domingo, 15 de abril de 2012

¿Eurovegas?

El magnate norteamericano Sheldon Adelson, propietario de parte de los hoteles y los casinos de las Vegas y de otros complejos similares ubicados en Asia. Se ha fijado en España para instalar su proyect europeo. Este consiste en crear un gran centro de ocio a imagen y semejanza del patrón americano, el llamado Eurovegas.

En un principio e proyecto europeo iba a enclavar-se en los alrededores de Madrid, donde las negociaciones de Adelson con los gobernantes ya hacía tiempo que estaban abiertas. De repente, hace un par de meses, Catalunya aparece e escena, con una posible ubicación del proyecto en los alrededores de Barcelona, en unos terrenos cercanos a la desembocadura del rio Llobregat, cerca del aeropuerto del Prat y de la playa.

De entrada, no me acabo de creer nada de lo que dice nadie en este asunto. Mi opinión personal es que si Madrid quiere realmente este proyecto, y me parece que es así, Catalunya no tiene ninguna posibilidad de conseguirlo. El poder real en este país está en Madrid y las autoridades autonómicas como en casi todo no pintan nada.

Pero es que además, la aparición repentina de la opción catalana, resulta como mínimo sorprendente, sino sospechoso. No quiero ser malpensado, ¿pero no podría ser que el propio Mr. Adelson, hubiera ofrecido este caramelo a las autoridades catalanas con el único objetivo de rebajar las exigencias urbanísticas, fiscales y legales del gobierno madrileño?

Dejando aparte mis sospechas, en casi de que la Generalitat este interesada en el proyecto, habría que valorar la conveniencia o no del mismo y yo no tengo una opinión muy clara al respecto.

Por una parte, teniendo en cuenta la grave crisis económica que vive el país, con el elevado índice de desempleo, la construcción primero y posteriormente la puesta en marcha de un complejo tan grande podría dar trabajo a mucha gente y ningún gobierno responsable puede hoy en día renunciar a esta posibilidad sin presentar batalla.

Otra cosa son las concesiones que haya que hacer para conseguirlo. Mr. Adelson juega aquí una partida a 2 bandas para conseguir las condiciones más favorables para su negocio, llegando a exigir saltarse las leyes vigentes; tanto urbanísticas, como fiscales y hasta incluso la ley antitabaco. Esto me parece deplorable y es absolutamente injusto con los empresarios que trabajan dentro de la ley.

Otro aspecto, para mi gusto, negativo de este proyecto es la hortera y antiestética línea urbanística de las Vegas que parece que es la que quieren imponer en el proyecto europeo. La marca Barcelona, es diseño, Gaudí, Mediterráneo, buen gusto… y radicalmente opuesta a la de los Macrocasinos de Adelson y esto podría perjudicar la imagen de la ciudad.

En resumen, mi opinión, respecto a Eurovegas, es más bien desfavorable, pero sobretodo es que creo que entre todos nos están vendiendo una gran mentira, que nunca será realidad, por lo tanto no vale la pena preocuparse.

viernes, 13 de abril de 2012

Eurovegas

Hace ya cosa de unos seis meses que se está pactando la futura residencia de un gran complejo de casinos y hoteles que el multimillonario Sheldon Adelson tiene previsto construir en Madrid o en Barcelona. Los medios de comunicación están muy pendientes de qué ciudad tiene más probabilidades de acoger semejante oferta.

Si la decisión es construir algo semejante a las vegas pero en una de estas ciudades, esto podría ofrecer un gran número de trabajos y de esta manera reducir el paro. Otro factor a favor de la construcción de un Las Vegas (2) es el aumento de turismo. Muchos se desplazarían hasta este emplazamiento para divertir-se y gastar parte de su dinero con sus amigos; dinero con el que saldría victorioso el estado. De esta manera, se convertiría en un sitio para divertirse y si tienes suerte hacer grandes fortunas, aunque sea casi imposible.
La construcción de este proyecto supondría una gran fuente de ingresos.

