sábado, 26 de septiembre de 2009

¿Es necesario moderar el vestuario en público?

Si alguien me hace esta pregunta, les contestaré que sí. Ya que es algo que todos tenemos que tener en cuenta.

Bajo mi punto de vista debemos adecuar nuestra forma de vestir según al lugar que vayamos, si por ejemplo vas al colegio te vistes de una manera informal, si vas a una boda te vistes elegante, aunque no lo pensemos, nos han educado de una cierta manera, y muchas veces nos vestimos de una manera u otra para ir a según que sitio. Todos sabemos que si vas a una conferencia no iras con unos pantalones de chándal y una camiseta cualquiera, a no ser que seas un gárrulo total, intentaras ponerte algo que se adecue para la ocasión.
Otra cosa que no me gusta ver, es cuando voy a algún hotel y veo la gente con el pareo de la playa las chancletas y todos los accesorios de la playa, con esto no quiero decir que no se tenga que ir a la playa, pero si vas a la habitación a dejar las colchonetas el cubo y la pala, no te cuesta nada ponerte algo informal, no tan informal como el pareo i las chancletas. Tampoco me gusta ver la gente por el paseo marítimo con el bikini, el guiri sin camiseta rojo, etc. Podéis pensar que soy una quisquillosa, pero sabéis que llevo razón, con este texto tampoco pretendo criticar a la gente y que ella se de por aludida, solo me limito a expresar mi descontento, i creo que por hacerlo no pasa nada a que estamos en un país libre de expresión ¿no?, o al menos eso dicen…

viernes, 25 de septiembre de 2009

¿ ES NECESARIO REGULAR LA FORMA DE VESTIR EN LUGARES PÚBLICOS?


Para empezar la redacción me gustaría que os imaginarais un mundo donde toda la gente fuese igual y que fueses vestido de la misma forma, este mundo, como os podéis imaginar, sería muy aburrido. Ahora pensáis que entre todas esas personas que vivían en eses mundo hubieses una, solo una persona, que pusiera una camiseta de un color diferente, las personas que le viera lo verían como un raro pero seguro que habría alguien que le imitaría y otro que en lugar de cambiar el color de la camisa, cambiara el color del pantalón. Así se crearían muchos estilos y eses mundo tan aburrido cada vez sería mas interesante. Estos cambios podrían ser una forma de explicar el cambió de estilos que se ha sucedido des de el origen de los
Ahora, centrándonos al tema que nos ocupa, explicar mí opinión sobre el uso de la ropa y el por que de mi opinión.

Yo tengo muy claro que toda la gente puede ir como quera por el mundo pero, por desgracia, hay unas persona que opinan que la gente tiene que ir vestido igual, siguiendo unas normas estéticas. Yo le preguntaría a esas personas si la gente no tienen derecho ha expresar sus opiniones como dice el articulo 19 de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos". Esas opiniones se pueden expresar de muchas forma, en su forma de ser en su forma de pensar y, también, en su forma de vestir. Un ejemplo de esas normas que reducen las libertades de las personas en la forma de como ir vestidos, la encontramos muy cerca de casa, en Barcelona, donde hay una ley que prohíbe ir solo con el bañador por las calles y aún menos ir sin nada. Otro ejemplo mucho mas grave la encontramos un poquito más lejos, en los países árabes donde las mujeres tienen que ir vestidas de una forma muy concreta, por religión. Así podríamos encontrar muchos ejemplos de este tipo y algunos de los cuales pueden ser absurdos.
Otra cosa que tendríamos que tener en cuenta es que en otros lugares públicos, como pueden ser los colegios, los hospitales, los teatros,etc. La gente puede ir como quiera y no tendría que haber nadie que dijese lo contrario pero ha veces pasa. Si alguna vez os pasa tendríais que preguntar a esa persona si que daño le haces hiendo como vas en ese lugar. Eso si tendréis que recordar que hay lugares que pueden tener derecho de admisión según como vayas vestido. Y lo que tendríamos que hacer, para hacer respectar nuestros derechos, tendríamos que evitar ir a esos sitios.

Para terminar yo me gustaría hacer una pregunta a las personas que leen esta redacción, ¿Os gustaría que os obligasen a ir con un uniforme preestablecido a trabajar? Y una pregunta para los alumnos de los colegios y de los institutos, ¿Os gustaría ir con uniforme a clase?Seguro que os rebelarías diciendo que esto es prohibir a la gente la libertar. Por eso nos tenemos que alzar y gritar:¡VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESSIÓN!.
ES NECESARIO REGULAR LA FORMA DE VESTIR EN LOS LUGARES PUBLICOS

