidad por sus conocimientos o habilidades y no por otras razones como por ejemplo las económicas.

Centrándonos en el aspecto negativo que tiene la selectividad, consigue que profesores y alumnos lleven un nivel de estrés elevado en su interior durante todo el curso, los profesores deben acelerar el ritmo de sus clases para poder dar el temario a sus alumnos de todo lo que entra en Selectividad, convierten el curso de segundo de bachillerato en una preparación para la selectividad y no permite tratar otros conceptos propios del bachillerato. Además, estas pruebas crean un grado de nerviosismo muy elevado en muchos alumnos, dependen de décimas para acceder a las carreras que desean y eso es motivo de mucha presión, los estudiantes que acuden a estas pruebas más relajados tienden a ser los mejor cualificados.

En conclusión creo que es una prueba positiva, ya que ofrece igualdad para todos los estudiantes, pero somete a estos a mucha presión, que puede suponer el echo de no acceder a la carrera que deseen en caso de no obtener la nota necesaria.

miércoles, 13 de octubre de 2010

La Selectividad

Segundo de bachillerato es un año crítico para gran parte de los estudiantes de secundaria. En primero aún podías arrebatar unos minutos al profesor contándole alguna anécdota, pero en segundo estos minutos se traducen en un tiempo muy valioso. Tiempo valioso para que tus docentes te preparen correctamente para la gran y temida prueba: la selectividad.
La selectividad es una prueba mediante la cual se evalúan los conocimientos adquiridos por los estudiantes a lo largo de la educación primaria y secundaria, dando lugar a una nota mediante la cual se puede (o no) acceder a la Universidad y a la carrera decidida por el alumno anteriormente.

Desde mi punto de vista, la selectividad tiene sus pros y sus contras.

Por un lado, me parece bien que se siga un procedimiento común y estándar para todos los estudiantes ya que es la única forma de evaluar de forma objetiva sus conocimientos, si bien todos sabemos que muchas veces el nivel de conocimiento varía ligeramente según el centro académico en el que hayas finalizado tus estudios. La selectividad es un buen método para evitar el colapso de las universidades y para regular el número de personas que quieran estudiar una misma carrera. Además, muchas veces la selectividad define el lindar entre lo que pueda que consigas terminar con satisfacción o lo que de algún modo no está hecho para ti. Por ejemplo, alguien que haya terminado la secundaria con un cinco difícilmente podrá llegar a terminar una carrera donde se requieran grandes habilidades (derecho, ingeniería aeronáutica, medicina…). Por lo tanto, te puede ayudar a elegir una carrera que se adapte a tus necesidades.

Por otro lado, no encuentro justo que, después de dieciséis años de estudio continuado, te juegues todo tu futuro en un único examen y en una única nota. Se supone que si has llegado hasta este punto significa que estás suficientemente capacitado como para empezar una carrera cualquiera… ¿o no es suficiente con todo esto? Todos estos años preparándonos para la selectividad y resulta que, debido al nerviosismo, el estrés y la ansiedad antes de entrar a hacer el examen, nuestra mente es incapaz de concentrarse hasta llegar incluso a quedarse en blanco y la hija que desde pequeña quería estudiar arquitectura va a tener que pasar el mal trago de ver su sueño frustrado por ése examen tipo test que le restó dos puntos de su nota. Por esas razones, es frecuente plantearse la selectividad como una cuestión de todo o nada.

En conclusión, considero que la Selectividad es una prueba necesaria para poder asegurar que los estudiantes evaluados tengan los conocimientos mínimos y sean aptos para su ingreso en la universidad, pero pienso también que no debería ser tan eliminatoria y crucial. Las décimas deberían de no ser tan rigurosas, pues muchas veces por una décima algunos estudiantes excelentes han visto desvanecer su sueño.