En la otra cara de la moneda, los requisitos para hacer realidad la construcción de grandes casinos van en contra de algunas leyes del estado; un ejemplo es la prohibición de fumar en espacios cerrados en que, Sheldon Adelson, quiere que se pueda fumar libremente en los casinos. Como este hay muchos ejemplos que requieren quebrantar la ley española y tampoco se trata de crear una isla fiscal dónde las leyes pueden ser quebrantadas. Esto lleva a una modificación de las leyes impuestas por el gobierno. Otro factor importante es el impacto medioambiental que tendría un emplazamiento de semejante tamaño.

Es cierto que con la construcción de Eurovegas disminuirá la tasa de paro, pero no creo que ésta sea la única vía de salida. Este proyecto puede beneficiar al país pero si no se vigila también puede traer muchos problemas. Personalmente creo que si realmente se aprueba el proyecto de Eurovegas en España, primero de todo, se debería respetar la naturaleza proporcionando grandes espacios verdes entre los hoteles y llegar a un acuerdo con las leyes necesarias para llevar este proyecto hacia adelante.

jueves, 12 de abril de 2012

Eurovegas, no guatlle

El magnate americano Sheldon Adelson que posee gran parte de todo el complexo hotelero y de los casinos en las Vegas, y que transportó esa misma idea a Singapur, parece no tener suficiente y se ha decidido por crear un nuevo complejo en nuestro continente, Europa. Pero lo mejor de este proyecto es que el país por el que se ha decantado es España. Concretamente el debate esta abierto entre dos de las ciudades más importantes de este país, Barcelona y Madrid.

Este proyecto supondría un gran desembolso de dinero por parte del magnate, el cual se invertiría en las construcciones de grandes complejos hoteleros, restaurantes y sobretodo casinos y salas de juego. Por lo tanto podemos ver como este proyecto aportaría un nuevo tipo de turismo en la ciudad que se construya, al mismo tiempo que crearía unos nuevos puestos de trabajo.

Analizando la situación económica del país, se tiene que decir que el proyecto tendría que ser acogido con muy buenos ojos, ya que como he dicho antes, este proyecto emplearía una buena cantidad de gente, a parte del beneficio que generaría a la ciudad que se construyera, ya que los visitantes, teóricamente también visitarían lo que es la ciudad en si y generarían un movimiento que aportaría riqueza.

Ahora entrando en el punto caliente que es donde se tendría que construir, yo creo que en el aspecto turístico, Barcelona es una ciudad más bien preparada, ya que tiene acceso marítimo, aéreo, ferroviario y por carreteras. A parte del mejor acceso, yo creo que Barcelona tiene mejores cosas que ofrecer que Madrid, muestra de ello, es la gran afluencia de turistas que recibe a lo largo del año, que con la instauración de este proyecto claramente aumentaría.

Des de un punto de vista político, también creo que tendría que ser Barcelona, ya que es una ciudad que ya es una gran capital del mundo, pero que no es una capital con poder político dentro lo que es España, claro que dentro de Cataluña si. Es por eso que creo que con el sistema político centralizado que tenemos, también se tendría que potenciar las otras ciudades, y además si ofrecen mejores cualidades.

Para concluir me gustaría decir que la idea de la construcción de este proyecto no me gusta en si, pero también es verdad que por el momento económico que atraviesa el país, esta inversión podría suponer un buena forma de dar un pequeño impulso a la economía estatal.

Todo y haber dicho que Barcelona, bajo mi punto de vista tiene mejores cualidades que Madrid, no me gustaría que se hiciera allí, porque creo que supondría atraer a más gente a la ciudad y por lo tanto, provocar una gran acumulación de gente y infraestructuras.

Por tanto, creo que todo y que el proyecto pueda aportar cierta riqueza, no creo que a la larga acabe beneficiando el turismo de calidad que pueden ofrecer las dos ciudades, es más, creo que este tipo de turismo basado en el vicio, puede llegar a afectar negativamente al turismo de cualidad que en general se ofrece en este país.

miércoles, 11 de abril de 2012

Eurovegas ¿a favor o en contra?