Teniendo en cuenta que hay muchas maneras y estilos de vestir, se tendría que tratar de regular un poco las maneras de vestir de una persona, ya que puede ser un motivo de ofensa contra la demás gente. Por ejemplo una persona que viste un poco estrambótica y además huele mal, si está en un centro comercial comprando, puede hacer sentir mal a la gente que tiene a su alrededor.
Otro argumento a favor de regular la forma de vestir en los lugares públicos es que es políticamente incorrecto ir mal vestido a un sitio publico ya que como he dicho antes a la gente, aparte de que das una mala impresión, puedes molestar a la demás gente, además de que es un poco de mala educación. De acuerdo que una persona tiene libertad de vestir como quiere pero yo creo que una persona debe de pensar que si va a un sitio publico en ese sitio habrá más gente y que querrán estar bien sin que nadie les moleste por su mala higiene o simplemente porque no va vestido apropiadamente.
Este argumento que acabo de exponer es muy fácil de contrarrestar diciendo simplemente: - si te molesta la forma de vestir de una persona, simplemente no la mires-. Y yo este argumento simplemente lo contrarrestaría diciendo que una persona antes de pensar en su forma de vestir, debería pensar un poco en la demás gente y además a esa persona no le gustaría ver a una persona que por el o ella va vestido mal.
En resumen yo creo que se debería de regular la forma de vestir por todos los argumentos que he expuesto y por que además no me gusta ver a gente mal vestida por el mundo.

Es necesario regular la forma de vestir en lugares públicos

Creo que esta pregunta esta últimamente en boca de todos, a causa de algunas quejas que hubo en contra de los turistas, que se paseaban por Barcelona en bikini o sin camiseta.

En mi opinión no es necesario regular las formas de vestir, pues cada uno se viste como quiere y no tiene porque decidir como se deben de vestir los demás. Pero puedo entender que haya gente que le moleste ver según que formas de vestir.

Aparte de eso, yo creo que por que los turistas vayan en bikini o sin camiseta por la calle, nadie se puede sentir molesto, pues es verano y es normal que si vienes de la playa estén más frescos de ese modo. El problema creo que esta en la gente que pueda ir por a calle desnuda o practique el nudismo en las playas, creo que eso si que puede molestar a cierta gente, y tiene fácil solución, en muchos sitios ya existen playas exclusivamente nudistas y es tan fácil como que si se quiere practicar el nudismo se haga en esos sitios, y también encuentro bien que se prohíba el nudismo por la callé pues puede ser molesto tanto para quien practica el nudismo como para el que no, así que se podría hacer algún lugar donde la gente podría practicar el nudismo a parte de en las playas.

¿Existe el derecho a “no ver”?