LA SELECTIVIDAD

La Selectividad o pruebas de aptitud para el acceso a las universidades, son un conjunto de exámenes con el fin de evaluar, con objetividad, la madurez y los conocimientos adquiridos a lo largo de la vida académica de los alumnos, para luego, también, observar la capacidad de continuar los estudios universitarios. Estas pruebas se realizan al final del segundo curso de Bachillerato.
Aunque en la mayoría de los casos, los alumnos del último curso de bachillerato, puedan sentirse muy presionados y llenos de tareas durante todo el curso y, aún más, las últimas semanas antes de los exámenes, la existencia de estas pruebas es muy importante. Como todo, tiene argumentos a favor y otros menos favorables, pero si hacemos una valoración más objetiva, es una prueba necesaria para seguir con nuestros estudios.

Como ya he explicado, estas pruebas consisten en evaluar los conocimientos de los estudiantes adquiridos durante su vida académica, sobretodo el último curso. Por este motivo, quizás, esas últimas semanas antes del examen, son el período de más estrés y dedicación a la hora de ponerse a estudiar, añadiéndole que, el día de los exámenes, se tienen que evaluar de entre 2 y 4 asignaturas, hecho que hace que lleguemos a odiar esos días.
Pero dejando a un lado el estrés y el montón de tareas que esto provoca. La selectividad es un bien para todos, ya que permite que los alumnos que se han esforzado y han dado todo lo que han podido, van a tener una buena formación académica en un buen sitio, entre comillas, y dedicado a la vocación profesional que elijan.

En mi opinión, la selectividad es una prueba necesaria, ya que ayuda a los estudiantes que se han esforzado siempre y con constancia a conseguir todo lo que se merecen y que otras personas que quizás no se hayan esforzado demasiado no pasen por delante ni tampoco las personas que con más poder económico puedan solucionar sus estudios con el dinero que quizás otros no puedan dar. Pero como llevo mucho tiempo pensando, quizás si no se tuvieran que hacer tantos exámenes en un mismo día, el rendimiento y las ganas de hacer la prueba serian más elevadas.

LA SELECTIVIDAD

La mayoría de los alumnos que obtienen el título de bachillerato se presentan a las famosas pruebas de acceso a la universidad, también llamada selectividad.
En mi opinión, la selectividad es muy positiva para los alumnos que proceden de institutos públicos. Pero como todas las cosas tiene su parte negativa que es sobretodo el estrés que conlleva hacer este examen y el olvido de los valores esenciales de la educación por parte de los alumnos.

Por un lado, analizando la parte positiva de la selectividad, cabe mencionar que sin ella, los alumnos que estudian en institutos privados ocuparían gran parte de las plazas universitarias ya que estos, a golpe de talonario, son los que obtienen las notas más altas. Pienso que es una gran oportunidad que nos ofrece el estado para acceder, con igualdad de condiciones, a los estudios universitarios. Así pues, podemos definir la selectividad como una prueba niveladora, una prueba que si va bien permite el acceso a los grados más deseados, seas rico o pobre o paupérrimo.

Por otro lado, observando el ambiente hostil que se genera en torno a la selectividad, podemos decir que esta prueba final, centra, exclusivamente, a tanto profesores como alumnos a priorizar una buena preparación para las PAU que a los conocimientos esenciales del bachillerato, así pues, el cursos se convierte en una lucha por la nota, en la cal algunas personas con ánimo de nota no les importa perjudicar a la otra gente del entorno. Aunque el horario de las pruebas es óptimo, los alumnos están sometidos al estrés y a los nervios, hecho que, a pesar de la buena preparación académica de los alumnos, puede llevar a estos al fracaso. En definitiva, la selectividad a parte de ser un examen donde tu muestras tus conocimientos, es un examen donde gana la gente serena, relajada y con las ideas claras.

En conclusión, creo que es una prueba muy importante para asegurar el acceso a la universidad por parte de los alumnos de colegios públicos pero que tiene unos matices negativos que pueden condicionar de forma desgraciada tu vida; tiene el defecto de la conversión del ambiente educativo al de la supervivencia y por último crea un estrés y unos nervios que perjudican fuertemente a los alumnos.