Un magnate americano, Sheldon Adelson, que ya posee dos megacomplexos, uno en las Vegas y otro en Singapur, quiere invertir en la construcción de un mini Las Vegas en España. Actualmente la decisión sobre la ciudad en la que se encontrará es una lucha de titanes: Madrid o Barcelona. El proyecto supondrá una gran inversión económica por parte del magnate, destinada a la construcción de inmensas infraestructuras que se llenarán con salas de juegos, restaurantes, hoteles, etc. Este proyecto se traducirá, sea cual sea la ciudad que lo acoja, la creación de un foco de atracción turística muy importante, además de muchos puestos de trabajo y a la larga un beneficio económico muy importante.

Aun que el proyecto en sí parece tener muchas ventajas, la construcción de un casino de proporciones descomunales me parece una aberración. España es un país turístico, y es quizás el país europeo en que este proyecto tiene más posibilidades de prosperar, pero, como ciudadana, la idea de que se conozca más a este país por un casino que por todo el valor cultural que llega a poseer me provoca un cierto sabor amargo.

Por otro lado, y visto desde el punto de vista económico, si hay que construir un Eurovegas en España prefiero que sea en Barcelona. Al margen de conflictos políticos, me parecería una gran incoherencia que el proyecto fuera construido en Madrid, una ciudad tal mal posicionada geográficamente, sin puerto, en el centro de la península y alejada de todo. Los turistas quieren visitar Barcelona, que en verano se llena de curiosos atraídos por la “marca Barcelona y ya que Madrid, al ser la capital, siempre sale ganando, sería una buena forma de potencia la capital catalana.

Aún así la construcción de un complejo así en Barcelona me parece insostenible. La población de Cataluña ya está muy concentrada en esa zona como para acabar de edificar todos los terrenos que aún no han sido explotados de esta forma.

En conclusión, no me agrada para nada la idea de construir un casino de estas proporciones, sea donde sea, y todo esto me parece una estrategia comercial rodeada de especulación, capital extranjero, inversiones sospechosas y descasa legalidad que solo beneficiará a un pequeño grupo de empresarios (ya multimillonarios), escondida tras un velo de buena voluntad, prosperidad económica y nuevos puestos de trabajo en una época de mucha crisis económica i social.

EUROVEGAS NO


En plena crisis económica, aparece un macroproyecto de ocio que pretende ofrecer miles de puestos de trabajo e invertir miles de dólares.
Se trata de un intento de crear un pequeño núcleo de juego y ocio –similar a Las Vegas- orientado a captar los clientes europeos de este tipo de turismo.
Sheldon Adelson, el multimillonario director general de Las Vegas Sands, ha pensado en España como base para realizar esta inversión.
Pero en este tipo de proyectos la polémica está servida. Algunos dicen que no es lo más deseable cuando se habla de tener que reinventar la orientación económica de España, otros opinan que en la situación actual un balón de oxígeno así en forma de empleos e inversiones no se puede despreciar.
Algunas de las cosas que pide Adelson, son: Cambiar el estatuto de los trabajadores para relajar los convenios, dos años de exención en las cuotas de la Seguridad Social, también que el estado garantice un préstamo de 25 millones de euros y finalmente la cesión del suelo público y expropiación del suelo privado para la construcción de dicha infraestructura.
Aquí en Catalunya, la reunión entre la Generalitat de Catalunya y el magnate estadounidense Sheldon Adelson ha finalizado sin acuerdo sobre la posibilidad de instalar el complejo de ocio Eurovegas en Barcelona. El principal escollo ha sido el modelo constructivo. Al promotor le gustaría construir grandes hoteles en rascacielos, algo incompatible en la zona del aeropuerto de Barcelona.
Este proyecto implicaría una primera fase de inversión de unos 7000 millones de euros.
¿Queremos que Barcelona se convierta en Las Vegas II, ciudad conocida debido a la popularidad del juego y las apuestas legales, la disponibilidad de bebidas alcohólicas a cualquier hora, la legalidad de la prostitución?¿Nos parece una imagen glamurosa? ¿Deseamos que Barcelona pase a ser una ciudad conocida por estas características? 
Creo que hemos demostrado que aquí tenemos mucho más que ofrecer.