Que os pasaría por la cabeza si os encontrarais una chica paseando por la gran vía de Barcelona, vestida tan solo con un biquini? Y si fuera desnuda? Cómo ya sabrá mi querido lector, este tema está a la orden del día en los medios de comunicación desde hace ya varios años, y en especial desde hace una semana, a raíz de la petición realizada por la Asociación Oficial de Hoteles de Barcelona al Ayuntamiento de esta misma urbe, demandando al consistorio la promulgación de una ordenanza municipal que prohibiera la circulación en traje de baño o sin camiseta por el interior de la ciudad. Sin entrar a discutir acerca de la moral o la ética del asunto, ya que mi exposición se vería sobradamente alargada, intentaré exponer los argumentos de los dos sectores en discordia, y sacar conclusiones.
En uno de los extremos, encontramos al colectivo de personas que defienden esta medida. Entre ellos, encontramos a las Asociaciones Hoteleras y a los Comerciantes que afirman que las vestimentas indecorosas generan mala imagen en la metrópoli. Su argumentación se estructura a partir de la relación que ellos establecen entre estas situaciones, la prostitución y la venta ilegal en las calles de droga, según palabras de Jordi Clos, presidente de los hoteleros. En este grupo también se encuentran los detractores de las playas nudistas, los fervorosos defensores de la existencia exclusiva de playas familiares, por respeto a los niños. Finalmente, en este grupo se encuentra la parte de la población española, y Europea en general, que concibe las nuevas modas como indicadores de la perdida de respeto y pudor por parte de las nuevas generaciones, y que además añaden a estas, la poca higiene.
Por lo que se refiere al otro bando, está constituido de entrada, por los defensores de la libertad de expresión y el libre albedrío; además también lo forman los opositores a la tendencia estética derivada del judeocristianismo de ocultar nuestro cuerpo en público, cuyo principal razonamiento se remonta a los cánones de comportamiento de épocas pasadas, en las que por ejemplo, el desnudo era una cosa muy natural en sociedad; finalmente lo componen el colectivo de personas que defienden ante todo la tolerancia y el respeto a los gustos y preferencias estéticas de los demás, por muy poco que nos gusten.
Por una parte, debo aceptar que no se puede discutir este tema sin aceptar que determinadas formas de vestir pueden resultar insultantes para determinados colectivos, y que incluso, pueden llegar a ser molestas, por ejemplo viajar en el transporte público al lado de una persona que cuida poco su higiene, como afirmaba en la radio hace unos días una señora de 70 años, en una tertulia sobre la regulación de la vestimenta. Además, para muchas religiones y grupos étnicos la libertad en el vestir sigue siendo un tema tabú. Finalmente, también se ha generado este debate en los institutos donde la vestimenta cada vez más provocativa de los alumnos causa estragos.
No obstante, y aquí es donde empieza mi propia argumentación, tengo argumentos suficientes para dejar en evidencia la mayoría de estas tesis. En primer lugar, pienso que relacionar las personas que pasean en traje de baño o con el torso al descubierto por las calles turísticas de Barcelona con delincuentes, camellos y prostitutas ilegales, es poco menos que un insulto, un ultraje incluso. Esta clase de personas viene más marcadas por el sustrato social o el carácter que no por la forma de vestir. En mi opinión, los gerentes hoteleros y los comerciantes presentan esta medida para evitar esta clase de turistas extranjeros. Desde su posición, prefieren otro tipo de ambiente en Barcelona, que atraiga a otro tipo de turismo más familiar y tranquilo, que en la práctica, es el que produce más beneficios, ya que son las parejas con hijos, la gente mayor y los matrimonios sin hijos los que consumen más, y prefieren por decir algo, los servicios de calidad más caros a los restaurantes de comida rápida, los grandes supermercados económicos y los campings o albergues.
Por otra parte, en cuanto al derecho a “no ver”, el pudor perdido que defienden los promotores de la censura, yo soy partidario del respeto a la diversidad, siempre teniendo en cuenta que la libertad de unos no afecte a los demás. Es decir, si un individuo quiere pasearse por una ciudad sin camiseta, desnudo, o con un enorme sombrero rosa de piel, tiene y debe tener siempre pleno derecho a hacerlo, al menos en la calle. Claro esta que en edificios y locales privados el derecho de admisión depende del propietario.
De todas formas, creo que muchos de estos problema proviene de un hecho mucho más trascendental, que es la manera de educar a los más jóvenes y de los valores culturales que se les transmiten. Si los padres y los profesores se implicarán como se deben implicar en la educación de los niños, estos no desarrollarían su carácter a partir de los valores que les transmite la televisión o Internet, como por ejemplo la rivalidad entre ellos, la continua comparación de uno mismo con los demás y sobre todos estos aspectos, la importancia del físico por encima de todo. Además esto se junta con los dogmas cristianos acerca de exhibicionismo. Es decir, si estos niños no dieran tanta importancia a su cuerpo y al hecho de esconderlo en sociedad, sería mucho más natural el nudismo.
Como último apunte, debo decir que sí estoy de acuerdo con la implantación de uniformes en los colegios e institutos, dado que eso evitaría conflictos como los que han sucedido en varia escuelas españolas, en las que las chicas o chicos que siguen la moda de llevar los pantalones muy bajos enseñando la ropa interior se han negado a salir a la pizarra, debido a las burlas de sus compañeros. Además es una forma de crear un sentimiento de pertenencia a una institución, que permite a los alumnos sentir que forman parte de un centro educativo. De esta forma, afirman muchos expertos que los chicos y chicas se impli can más en las actividades y propuestas del centro, y además respetan más el material y las instalaciones, por que se las hacen suyas.
En conclusión, pienso que debemos tener una forma de pensar abierta a las diferentes formas de comportarse, en lo que se refiere al tema de los nudistas. En cuanto a los que deciden pasear por las ciudades en traje de baño, pienso que forma parte del libre albedrío, y que no se debe regular. Finalmente, en el caso de las nuevos estilos estéticos, sobretodo de los adolescentes, en mi opinión es un tema más trascendente, ya que muchos de estos nuevos estilos ya no son una mera cuestión de gustos, sino que implican una serie de valores que fomentan la rivalidad y la sobreestimación del físico entre muchos otros.

¿Regulación de la vestimenta en espacios públicos?

Los seres humanos alardeamos de conciencia ¿no?, pues aquí tenemos uno de los factores que impiden diferir de la resta en cuanto a la vestimenta, si bien vistieses a tu agrado, en el caso de ir extravagante, las miradas desconcertadas, de reprobación, ésa cuya función es la crítica o lo que dirán te fulminarían. Ésta última, teniendo menos valor por su sentido peyorativo, a veces racista, en cuánto cierta vestimenta es por motivos culturales o religiosos. El último y más influyente en los jóvenes, cómo no, las modas, al final la libertad nos autorregula.

Ahora bien, en cuanto estos factores no intervienen y no entran en nuestra convención del vestir, creo que mientras se respete uno consigo mismo i los demás, uno ya se debería dar por satisfecho dado que las diferencias interculturales existen aunque menos que la tolerancia.

Sin embargo, pienso que la regulación de la forma de vestir en las aulas, sí podría ser beneficioso por el alumnado más joven, puesto que conllevaría, (más allá del tópico de la equidad y unidad), enseñar a derrocar el sentido a los prejuicios más superficiales pero demoledores hacia sus coetáneos, algunos ya sabios de perlas estériles. I los alumnos ya mayores dejarles una alternativa más intelectual para hacerse conocer y aprender que el hábito no hace el monje.

Así pues, la regulación sólo sería aplicada en los niños, (desde un punto de vista educativo y no cómo una restricción de libertades), ya que se da por hecho que el resto de la sociedad tiene la autonomía y empatía suficiente para escoger su vestimenta y respetar a la vez.

Esquemas Edad Media

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