jueves, 13 de noviembre de 2008

Con la venia señoría

En la edad media, era el señor feudal quien se despreocupaba del estado de salud de sus jornaleros, en la época de la revolución industrial, la salud de los trabajadores continuaba teniendo la misma mera importancia. Fue a mediados del siglo XX cuando se consiguió que el estado pusiera al alcance de a sus habitantes el servicio medico público.
Desde entonces, la protección tanto sanitaria como legislativa de los habitantes de un país, ha sido expuesta a un notable crescendo, hasta llegar al punto de prohibir a uno mismo a tomar decisiones sobre el rumbo al que quiere encarar su vida, entre éstas prohibiciones encontramos la eutanasia.
Si cuando naciéramos se nos diera elegir entre una vida de unos cincuenta y nueve años o una de unos setenta años, extrañamente elegiríamos la vida más corta, no obstante, si nos dijeran que la más larga está formada por treinta años de vida autónoma y cuarenta años dependiendo de una silla de ruedas, elegiríamos la vida más corta.
Pues, con la venia señoría y sin ánimo de faltar-le al respeto, por mucho derecho médico que haya estudiado durante su formación, dudo que, si usted tuviera una enfermedad que le obligara a pasarse el resto de su vida tumbado en una cama inmóvil totalmente y si poder respirar en ausencia de una máquina que lo hiciera por usted, no se planteara la muerte como la mejor solución.

Yo opino que, así como en Catalunya, la pena de muerte no existe, creo que tampoco debería existir la pena de vivir en según que condiciones, pues nadie debería ser juez de más vidas que de la suya.

5 comentarios:

.:.noe.:. dijo...
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.:.noe.:. dijo...
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joanmac dijo...

OFF TOPIC: Pepe, por favor, dejame el derecho de réplica!!!

.:.noe.:. dijo...

si yo te dije eso era porque lo vi, yo te vi esos errores, por eso te lo dije, el problema es que yo no me veo los míos, sino no los cometeria, y ahora elimina el comentario.
Adiós

Teresa dijo...

Josep María:
Te estás convirtiendo en un experto en finales redondos.
De hecho, casi todo el texto está muy trabajado y conseguido. En este tema forma y contenido quedan bastante equilibrados ( me refiero a que no sólo dices bien sino que dices bastante). No pasa lo mismo en tu último texto donde ya te sermoneo bastante sobre el peligro de dejarse llevar por la forma. Aquí has conseguido ser más equilibrado.
Por lo que hace a los consejos de Noemí. No sé cuáles son pero es muy posible que uno vea mejor los errores ajenos que los propios, por eso insisto tanto en que leáis y comentéis trabajos de vuestros compañeros (siempre que hagáis críticas constructivas que sean edificantes para ellos y para vosotros.)