Clara

jueves, 5 de abril de 2012

TELÉFONOS MÓVILES EN LAS AULAS


Hace años se instaló en las escuelas el debate de si los alumnos debían llevar teléfonos móviles en las aulas.
Hoy en día, con el paso del tiempo; ya son parte del paisaje escolar.
Cada centro decide dónde, cuándo y cómo pueden los estudiantes emplear la telefonía móvil.
Siguiendo la inercia de su día a día, la juventud ni se plantea no llevar el teléfono móvil en el instituto, ya que dicho aparato electrónico forma parte de nuestras vidas. Patios, pasillos e incluso aulas se llenan de tecnología en cada momento.¿Pero realmente son  necesarios?
He llegado a ver alumnos que copian los deberes de la pizarra haciendo una foto con el móvil, y más grave aún, montones de “chuletas” se guardan en dichos aparatos y se camuflan de tal manera que haciendo ver que miran la hora, aparecen en medio de un examen.
Es cierto que los teléfonos móviles crean comodidad, por ejemplo para comunicarse en cualquier momento con la familia o amigos, pero ¿hasta que punto estamos dispuestos a pagar por esta eficaz herramienta?
Últimamente, tal adicción se ha acentuado en los centros escolares, y es debido principalmente a la prematura revolución de los teléfonos inteligentes, así tachados por utilizarse no tan sólo para llamar o enviar mensajes, sino como reproductor de música, cámara de fotos, reproductor de vídeos y películas, navegador GPS, lector de libros, puerta de entrada a las distintas redes sociales, asistente personal, agenda… Utensilios que propician el ocio de los estudiantes y sirve para distraer en el aula.
Lamentablemente usados en la grabación, publicidad o difusión a través de cualquier medio o soporte, de presiones o humillaciones. El uso de teléfonos móviles en la escuela ha permitido a los padres, gobiernos y directores de centros escolares observen la violencia que se desarrolla en los centros educativos.
¿Esto es el progreso al que todos debemos aferrarnos o se está creando un mundo en el que  quien no tiene un móvil de última generación, no existe?


Clara

viernes, 30 de marzo de 2012

Móviles en clase

En las normas del instituto de la Pobla de Segur, hace unos días aún permanecía el punto, el cual decía que estaba prohibido utilizar el móvil dentro de clase, incluso permitía que si el profesor veía un móvil tenía el derecho de confiscarlo. Pero ahora, recientemente se ha aprobado una nueva norma sobre este tema, y es que debido a que el uso de los móviles dentro del instituto y sobretodo en las clases se ha convertido en un hecho cuotidiano, se ha prohibido usar el móvil dentro del instituto, sólo con verlo dentro del recinto, cualquier profesor puede confiscarlo.

Como vivimos en una sociedad que ha avanzado tanto en el mundo de la tecnología nos encontramos en que ahora los teléfonos móviles se han convertido en un ordenador pequeño, el cual debido a las tarifas de las compañías telefónicas esta al alcance de mucha gente, y dónde tienen más presencia es en el mundo de los adolescentes. Los adolescentes van con él a todos los sitios, y la escuela no es una excepción. Es más lo utilizamos para distraernos.

Entonces el papel que tiene que hacer el instituto es comprensible hasta cierto punto, ya que yo estoy de acuerdo en que los móviles distraen al alumno y al mismo tiempo molestan al profesor, pero en este caso estamos hablando del uso que se hace al mismo tiempo que un profesor cuenta la lección. Pero esta última medida que se ha tomado para combatir el uso del móvil en la escuela, la encuentro demasiado exagerada, ya que ahora los profesores tienen el derecho de quitar un móvil solo viéndolo en las manos de un alumno en el pasillo.

Para concluir decir que estoy de acuerdo en que se quite el móvil a un alumno, siempre y cuando lo este usando en medio de una clase, pero que se prohíba la entrada de móviles en el instituto lo encuentro muy exagerado.