sábado, 13 de diciembre de 2008

ES PARA MÍ UN MOTIVO DE HONDA SATISFACCIÓN…

Españoles, españolas, es para mi un motivo de honda satisfacción notificarles que Navidades es una de esas épocas que me llenan de asco. Una de esas etapas de contradicción de valores antiguos y modernos en que ninguna de las dos opciones me atrae lo más mínimo. Una etapa en que uno se plantea muchas cosas, pero que es incapaz de dejarse seducir por ninguna de las vertientes, ya sea la materialista o la espiritual del asunto.

Por una parte, y desde mi punto de vista, en el que impera un total y absoluto rechazo al hecho religioso, es inaceptable el celebrar el nacimiento de Dios. Un Dios que “se hizo hombre para salvar a la humanidad y llevar amor, concordia, paz y fraternidad”, pero que aun hoy es motivo, como la mayoría de los otros dioses, de odios, guerras, y por tanto culpable de muchas muertes. Un Dios que con el argumento de liberar la humanidad, ha dado alas a algunos de los sistemas más injustos y coercitivos de la Historia.

Por si fuera poco, este punto de vista de la navidad incluye una pasa febril de hipócrita fraternidad, unas ganas de ayudar a los demás que empiezan el 24 de Diciembre y terminan el 7 de Enero. En Navidades cualquiera puede ser bueno y caritativo con los demás, hasta alguien cómo George Bush puede simular buenas intenciones respecto a los reos de Guantánamo. Eso si, cuando el virus Fraternalis Navideñus se ha ido estas buenas intenciones desaparecen del mapa, y el mundo vuelve a ser el de antes como si nada hubiera pasado.

Si embargo, los valores modernos que imperan en la navidad me llenan de satisfacción tanto cómo estos clásicos. El consumismo, desatado, vive en estas fechas su mayor expansión. Luces, anuncios, abuelas y niños con sonrisas de palmo, enormes torres de juguetes, papás Noel colgando de los balcones, reyes con toda la pomposidad, tiendas abiertas en domingo, langostas y percebes al triple precio que de normal... Todo ello conforma el escenario navideño que se nos enchufa las veinticuatro horas del día en teleseries americanas, anuncios de turrones, programas especiales de radio, telediarios…
Y lo que es más, todo este mundo se sostiene en la iusión e inocencia de los niños, valores que la sociedad que ha creado este modelo de celebración tan a su medida les hará perder a golpes.

3 comentarios:

joanmac dijo...

Esta redacción para la próxima revista de Navidad del IES!

Ana dijo...

Vaia pues si xD es verdad.
Voi a tener que documentarme mejor para el procimo texto argumentativo y esperar que Tere no se de cuenta cuando corrija.

Teresa dijo...

Quim:
Me dejas muda.
Casi perfecta en estructuración, nivel léxico, estructuras sintácticas,¡nuevos "latinismos"!(ya pillo la indirecta)
Puestos a buscar, hacia el final hay alguna expresión poco natural (mejor decir "al triple de precio" o "lo que es más grave" o "además").
Poco más veo mejorable. Espero que el día de selectividad estés igual de afinado porque la nota será igual de buena.